¡Viva Corea y su movilidad de hombros y espalda!

Nunca pensé que de una ocurrencia coreana podría salir una lección tan bestia de movimiento.

Y ojo, que no es nada rebuscado, en plan metáfora y moraleja.

Es algo transparente, preciso, al grano.

Y más ojo porque esto tiene mucho que ver sobre todo con los hombros y la espalda y los uys y ays por ahí arriba.

*Bueno, y por abajo en rodillas, caderas, pies, lumbares… también, como extra, al final del correo.

Antes, al tanto con esto:

Hay una gran confusión en el mundillo de la movilidad.

Te la digo directamente para ahorrarte tiempo y disgustos.

La gran mayoría la trata analíticamente, fuera del movimiento.

Entonces, hay gente por ahí muy “móvil”, con mucho control y rango y “nivel” y tal…

…pero que luego no se puede mover.

Si quieres que tu movilidad te sirva para moverte, por ahí no es.

Porque la movilidad ha de poder aplicarse en movimiento.

Y para ello no puedes separarla de la propia habilidad de moverte y dejarte por el camino algunos detalles cruciales.

¡Viva Corea!

Esto, los coreanos, lo entienden a la perfección.

En Netflix estamos viendo por puro divertimento Habilidad 100.

Han juntado a los 100 mejores “deportistas” y cuerpos de Corea.

Escaladores, powerlifters, luchadores, bomberos, culturistas, artistas marciales, bailarines…

La élite.

Los someten a diferentes pruebas y retos físicos, de movimiento.

Y pretenden descubrir quién tiene el cuerpo 10 en términos de habilidad.

¡Atención!

Primera prueba.

La primera de todas, ¿eh?

Primera bofetada de realidad, también.

Y primera criba.

¿Quién aguanta más tiempo colgado?

Oh oh.

Porque parece que todo depende de la fuerza de agarre, entonces.

Y en parte así es.

Peeeero…

¿Qué pasa si tienes alguna restricción a nivel de hombros y espalda alta?

Pellizcos y malestar de hombros, rigidez y tensión en los costados o el pecho, abuturramiento de la espalda y las cervicales…

¿Cuánto te van a condicionar (por no decir fastidiar)?

¿Se ve la relación que tiene una cosa con la otra?

¿Y por qué la capacidad de mover los brazos por encima de la cabeza no se puede separar de la habilidad de estar colgado?

Quiero decir…

La flexión de hombro (tan limitada para la mayoría) con la fuerza de agarre.

Si quieres un cuerpo móvil de verdad, para moverte bien, digo, no puedes separarlas.

Y si no hay comodidad, eficiencia, naturalidad en la combinación, caca de la vaca.

Bien.

Las semanas 10, 11 y 12 de Movilidad Natural están dedicadas a la movilidad alta.

La base: la suspensión.

Las posibilidades: dentro del curso concretamente exploramos exactamente 20.

Las que tienes luego son muchas más.

De hecho, a partir de estos cimientos, todas las que quieras.

Que de eso se trata.

De conocer tu cuerpo, liberarte de tus limitaciones, consolidar los cimientos y a partir de entonces hacer lo que te dé la gana con tu cuerpo, literalmente.

Las inscripciones aquí.

Rober

PD: para la movilidad baja el enfoque es exactamente el mismo. Es decir, no es movilidad por movilidad separada del movimiento. Es enmarcada en el movimiento, orientada hacia él. Naturalmente. En el enlace.

Terapia familiar para adicción al móvil

​Ayer en casa veíamos La gran distracció, un reportaje documental de TV3, la tele pública de Catalunya.

Trata sobre la adicción al móvil en niños y adolescentes.

Cosas muy heavys.

Para nosotros, una mucho más que el resto —​sobre la que trata este artículo.

Ya podíamos intuir algo.

Hay ya una gran evidencia de que destroza el desarrollo de los peques a todos los niveles.

En plata: les jo de la vida.

Es un tema que nos preocupa un montón.​

Por eso hasta ahora hemos conseguido que Abril a sus cuatro años no haya usado el móvil nunca sola.

Lo máximo que hace es mirar algunas fotos o vídeos con nosotros de cuando era pequeña, salimos de excursión o vamos al parque con sus amigas.

Y desde luego jamás de los jamases se nos ha pasado por la cabeza utilizarlo como parking, en modo entretenimiento, para que se esté quieta, viendo dibujos o lo que sea, distraída.

Tampoco para que juegue.

Para eso tiene su cuerpo, sus cachivaches, y su curiosidad e imaginación.

Ahora, lo peor:

De todo el jaleo, lo que más nos impactó fue lo de la terapia.

