Conocerte a ti mismo no es el primer paso

Si es en griego y dices que estaba puesto en el templo de Apolo en Delfos, suena guay. Gnóthi seautón.

En latín y grabado en madera, en plan “cocina del Óraculo” en Matrix, te llevas el premio al friki del año otorgado por Mr. Wonderful. Temet nosce.

Se lo vi a un tipo chungo irlandés tatuado en un brazo. Know thyself. Esto ya no sé cómo clasificarlo. ¿Profundamente duro o duramente profundo?

Qué gran confusión eso de que es lo más importante.

“Conócete a ti mismo”.

Queda muy bien, sí.

Y sin embargo, si te riges a ciegas por la creencia popular chachipiruli de que debe ser el primer paso, lo único que estás consiguiendo es aumentar el riesgo de, en mi opinión, uno de los grandes males del siglo XXI.

Quedarte mirando la vida pasar, estancado, ensimismado, con muchas y muy buenas declaraciones de intenciones, pero sin dar pasos firmes hacia delante.

Conocerte a ti mismo es importante.

Saber quién eres, por qué y para qué haces lo que haces, y así determinar el qué y el cómo.

Y el cuánto, el cuándo, el cada cuánto. Y más cosas.

Pero no es lo primero.

En paralelo.

Es algo que va ocurriendo en paralelo.

En paralelo a la acción, al movimiento.

¿No?

Pues quédate ahí paralizado.

Rumiando, analizando, abduciéndote en un agujero negro generado por ti mismo alrededor de tu ombligo.

Conociéndote… sin hacer nada.

Que es como no conocerse en absoluto.

Durante, mientras, al mismo tiempo.

Muévete y conócete en movimiento.

Ni primero ni segundo ni tercero.

Ni huevo ni gallina.

Todo a la vez.

Esa es la manera.

En Movilidad Natural lo hacemos así.

Ganamos movilidad, aliviamos tensiones, machacamos y asentamos hábitos, y nos conocemos un poquito mejor en paralelo, todo a la vez.

No vaya a ser que se nos trague el análisis de cómo se mueve la columna sin moverla o nos engullan las excusas cotidianas para no movernos.

Rober

PD: ni en latín, ni en griego, ni en inglés. Muy bien explicado y didáctico todo, para que se entienda y se ponga en práctica. En el enlace.