No estás deprimido; estás distraído

«Rober, te escribo para comentarte una cosa que no estás explicando y que creo que deberías insistir porque ayudaría a mucha gente.

Para mí, con todos los cursos que llevo, lo del movimiento “para el cuerpo” es más y más evidente. Aunque a ti no te guste que te lo diga, ya te dije que me has cambiado la vida.

Pero es que el de columna también ha sido un antes y un después para la cabeza.

A ver, que tú siempre insistes en que no se pueden separar y con los otros cursos, sobre todo con el de invertidas (supongo que por la concentración que necesitas) lo noto un montón a este nivel.

Pero cuando hago mis rutinas de columna o cuando juego con ella como propones, me conecta muchísimo.

Me siento muy bien después, de estado de ánimo y de humor y más cosas de la cabeza.

O del cuerpo, ya no sé, jajaja.

Solo quería contártelo y darte las gracias otra vez».

Bueno.

Pues Noelia me ha escrito el artículo de hoy y yo también lo agradezco.

Habla de este curso:

Movilidad de Columna. Nivel 1. Liberación — Control — Fluidez

Rober

PD: la frase de «no estás deprimido; estás distraído» no es mía. Es de una charla de un neurocientífico sobre salud mental; no recuerdo su nombre.

Defendía que a la cabeza no le suele pasar nada, que es más una cuestión del cuerpo.

Y que la ansiedad, la depresión, la apatía, la sensación de estar perdido, más a menudo de lo que creemos proceden de la epidemia atencional que sufrimos y de la desconexión con necesidades corporales ancestrales.

¿La más bestia?

Moverse.

Intuyo que lo que Noelia experimenta con la cabeza y el movimiento de su columna va por aquí.

PD2: entonces… ¿nos olvidamos de la cabeza?

¡No!

¡¡La concebimos e integramos como parte del cuerpo!!

Que no se pueden separar y son lo mismo.

Por ahí arriba, en el enlace.

Hay dos tipos de fisioterapeuta

​Hay dos.

Y veremos por qué huir de uno de ellos, salir por patas, ir justo en la otra dirección.

Pero antes, déjame recordarte algo.

No sea que lleves poco tiempo por aquí o te hayas despistado.

Yo no soy fisio.

Y desde 2017, hartito del sopor de “hacer ejercicio” y tal, tampoco entrenador.

*Por suerte, además, dada la guerra abierta actual entre los dos gremios… ¿No sería mejor colaborar, buscar sinergias, comprendiendo que ambas partes trabajan con lo mismo, unos como terapia y otros como entrenamiento, pero al fin y al cabo compartiendo movimiento? En fin…

¿Esto quiere decir que no soy nada?

No, conyo.

Sí soy. Rober.

43 años, de Barcelona, papi de Abril y dos décadas currando con personas y sus cuerpos.

Ya haciendo de entrenador vi lo pobre y limitado de aquello, y empecé a estudiar, investigar, explorar distintas disciplinas de movimiento.

De este enfoque (¡y práctica!) saqué y sigo sacando cosas con chicha.

Y las promuevo, las divulgo, las enseño, las propongo.

¿Cantamañanas, vendehúmos, intruso?

Puede ser.

Valora tú mismo.

Lo que seguro que no: ni fisio ni entrenador.

Todo claro.

Vale.

Decía, pues, que hay dos tipos de fisioterapeuta.

Los que siguen con…

  • La “corrección” postural, el ponte derecho y la ergonomía.
  • La columna neutra, no te dobles para cargar peso, ten cuidado que estás compensando y te vas a hacer daño.
  • Y ven que tienes una contractura, o una vértebra mal puesta, yo te lo arreglo, vuelve el mes que viene a pasar la ITV.

Total:

Los del miedo, la supervisión, la fragilización, la indefensión, la expropiación de la salud.

Luego están los otros.

Los que no hacen eso, están más al día, promueven que te muevas y NO quieren que vuelvas a verles.

Bien.

Pues yo solo hablo con los segundos.

Guillermo es uno de ellos y me escribió:

«Jo der, qué c4brón Rober. Lo has vuelto a hacer. Cursazo.

Y la de cosas que no solo me sirven para mi cuerpo tocho, como sueles decir. Voy a usarlo en consulta desde ya.

Sigo pensando por qué narices no nos enseñaron estas cosas en la carrera».

¿De qué curso habla?

