6. Excelencia vs. mediocridad

Se te mostraron dos caminos:

1. ¿Eres bueno en algo? Exprímelo, mejóralo y busca la excelencia.

Como eres bueno, exponte, muéstraselo y demuéstraselo a los demás, haz que tu práctica de actividad física se base en la aprobación ajena, que tarde o temprano se esfumará. ¿Te seguirás moviendo cuando, inevitablemente, ya no seas tan bueno?

Y ser bueno en algo mola, ¿verdad?

Puedes más, y lo sabes.

Ni se te pase por la cabeza bajar el listón.

Compite. Contra los demás. Y contra ti mismo.

Exígete más, aprieta, todavía puedes hacerlo mejor.

Revienta.

2. ¿Eres mediocre y nada se te da bien? Déjalo. No hace falta que lo intentes más. Escóndete.

Como mucho apúntate al gimnasio y toma de referencia las apariencias y los espejos, haz sentadillas al ritmo de la app de fitness de moda, juega un partidillo los domingos, o participa en carreras populares, sin olvidarte terminar con tu iso-bebida azucarada favorita o unas cervecitas con los colegas.

¿Qué haces?

¿Cómo se te ocurre probar algo diferente?

¿Pero tú te has visto?

Haces el ridículo o, peor aún, me estás agitando el gallinero.

¡Vuelve a la jaula!

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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