Voy a ser padre y el gran objetivo de 2019

¡Arrancamos el 2019!

Y, como me acaba de decir mi amigo Víctor Reyes, Fitness Real para los internautas, parece que promete.

Voy a ser padre

No me alargaré mucho con esto.

Precisamente hace unos días hablaba con Víctor, que ha sido padre este año (de una niña de anuncio, por cierto), sobre el hecho de dar a conocer esta noticia en estos mundos virtuales, algo sobre lo que tenía ciertas dudas.

Igual que cuando hace un par de años NO le deseaba a nadie un feliz año nuevo, ya que considero que la felicidad está sobrevalorada y es una trampa muy chunga en la que caer, y más chunga todavía de la que escapar, tampoco me gusta la tendencia naíf Mr. Wonderful que está tomando la m/paternidad en nuestra (in)cultura edulcorada.

Resumiéndolo mucho mucho muchísimo y a falta de infinidad de matices, para mí ser padre no es una meta que perseguir ni el culmen de la realización personal, y mucho menos la pócima mágica de la felicidad.

Yo no quiero transmitir ese mensaje.

En mi opinión, igual que contar con un cuerpo que puede moverse, con el que poder jugar y explorar posibilidades, sean cuales sean las circunstancias y condiciones de cada momento, ser m/padre es solo una cosa: un regalo de la vida.

Como al propio cuerpo, insisto, la forma de recibir este presente, de respetarlo, de disfrutarlo, de vivirlo…ya es cosa de cada cual.

Yo pienso aprovecharlo.

En fin, ya de lleno en el último trimestre, me he decidido a hacerlo público.

Sí, en principio, allá por el mes de abril nacerá mi hija Abril. Incluso si se adelanta un poquito también se llamará Abril.

Y ya.

El gran objetivo de 2019

El gran objetivo de 2019 en M de Movimiento va a ser el mismo que el de 2018.

Supongo y espero, porque si no quiere decir que me explico fatal, que después de este último año haya quedado claro que lo más importante cuando nos movemos no es el nivel, lo espectacular, los trucos chachipirulis.

Eso son posibilidades que, si uno puede y uno quiere, se pueden explorar, por qué no. Otro regalo.

Lo primordial, por encima de todo, es DARSE CUENTA de:

· Qué (leches) estás haciendo.

· Cómo (leches) lo estás haciendo.

· Para qué (leches) lo estás haciendo.

· Por qué (leches) lo estás haciendo.

Es decir, CONCIENCIA de la buena.

Por eso los primeros cursos y programas del Laboratorio de Movimiento han sido los que son: BASICS, SQUAT, HANG, MOVILIDAD NATURAL y LOCOMOCIONES.

Los pilares, los cimientos, los fundamentos, los imprescindibles para establecer y consolidar una base de conciencia, capacidad y habilidad de movimiento para toda la vida y para todo el mundo.

A partir de ahí, cuando esas bases se comprenden y son sólidas, es cuando realmente uno puede empezar a jugar a lo que le apetezca.

Pero jugar… ¡CON CABEZA!

Y eso es justo lo que vamos a hacer por aquí, ese gran objetivo, seguir transmitiendo conciencia a través de propuestas de movimiento, algo más avanzadas que esos básicos, como opciones, y no obligaciones, y siempre siempre siempre teniendo claro qué, cómo, para qué y por qué.

Si no es así, si no te mueves así, no vale –al menos aquí, en M de Movimiento.

Sin más, vuelvo a no desearte nada para este nuevo año.

Los deseos son papel mojado si no hay acción, movimiento.

Si quieres moverte, me podrás encontrar aquí o en el Laboratorio.

Muchas gracias por tu atención y por acompañarme un año más, de verdad.

Un cálido abrazo,

 

Rober