De este:

Movilidad de Columna Nivel 1. Liberación —​ Control —​ Fluidez

Rober

PD: afortunadamente, cada vez quedan menos de los primeros. En este sentido, los fisios están avanzando mucho más que los entrenadores. Pero, por lo que me explican, no es porque haya muchos cambios en la universidad (los hay pero todo muuuuy lento…), sino porque cuando salen se dan cuenta de «Madre mía, esto tiene tan poco que ver con la realidad… Me faltan herramientas prácticas». Y buscan fuera y encuentran cosas.

PD2: los que siguen con la vía del miedo y el intervencionismo simplón no tienen la culpa. Es lo que les enchufaron los académicos y se lo comieron con patatas. Yo, a mis 22 y recién salido del horno, pensaba que lo sabía todo y que tenía que desayunar arroz con latas de atún al natural y hacer planchas abominables tres días por semana para algún día llegar a ser “mi mejor versión”.

PD3: conocimiento práctico y recursos para posibilitar movimiento rico, diverso, versátil,  e integrarlo en el día a día, específicamente desde la parte habitualmente más tocha y descoordinada de todas. Ya sabes dónde.

¿Soy un hombre blandengue?

¿Seré como aquel “hombre blandengue de la bolsa de la compra y el carrito del niño” que detestaba el Fary?

Me preguntaba ayer un amigo que si estoy bien.

Que si me pasa algo.

Bueno, literalmente, que si me estoy “ablandando”, por mis últimos artículos.

Hablando de (auto)conocimiento, continuidad, rutinas y (anti)rutina, conciencia, eje, confianza corporal, sanar el cuerpo y hacer las paces y salir del bucle machacón de «hacer ejercicio» y liberarse de los perjuicios de la monotonía corporal.

¡Jaja!

Leído así sí que suena un tanto blando.

¿Pero qué quieres que le haga?

O, mejor dicho:

Honestamente… ¿Qué es lo que requieren la cosa y el momento?

  • Cuerpo tocho (rígido) o robot (poco armonioso), tensión, espalda tiesa, oxidación.
  • Mente obtusa, adoctrinada, inflexible, disciplinada.

Pues requieren todo eso de lo que hablo arriba.

Y, fíjate tú, todo lo contrario de lo que se suele promover últimamente.

Si lo quieres llamar ablandarse, pues también, por qué no.

Aquí:

Movilidad de Columna. Liberación — Control — Fluidez

El “secreto” NO reside en una dirección, en este caso el ablandamiento.

Vimos que una columna siempre blanda (flexible pero sin control y cierta fuerza) también caca de la vaca.

La clave es una sola constante inconstante, dinámica, variable, diversa: la POSIBILIDAD de movimiento.

Poder (y saber) ser blando, suave, delicado… cuando quieres o necesitas serlo.

Y poder (y saber) ser duro, estable, firme… cuando quieres o necesitas serlo.

Un cuerpo que puede y saber moverse, vaya.

Y todo empieza y acaba y pasa a través de la columna.

Rober

Arriba.

Dos palabras que pueden sanarte o matarte

*Este correo va de hacer las paces con tu cuerpo y sacarte de encima señales como rigidez, tensión, tochez… que no son más que expresiones de desconfianza, miedo y cierto nivel de debilidad corporal (no en el sentido convencional y cutre de “fuerza”).

«Por cierto, ya he llegado al eje y ¡me encanta!

Ayer en clase de baile me vino muy bien tener conciencia del eje para hacer alguno de los pasos que proponían».

Dos palabras clave en esta lección de hoy: conciencia y eje.

Del tirón “conciencia del eje”.

Extraídas de la posdata de Ana María de un correo que me envió hace unos días.

¿Por qué digo que pueden sanarte o matarte?

Antes de responder, emerge de sopetón otra pregunta mientras escribo:

Cuando lleguen mis nietos, cuántas veces tendré que girar y girar y girar persiguiéndolos de aquí para allá?

Bueno, y algo más:

  • ¿Cómo pretendo que suceda?
  • ¿Disfrutando, confiado y con cierta “elegancia”?
  • ¿O sufriendo, temeroso y medio hecho un cuatro?

Esto nos llevará a otras dos preguntas que serán fundamentales PARA TI si quieres moverte bien.

Vamos, primero, con lo de sanar o matar.:

Sé que puede sonar dramático.

A ver, un toque trágico lo tiene.

Pero observa bien y piénsalo muy bien.

Mira en los gimnasios, en los boxes, incluso en la calle, o en cualquier parte.

Y tu cuerpo, por supuesto. Míralo también.

Dos casos (hoy todo va de dos) son los predominantes:

  1. Sedentarismo absoluto. No hago nada de nada. Que no hay ni conciencia ni eje es obvio, y el mayor desastre.
  2. Sedentarismo activo. Hay algo de “ejercicio”. ¿Conciencia y eje? ¿O tuntún en forma de bíceps, calorías, burpees, disciplina, planchas abominables, cardio 20 minutos?