¿Con los peques y no tan peques?

No.

Solo con ellos no.

Con las familias.

Padres y madres que ya no sabían qué hacer porque la cuestión se les había ido de las manos completamente.

Puros dramas.

Y fíjate en esto.

Todas personas normales, alfabetizadas, inteligentes, formadas e informadas, hasta podríamos decir concienciadas.

O sea.

Por ejemplo y sin juzgar ni estigmatizar a nadie, como el fumador que sabe que se está jo diendo la vida.

Pues lo mismo pero con los malditos móviles.

Todo el mundo «sabe».

Actuar es otra cosa.

Tomar partido de manera determinada, responsable, comprometida.

Eso… caca.

Hasta que puedes llegar al punto, sin apenas darte cuenta, de que se te vaya de las manos y tengas que tratarlo, «curarlo», porque ya ha habido disfunción sistémica, lesión, daño.

Con lo del cuerpo tocho / rígido / oxidado y el sedentarismo articular y el movimiento global y diverso diario

y las pequeñas quejas que luego son molestias que luego es dolor que luego es incapacidad o lesión o deterioro (daño) real…

…y ays y uys y uffs y ahora ya no puedo ni agacharme para jugar con mis hijos o coger algo del armario porque me mareo o me pellizca un hombro…

…pasa exactamente lo mismo.

Hasta parece que venga de golpe, cuando ya estás en el hoyo.

Cuando en realidad te lo has estado ganando durante años.

Por mucho «ejercicio» que hayas hecho, por cierto.

Bueno.

Pues para tomar acción (moverse) y no alcanzar este punto

y, qué co ño, para disfrutar mucho más del presente y de la vida ahora, y como consecuencia en el futuro,

puedes apuntarte al siguiente grupo de Movilidad Natural.

Rober

PD: ya no hace falta «saber» más, informarse más, «concienciarse» más. Para actuar es en el enlace.

Tres lecciones y un problema que tengo cada día

Esto hará que te muevas mejor cada día.

Jugo y chicha.

Hacemos una cosa:

Yo presento las lecciones.

Un alumno especialmente comprometido, Gonzalo, se lo curra.

Y yo aparezco de nuevo para algunos apuntes (atención a los asteriscos y lo subrayado, pues).

Con un problemilla extra, cuidado.

Punto por punto:

1

Lección sobre lo que debería ser lo “normal” y lo que no lo es:

«A nivel de sensaciones, siento que tengo la espalda mucho más suelta.

Yo suelo ir al fisio a pasar la ITV, pero lo que veo es que cuando tengo una contractura… puedo quitármela yo a base de presionar y dando movimiento a la zona.

De hecho, tengo la sensación de que esto es lo normal, lo que debería haber hecho siempre.

Ahora tengo herramientas para hacerlo».

*Autoconocimiento y autonomía.

2

Lección sobre cuánto mola darse cuenta de las cosas (y sabes qué hacer gracias a la lección 1).

«Otra cosa, si hay un día que no me muevo…nada….lo percibo.

Me siento mal.

Lo identifico como “falta de movimiento”.

Eso es tener conciencia.

Y mola».

*Si no te das cuenta, no te das cuenta.

Y a la larga estás hecho una mierda por no darte cuenta.

¿Cuál es la cualidad física más importante? ¿Fuerza, resistencia, flexibilidad?

Baaaahhh…

3

Lección sobre tatatachaaaaán cuando te culturizas:

«Sobre los hábitos: tengo la suerte de teletrabajar, por lo que mi rutina es hacer

descansos periódicos y hacerme una serie de movimientos.

Los fines de semana me movilizo aún más, ya que apenas paso tiempo sentado y puedo ir

haciendo los movimientos durante el día.

Lo que veo es que me lo va pidiendo el cuerpo…

Seguramente antes también me lo pedía, pero yo no se lo daba porque no tenía los recursos».

*No es un problema de las personas, ni culpa de ellas.

Es que es una mierda cómo está montado, la educación recibida, y la incultura resultante.

Cuando tienes herramientas, ocurre la magia, la “épica” que no debería serlo.

Estas son cosas que pasan en Movilidad Natural.

El próximo grupo arranca pronto.

En el enlace.

Rober

PD: ¡Eps!

El problema con el que incluso me enfrento yo todos los días.

Lee:

«​El asunto de integrar patrones en el día a día, tengo la sensación de que llegará.

Algunos como los de sentadilla, cuclillas, transición de cuclillas son muy básicos.

He empezado por ahí pq realmente se usan mucho.

El problema es que muchas veces te pilla en frío, y pierdes el equilibrio… el cuerpo todavía se está acostumbrando».

