12. Que lo mediocre no sea enemigo de lo bueno

¿Que lo perfecto no sea enemigo de lo bueno?

Por supuesto, jamás.

Esa es la primera lucha.

No por no ser excelentes o aspirar a la perfección vamos a dejar de movernos.

Mi baile, mis levantamientos, mis verticales, mis saltos, mis poses de yoga pueden no ser excelentes. De hecho, nunca lo serán.

Pero cuidado.

No caigamos en la confusión, el error de hacer las cosas al tuntún y de cualquier manera.

La dirección es el progreso, el avance, la mejora, que son una consecuencia directa de la seriedad, el aprendizaje, el esfuerzo, la dedicación.

¿Movernos perfecto?

Nunca.

¿Movernos bien?

Absolutamente.

Que lo mediocre no sea enemigo de lo bueno.