Una niña, 3 meses sabáticos y 7 programas

¿Cómo no voy a tomármelos, con una cosilla así en casa?

UNA NIÑA

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Abril, sin filtros, demostrando que hasta los gestos se heredan genéticamente. Su papá duerme exactamente en la misma postura

Mi hija, Abril, nació hace  un mes.

Todo fue estupendamente. Parto fácil y rápido. Ella sanísima —doy gracias. Y la mamá a día de hoy ya recuperadísima —también doy gracias.

Las primeras semanas, como no podía ser de otra forma, han sido como si alguien hubiera metido nuestras vidas en una lavadora y, en seco y sin piedad, hubiese apretado el botón de centrifugado a toda potencia.

Se ha llevado con dignidad. Lo imprevisible ya estaba previsto. El único plan era no tener plan, porque no tienes ni idea de cómo serán las cosas, por mucho que leas o que te cuenten. La mejor forma de adaptarse a la incertidumbre es partir de la incertidumbre.

Después de la tormenta llega la calma, dicen. Y así ha sido. A base de cursillos diarios de 24 horas aprendes a toda velocidad. Y lo que no te da la gana aprender te lo imponen a base de pulmones. La vieja escuela de la naturaleza. La letra con sangre entra. Ahora (parece que) ya le hemos cogido el tranquillo.

¿Y por fin mi vida es Mr. Wonderful?

Pues no.

Mi vida es la misma.

Con una cría que te llena de ternura cuando te mira fijamente. Corrijo. Que crees que te mira fijamente porque, en realidad, ver no es que vea mucho. Qué felicidad.

Y con una cría que, después de pasearla piso arriba piso abajo durante una hora y quedarse frita en tus brazos, se despierta justo cuando la sueltas en el colchón a las 3 de la mañana pidiendo a todo grito que la cambies y, cuando ya la tienes limpita, se te caga en las manos, vuelves a limpiarla y, hala, otro viajecito sin hora prevista de llegada. Qué desesperación.

En fin, una montaña rusa, como la vida de antes, como la vida de ahora y como la que está por venir.

O sea, la misma.

Que no te vendan la moto con lo feliz que te hará ser madre o padre.

Y tampoco con lo duro que es o lo que echarás de menos tu vida sin niña.

Es lo que es, es lo que hay, como todo y como siempre.

3 MESES SABÁTICOS

Eso sí, si puedes y quieres y sientes (no piensas) que debes hacerlo, tomarse un descanso de todo lo demás es más que interesante. De todo.

Y digo “no piensas” porque, si lo haces, no vas a parar. Porque parar da miedo, sobre todo si estás acostumbrado a vivir en movimiento (no hablo de actividad física).

Yo lo voy a hacer.

El primer mes, que ya ha pasado, es casi obligado, al menos si pretendes sobrevivir a lo que acabo de resumir en dos párrafos tontunos que ni de lejos se aproximan a la realidad, ni en el extremo de la joya ni en el del “¿por qué narices me he metido en este follón?”.

(Inciso. Los autónomos, por fin, lo tenemos un poquito más fácil, con esas 8 semanas de baja aquí en España. Siempre nos estamos quejando. Pues yo me siento muy agradecido, con el Estado y con sus contribuyentes.)

Lo chungo es que puede que tu trabajo o tu negocio no puedan parar y, además, aunque es raro, puede que te guste lo que haces.

Es mi caso. Trabajo online, tengo una plataforma de entrenamiento y educación siempre abierta, y me encanta lo que hago.

Y aún y así, voy a parar dos meses más (si estás dentro del Laboratorio, tranqui; lee la excepción de más abajo).

¿Por qué paro?

Porque puedo, quiero y siento (no pienso) que lo debo hacer.

Está claro que esos tres factores, poder-querer-sentir, son algo muy personal. Querer y sentir que debes, en este caso, bueno, suelen ser bastante universales. Poder es más relativo. Yo me lo he tenido que currar un montón. No viene regalado y no está exento de ciertos riesgos y sacrificios.

Pero bueno, en resumen, lo que te quería contar, el motivo real de esta entrada del blog es que, en lo que se refiere a mi relación contigo, lector/a o seguidor/a, vamos a tomarnos un tiempo:

· Sin escribirte y tú leerme.