Es una opinión quizás muy personal, sesgada por los años de profesión.

Pero para mí esto es un drama.

Porque la posibilidad de MOVERNOS está ahí, bien viva, a través del mismo movimiento.

Por eso, para mí, movimiento consciente y en torno a un eje = sanar, hacer las paces, darle sentido a la historia.

O tuntún, deber, lucha, ejercicio inconsciente = muerte (del movimiento).

Dicho esto, “conciencia del eje” y las dos preguntas para ti:

  1. ¿La tienes?
  2. ¿La usas?

Esto, ahora y en el futuro, puede marcar una gran diferencia en tu forma de moverte.

La cocinamos desde el Módulo 0 al 5, cachito a cachito.

Y nos la comemos enterita en el Módulo 6.

En este curso:

Movilidad de Columna. Liberación — Control — Fluidez

Rober

PD: esta opinión personal seguramente te importa tres pimientos, pero es que a mí como profesional me des-espera y sentía que debía escribir sobre ello. Consejo no solicitado: para lo de la columna… no esperes. Ya sabes dónde.

Se puede ser flexible y tocho al mismo tiempo

Hoy no hay “trucos”.

Hablaremos de movimiento puro y duro, sin metáforas ni anécdotas.

Enmarcaremos muy pero que muy bien los conceptos de flexibilidad, movilidad y movimiento.

Toma papel y boli, que vienen un montón de lecciones.

Lo dejaba caer antes de ayer al hablar sobre el yoga y el Pilates.

Esto es muy habitual.

Más en estos círculos.

A ver… Mucho menos común que ser un tocho inflexible, cuidado.

Esto es lo prevalente y lo que hace la cosa más urgente, para ponerse las pilas con el tema ya mismo.

Pero sí.

Se puede ser flexible y tocho al mismo tiempo.

Y es algo muy frecuente, cómo no, en actividades en las que la flexibilidad ocupa un lugar protagonista.

O para cuerpos predispuestos biológicamente a ello (el sexo femenino gana por goleada).

De ahí que tantos cuerpos flexibles y tal se comporten como aquellos mocos verdes…

¿Cómo se llamaban?

¡Blandi blubs!

Un flan también sirve.

Sin entrar en detalle sobre los riesgos (de desmontarse) que eso implica para las articulaciones, muy flexibles sí, pero sin fuerza y control sobre ellas.

Por eso es primordial, antes de nada, entender la DIFERENCIA entre flexibilidad y movilidad.

La he explicado cien mil veces.

Solo resumamos lo fundamental:

· La flexibilidad, de naturaleza pasiva, no implica que vayas a poder moverte en el rango que tienes disponible.

Porque, ojo con esto: la verdad es que NO lo tienes disponible ya que, en realidad, ni sabes ni puedes moverte en él. Eso de “rango disponible” es una ilusión.

· La movilidad, de naturaleza activa, sí que implica que puedes moverte en un rango X, ya que a la flexibilidad que tienes en dicho rango le añades control, estabilidad y fuerza.

Todo claro.

Entonces…

Que tú puedas ponerte (pasivamente, “estirando”) de tal o cual manera o en cierta posición, 

…o así o asá sin tener que imprimir cierta intensidad o activación, sino “apoyándote” sobre las articulaciones…

…o, peor todavía, que alguien te coloque en tal posición, o contar con una banda, un palo, un cinturón o cualquier otro tipo de asistencia…

…solo indica que eres flexible para la “tarea” en cuestión, pero no móvil.

Bien.

Este es el factor con más peso.

Eres flexible pero no puedes moverte por ahí y/o así.

La flexibilidad es una ilusión para quien quiere moverse.

Pero hay más:

Para moverte DE VERDAD, es decir, para no ser un tocho al moverte, no solo se requiere que la flexibilidad se torne en movilidad, sino que haya, además,

coordinación, armonía, fluidez, continuidad.

Esto es lo que hace que un cuerpo no sea un tocho, un ladrillo, un tronco, una alcayata.

Vale.

Pues todo ese movimiento con todos esos atributos empieza y acaba y se transfiere siempre por el mismo sitio.

El centro, el núcleo, el eje de todo.

La columna vertebral.

Se mueve de verdad y en todas sus posibilidades aquí:

Movilidad de Columna. Nivel 1. Liberación – Control – Fluidez

Rober

PD: movilidad = habilidad para moverse. No para estar quieto así o asá (y menos pasivamente) = flexibilidad. Ya sabes dónde.