9. La aceptación de la mediocridad

Claro, la mediocridad tampoco es gratis.

Porque si haces, si te mueves, si practicas un poco de todo y además lo quieres hacer de forma equilibrada, vas a tener que asumir dos cosas:

1. Cada vez que te expones a algo nuevo, eres realmente malo en ello, muy mediocre.

2. Si te expones a la mediocridad en todo, nunca serás bueno en nada.

Así, podrás hacer un poco de todo, sí, pero nunca pasarás de mediocre.

Nunca serás excelente en nada.

Y eso, dadas nuestras tendencias culturales, duele.

¡Pero si vas a ser mediocre toda tu vida!

Acéptalo y disfruta de las consecuencias.