· Sin publicar en redes y tú darle al “me gusta” o comentarme.

· Sin mandarme mensajes (no porque no me los puedas mandar, sino porque no voy a estar pendiente de ellos y no te contestaré al menos hasta primeros de julio).

Todo se resume en que no quería que pensaras que ya no te quiero o no me importas (lee hasta el final esta entrada, please), o te preocuparas si de un día para otro me desconectaba de la red y desaparecía, como voy a hacer en unas horas, y creyeras que nos ha pasado algo.

Estamos bien.

De hecho, durante este parón voy a terminar de construir el Laboratorio y hacerle algunas mejoras para empezar la temporada que viene a tope, así que puede que recibas alguna actualización en estas semanas, solo como notificación.

Pero sí, el blog y redes, en cuanto a nuevos contenidos, se paran.

Nos damos un tiempo.

*EXCEPCIÓN: si eres investigador/a del Laboratorio de Movimiento haz como si nada. El Laboratorio sigue abierto 24 horas al día 365 días al año, así como su foro, los webinars y el correo de atención personal.

7 PROGRAMAS

Pero esto de darse un tiempo no quiere decir que lo vayamos a dejar para siempre, ¿eh?

Prometo que volveré y, además, con cosas muy chulas y, encima, más avanzadas de lo que hemos desarrollado este año por aquí, el primero del Laboratorio, dedicado a lo más básico, establecer unos fundamentos de movimiento sólidos.

Así que lo que te propongo son estas opciones:

· Aprovecha para completar los programas y protocolos que quieras o crees que necesitas antes de ponernos más serios. Este año te he ofrecido un buen puñado de programas, todos básicos, algunos gratuitos y otros de pago. Haz lo que creas conveniente:

ARMS, un programa minimalista de fuerza que puedes individualizar y repetir cíclicamente tantas veces como quieras.

CALISTENIA BÁSICA, un programa/manual para aprender de una vez por todas a ejecutar los ejercicios calisténicos básicos con cabeza, analizados al más mínimo detalle.

PROTOCOLO DE FUERZA Y MOVILIDAD DE EXTENSIÓN DE MUÑECA, una rutina para fortalecer la extensión de tus muñecas, probablemente algo pobre como consecuencia del sedentarismo y el sobreuso de aparatejos tecnológicos.

PROYECTO CAMINATAS BAJAS, una serie de 10 ejercicios para construir unas piernas resistentes y resilientes, especialmente para cuando te agachas y te mueves cerca del suelo.

LOCOMOCIONES, un programa de entrenamiento de 25 sesiones, todas diferentes, para ganar coordinación, control, propiocepción, equilibrio, fluidez… ¡inteligencia corporal!

MOVILIDAD NATURAL, el programa estrella del Laboratorio. En realidad, un extenso curso de movilizaciones y estiramientos dinámicos para restaurar tu movilidad natural, humana.

TEST, una batería de 12 tests de movimiento para valorar tu habilidad de moverte, conocerte un poco mejor (sobre todo tus eslabones débiles) y determinar por dónde empezar con esto del movimiento.

· Revisa cositas antiguas. Todo sigue ahí, en los archivos y en el Laboratorio. Internet no cierra.

· Disfruta de la vida sin mí. También es una posibilidad. ¡Pero vuelve! Que esto de darse un tiempo no quiero que sea como cuando éramos adolescentes y a la vuelta de haber pasado el verano en tu pueblo no te acordabas ni de mi nombre.

Son solo dos meses.

Puedo asegurarte que voy a echarte muchísimo de menos.

Este blog es mi vida y que siga vivo depende de ti.

Si no estuvieras, ni escribiría ni compartiría nada. Eso de escribir aunque no te lea nadie es para románticos. Y creo que después de nueve años ha quedado bastante claro que no es mi estilo.

Por eso, como siempre, millones de gracias por haberme acompañado hasta hoy y haber leído ya más de 1000 palabras, si has llegado hasta aquí (hoy en día pasar de 300 es un récord).

¡Nos (mo)vemos después de este sabbat!

Abrazos,

Rober