*Lo de los hábitos es un proceso.

Por eso el curso es en sí mismo un proceso.

Y lo que te queda por hacer cuando terminas es un proceso… para toda la vida.

En el enlace de arriba.​

.PD2: «Pues bueno, esto todo. En general muy muy contento con el curso.

Tengo dudas/inquietud por los siguientes bloques, ya que pasamos a la movilidad, y quizás sean movimientos donde la lumbar quede más expuesta y me dé guerra.

Ya veremos lo que viene… »​.

*Esto era en la Semana 6. De ahí la intriga de cara a la segunda mitad.

«Lo que viene», incluso exponiéndote a tus «puntos débiles», no es problema.

Que para eso estoy yo como guía y soporte y la cosa se puede ir adaptando según la experiencia.

En el enlace de arriba.

Casi se nos cae un techo encima

​Ayer nos descojonábamos de risa.

Fuimos de compras, vimos una cosa y recordamos otra que nos pasó hace unos cuatro años, justo en el mismo lugar.

Nos reíamos, pero la verdad es que podía haber acabado en algo que no hubiera tenido ninguna gracia.

Vivimos muy cerquita del centro comercial de Glòries, en Barcelona.

Es un centro vamos a decir tirando a grande, de tres plantas: una a nivel de calle, otra por debajo y otra por arriba.

Lo cruzamos muy a menudo, porque hacerlo nos sirve de atajo en nuestro camino hacia la playa.

Hace unos cuatro o cinco años que lo hicieron nuevo de arriba abajo.

Y, la verdad, estéticamente lo dejaron mucho más chulo de lo que era.

Espacios amplios, mucha cristalera, luz por todas partes, bancos de diseño para sentarte a tomar el sol.

Y, ojo con esto, toda la obra en un tiempo récord.

Ahora, como suele pasar en estas cosas, no es oro todo lo que reluce…

Diría que lo estrenaron por Navidad.

Pocos meses después de la reinauguración, llegó la primavera y uno de esos días de lluvias torrenciales.

Y nos pillaron dentro, en la planta subterránea, comprando en un Tea Shop.

Y, de golpe, empiezan a caer unas gotitas del techo.

Y las gotas se convirtieron en varios regueros.

Nos dio tiempo a pagar, salimos de la tienda y…

Blaaaaffff.

Aquello se transforma en una cascada de dimensiones considerables.

La dependienta sale corriendo, teléfono en mano.

Y justo cuando sale por la puerta…

Pataplaaaffff.

El techo se cae y, junto a él, no sé cuántos litros de agua, probablemente unos pocos miles.

Por suerte no nos pasó nada.

El caos era generalizado.

Las goteras y desastres se habían diseminado por todo el centro comercial.

Varias tiendas se habían inundado.

Cientos de baldosas de la planta de la calle se habían levantado.

Total:

Tuvieron que rehabilitar el centro comercial entero.

Con las obras y las molestias pertinentes.

Y el dineral que necesitaron invertir otra vez.

¿Pero es que sabes una cosa?

Esto no es lo peor.

O lo mejor, si lo miras con nuestra perspectiva de ayer.

Los siguientes años, siempre que llovía, los mismos problemas se repitieron.

Sobre todo en el sótano.

Y agua y charcos y goteras y cartelitos de esos amarillos.

Suelo mojado. No pisar. Peligro de romperte una cadera.

Rehabilitaciones y obras. Molestias. Dinerales.

Un año y otro año y otro año y otro año.

Y así hasta ayer, que fuimos a comprarle ropa a Abril.

Y pasamos por delante de lo que era la tienda de té donde ahora venden chucherías.

Y están haciendo una megarehabilitación.

Las paredes y el techo pelados.

Planchas de escayola y sacos de cemento amontonados.

Y los obreros dale que te pego.

En fin…

Más obras, más molestias, más dinero.

A ver.

El símil de la recurrencia y el patrón infinito con lo que suele pasarle al cuerpo con las chapuzas y los parches momentáneos y las molestias y los dineros es tan y tan evidente, que no voy a perder el tiempo en desarrollarlo.

Puedes hacerlo bien aquí:

Movilidad Natural

Rober

PD: cimientos consolidados para toda la vida sin más goteras ni obras ni desastres. Arriba.​

Qué le dije a Paula Badosa cuando se rompió la espalda

Cuando Badosa se lesionó en primavera de 2023, le escribí un email.

Lo comparto, porque se pueden aprender muchas cosas sobre movimiento.

Cantidad de lecciones aquí:

Paula, cariño mío.

¿Cómo lo llevas?

Acabo de enterarme de lo tuyo.

