He sufrido una disección de una carótida

Esta es la (no tan) típica (por suerte) entrada de blog que nadie quiere escribir, en plan comunicado de prensa. No tiene nada que ver con el movimiento, pero sí conmigo y con el blog.

Hace unas semanas sufrí una disección de una carótida.

La membrana del interior de la arteria se rompió y la arteria quedó taponada (y sigue así; eso es bueno).

La cosa se considera grave y el susto fue chungo chungo.

Afortunadamente, no hubo ni isquemia cerebral ni ictus ni nada parecido que afectara al cerebro en sí.

Neurológicamente “solo” tuve afectación en el nervio que controla la lengua, lo que me provocó inflamación y parálisis en todo su lado izquierdo y, en consecuencia, dificultades para masticar, tragar y hablar.

Mientras estaba ingresado, mi mujer se lo fue explicando a los más cercanos, los que me ven a menudo, por si me echaban en falta.

Álex, uno de mis mejores amigos, me mandaba un mensaje de voz:

–Sí, sí, vale. Ya me han dicho que estás “bien” y tal. Pero yo no quiero leerlo ni que me lo diga otra persona. Yo quiero escucharte, ni que sea un momento, para saber que estás bien de verdad. Quiero escuchar tu voz.

Qué poca confianza…

En fin, cogí fuerzas y le mandé el audio.

Aquel mensaje me dio la idea de grabar este vídeo, casi cuatro semanas después, no solo para que me escuches, sino para que me veas.

Que estoy bien, dentro de lo que cabe.

Que los neurólogos son súper optimistas y para nada sospechan que esto se pueda complicar, en absoluto.

Y que voy a recuperarme, aunque vaya a ser algo muy lento.

BAJA INDEFINIDA

Disecciones aparte, como lector del blog y persona que posiblemente me fuera a echar un poco de menos, creía justo que supieras lo que había pasado y lo que va a pasar.

Lo primero ya lo tenemos.

Lo segundo: necesito tiempo y energía para recuperarme.

Por eso, el blog va a quedarse en stand by, así como las redes y los correos.

Y el Laboratorio de Movimiento también.

(Si estás inscrito en el Laboratorio, recibirás una newsletter en breve explicándote más cosas)

¿Hasta cuándo?

No lo sé.

Lo que sea necesario.

¿Y luego?

Luego borraré esta entrada y seguiremos en movimiento, claro que sí, aunque intuyo que de una forma un poco diferente.

Muchas gracias por tu atención.

Espero que, a pesar de que las cosas se paren por aquí momentáneamente, tú sigas moviéndote.

Un abrazo,

Rober