2. Mediocridad relativa

Otra pregunta.

De hecho, es algo que puedes plantearte cada vez que utilizas un adjetivo.

Pero centrémonos en esa supuesta mediocridad.

¿Comparado con qué o, en este caso, con quién?

¿Mediocre comparado con quién?

Porque, en términos de movimiento, es obvio que no es lo mismo compararse con cualquier ciudadano de a pie, que probablemente está en la media, como tú, que con alguien que practica gimnasia o artes marciales, participa en triatlones, baila, levanta peso o se dedica al circo o al baloncesto profesionalmente.

Tampoco puedes hacerlo con ningún gurú de turno, que seguramente lleva años, incluso toda la vida, entrenando, practicando, moviéndose como se mueve.

Es más, ni tan solo con tus vecinos, tus colegas del trabajo, tus familiares que, quién sabe, puede que acumulen más experiencia que tú o que, ya que nos gusta tanto eso de la “predisposición”, hayan heredado mejores genes o gocen de más talento, así, de serie.

Cualquiera de ellos puede moverse “mejor” que tú.

Y si te paras a pensarlo, antes de ofenderte, disociando la emoción de la lógica, en cualquier ámbito y por lo general, los que suman más tiempo de práctica suelen hacer mejor las cosas que los que no lo hacen, y más cuanto más jóvenes se iniciaron.

¿Qué sentido tiene compararse con los mejores cuando es evidente que lo son y por qué lo son?

¿Qué sentido tiene compararse con el resto de mediocres cuando en realidad son personas totalmente diferentes a ti, con distintas responsabilidades, inquietudes, antecedentes, expectativas, formas de ser, condiciones corporales?

¿Qué tiene que ver tu nivel con el de ellos?

Ahora que ha salido el tema del nivel, ¿qué debe ser más importante? ¿La actividad física en sí misma y todo lo que reporta “por dentro”? ¿O el nivel estético o de rendimiento de esa actividad observados “desde fuera”? Si lo que haces es estimulante para ti, ¿qué más da en qué lugar de la escala de niveles se sitúa eso que haces?

O, dándole la vuelta a la tortilla, ¿por qué no te comparas con alguien de menos nivel? No sé, quienquiera que se te ocurra, incluyendo tu abuela o un lisiado. ¿Por qué no lo haces y, de hacerlo, qué adjetivo le pondrías? Si tú eres mediocre, ¿ellos qué son? ¿Súpermediocres, hipermediocres o megamediocres?

Hablando de abuelos, una persona que ha superado los setenta y que camina un par de horas al día, hace aquagym al menos tres veces de lunes a viernes y aprende a bailar en el centro cívico cada fin de semana, ¿es mediocre aunque ande lento, a duras penas siga las coreografías en la piscina y le cueste recordar los pasos de la última clase de baile?

En fin, ¿dónde está la línea de la mediocridad?

Conceptualmente, ¿qué es mediocre y qué no lo es?

Literalmente, ser mediocre quiere decir estar en la media, no sobresalir, y siempre depende del contexto subjetivo, el marco individual a través del que observemos esa supuesta mediocridad.

Personalmente, ¿eres mediocre comparado con quién?

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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