Las 3 carencias más habituales del centro abdominal (y cómo solucionar el problema)

No es ningún secreto.

Nuestro estilo de vida, sedentario la mayor parte del tiempo, y la forma en que concebimos la actividad física (creemos que 1 hora de fitness 3 días a la semana y poco más van a compensar ese sedentarismo), están provocando estragos en nuestra salud y bienestar.

Desde un punto de vista analítico, una de las partes más perjudicadas de nuestro cuerpo en este sentido es el centro abdominal, o corporal, también conocido como core en los círculos más cool.

¿Cómo?

En general, la (in)cultura del movimiento se caracteriza por tres hechos:

1. Pasamos mucho tiempo sentados, habitualmente apoyando la espalda en un respaldo.

2. Nos ejercitamos centrándonos más en la estética o el rendimiento. Acostumbramos a malinterpretar la funcionalidad real de lo que trabajamos y, en consecuencia, la forma de hacerlo es incoherente con dicha funcionalidad. En mi opinión, no debería tratarse tanto de cuál es el resultado estético de lo que hacemos o de cuánto podemos hacerlo (eso está muy bien, pero no es primordial), sino de CÓMO y PARA QUÉ lo estamos haciendo y qué impacto tiene en nuestra manera de movernos.

3. La cultura del aislamiento y el análisis nos nubla la vista y distorsiona nuestra concepción de cómo se mueve realmente el cuerpo, como un todo. El movimiento es mucho más que la suma de sus partes.

Core anatomy


LAS 3 CARENCIAS MÁS HABITUALES DEL CENTRO ABDOMINAL


A nivel de nuestro centro corporal (abdomen y periferia), esto provoca:

1. DESCONEXIÓN

El centro pasa mucho tiempo inactivo, desenchufado, en reposo.

Esto no solo tiene consecuencias a nivel “local” (tono, forma, estado de nuestros músculos), sino a nivel “global” (el cuerpo olvida cómo activar, controlar, estabilizar la zona y, de rebote, tanto la periferia como el resto del cuerpo ven afectados su funcionamiento; al fin y al cabo la función principal del centro corporal es la estabilización del propio centro y la transmisión de fuerzas entre tórax y pelvis y, por tanto, entre brazos/cabeza y piernas).

2. DISFUNCIÓN

Aunque haya cierta conexión, que un abdomen esté “marcado”, “plano”, “tonificado” o sea muy “fuerte” o “resistente” no quiere decir que cumpla su función con eficacia.

Por un lado, el control y buen funcionamiento del centro corporal va mucho más allá de su apariencia o los números de su rendimiento.

Y por otro lado, el core no implica solo a los “abdominales” que se ven, sino a otras estructuras más profundas (por ejemplo, el diafragma y los músculos que envuelven la columna vertebral a nivel lumbar) y periféricas (el tórax, la pelvis y, como veremos, incluso la cadera).

3. INCOMPETENCIA

Que sepas controlar tu abdomen aisladamente no significa que sepas ejercer ese control al realizar un gesto o patrón global, que te sirva para moverte de verdad.

Un abdomen competente, funcional de verdad, debe saber cómo responder y cumplir su cometido ante escenarios y prácticas que tiendan a la complejidad y la diversidad de movimiento y que integren e impliquen cierta demanda y exigencia del centro abdominal, que podría ser desde un movimiento cotidiano frecuente o la propuesta simplona del mismo fitness, hasta actividades que requieran moverse de forma vigorosa (calistenia, halterofilia, powerlifting, gimnasia), global (danza, yoga, deportes), utilitaria (Método Natural, Parkour, escalada), o, mejor aún, la combinación de todas ellas.

Trabajar el abdomen solo analíticamente es un error de concepto, un intento fallido de ingeniería inversa que resulta en un centro corporal incompetente en el marco del movimiento corporal global, real.


(Y CÓMO SOLUCIONAR EL PROBLEMA)


Ante este panorama, si pretendes contar con un centro abdominal que funcione bien tendrás que ingeniártelas para contrarrestar los perjuicios consecuentes de esas tres carencias, las más habituales para la mayoría de personas:

· Si se ha desconectado, tendrás que reconectarlo.

· Si no cumple sus funciones analíticamente, tendrás que restaurarlas analíticamente.

· Si no es competente al moverte globalmente, tendrás que moverte globalmente prestándole especial atención, para que aprenda.

Sin embargo, como te puedes imaginar, este es un tema mucho más complejo de lo que puede resumirse en una única entrada de un blog, algo que sería demasiado simplista, reduccionista.

Pero tengo buenas noticias.


¡LANZAMOS UN NUEVO TRAINING!


Ya han pasado varios meses desde que terminamos de desarrollar el training gratuito CALISTENIA BÁSICA. Cómo hacer flexiones, fondos, remos y dominadas con cabeza.

Aquí no paramos de movernos nunca, así que ya es hora de ponernos manos a la obra con un nuevo proyecto de movimiento.

El próximo jueves 2 de enero lanzamos un nuevo training gratuito que estará disponible íntegramente en el Laboratorio de Movimiento, exclusivo para todos l@s alumn@s de la plataforma.

¿De qué tratará?

De solucionar este problemón abdominal definitivamente (lo de definitivamente va muy en serio).

Si todavía no te has registrado en el Laboratorio, hazlo aquí. No te cuesta ni un duro y estarás al tanto del lanzamiento de primera mano –te avisaré mediante un correo electrónico.

Y, de rebote, como el resto de alumn@s de nuestra plataforma de entrenamiento online, tendrás acceso libre a otros 4 trainings del Laboratorio.

¡Nos (mo)vemos!


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!