Me sabe fatal, de verdad.

Tiene que ser jodido.

No lo de querer moverte y disfrutar de lo que más te gusta y no poder.

Y sufrirlo “físicamente”, el dolor, lo incapacitante y la impotencia.

Eso ha de ser jodido pero no lo digo por eso.

Digo lo otro.

Después de llegar a ser la número 2 y pasar una muy mala racha, parecía que la cosa iba remontando.

Al menos es lo que he visto en cachitos de tus últimos partidos.

Se te notaba en la cara, además, que nunca engaña.

Y te pasa esto.

A ver cómo te lo digo.

Es que no puedo resistirme.

Los consejos gratis sin haberlos pedido joden más todavía que todo lo otro.

Pero como entre tú y yo hay confianza, allá voy.

Porque verás:

Intuyo lo que te viene ahora.

Con tus expertos académicos alrededor.

Ojo.

Que en lo suyo, en lo del tenis de élite y tal, nada que decir, faltaría.

Doscientas mil vueltas a todos juntos nos dan, y a mí un millón.

Pero es que me temo lo peor.

Hablo de movimiento, ya sabes.

A ti te ha llegado así.

La vida y sus incertidumbres.

Y más cuando le exiges más de lo “normal”.

Pero vaya, que de normal, sin tenis ni nada, también pasa.

Vale.

Te has fracturado una vértebra.

La cuarta lumbar, si no me equivoco.

Te recuperarás y volverás a jugar.

Ya está.

Pero una cosa.

Un pero.

Pero…

No lo hagas solo como te digan los especialistas especializados.

Cuidado, insisto:

De la especialidad y la especialización nada que decir y palante.

Pero es que intuyo lo que va a pasar.

Que te lo van a decir y te lo vas a creer.

Que todo es cuestión de prepararse mejor.

Mejor para soportar el estrés.

Más entrenamiento y mejor entrenamiento para afrontar el estrés al que tus vértebras se ven sometidas.

Porque cuando repites y repites y repites, vamos a decir que el cuerpo se estresa.

A tu nivel más, mucho más.

Y por lo visto hasta qué punto, ¿no?

Ya sabes lo que pasa; qué te voy a contar.

Entonces, muchacha, con todo el cariño.

Pero es que no puedo aguantarme.

De hecho, es lo que le digo a la masa, los “normales”, los de a pie.

Justo por lo mismo pero «normalizado».

Quiero decir:

  • Cuando repites y repites y repites no moverte nada de nada.
  • O “haces ejercicio” siempre de la misma manera, monótona y repetitiva y redundantemente.

Pues el cuerpo y la columna se estresan igual.

Igual que la tuya, digo.

¿Digo que las vértebras de la gente de la calle se fracturarán por estrés?

No he dicho eso.

He dicho que se estresan, mucho.

De otra manera pero igual:

  1. Por repetición de no hacer nada de nada.
  2. Por repetición de hacer siempre lo mismo.

*Ya sabes: planchas, pesas, correr, bici, crossfit, siempre lo mismo y siempre con la columna en la misma posición y para los mismos gestos.

Entonces, a todos ellos les digo lo mismo.

Lo mismo que te digo a ti sin que me lo hayas pedido.

Mira:

No es una cuestión de prepararse más ni mejor.

Es otra cosa.

Es que cuanto más te mueves en una dirección, de una misma manera

…pimpam, pimpam, pimpam…

…más te alejas, abandonas, pierdes facultades en otras posibilidades que no exploras.

Y eso el cuerpo, incluso aunque no tenga nada que ver con ninguna especialidad, lo necesita.

Salir del pozo en el que uno mismo se mete.

Moverse y nutrirse de manera diversa, digo.

Pero esto no es lo que te quería decir.

Ni al resto tampoco.

Es esto, precisamente:

Mañana saco un curso nuevo de movilidad de columna e igual hay cosas que te interesan.

Sobre liberación, control, fluidez, soltura, frescura, energía, vitalidad vertebral.

Y, por encima de todo, de manera extremadamente DIVERSA en base a unas rutinas y secuencia en las que rotas, te inclinas, oscilas, ondulas, deslizas las vértebras.

Por aquello de no caer en la especialización y la repetición exhaustiva y machacona.

Ya sabes.

El estrés y sus cosas.

Y como hay cariño y confianza, tú ya puedes ver de qué va hoy mismo por ahí abajo.

Espero que te sirva.

Mis mejores deseos para esa vértebra – y el resto de las vértebras y del cuerpo entero, que se mueve alrededor de ellas, ojo.

Este es el enlace del curso.

Un abrazo y gran sábado,

Rober