Cómo estar en forma sin preocuparse por estar en forma (fin de temporada)

Bueno, el lector asiduo ya sabrá la respuesta. Al fin y al cabo, es uno de los hilos conductores de este blog y de mi trabajo, por no decir de mi vida –forofo de la eficiencia y el pragmatismo del taoísta “hacer sin hacer”.

Porque sí, es posible, estar en forma sin preocuparse o pretender estarlo, aunque a la mayoría le cueste creerlo.

A mí también me pasaba –hasta que me di cuenta de que estar en forma no es necesario para gozar de cierto bienestar.

De hecho, desde que fui señalado como niño físicamente negado –explícitamente en las notas del colegio– hasta que decidí salir de la industria del fitness, pasando por los altibajos adolescentes y post-adolescentes de la aprobación y la inclusión en los modelos estéticos de nuestra (in)cultura, durante la mayor parte de mi vida estar en forma fue una de mis prioridades.

Curiosamente, cuanto más me preocupaba por estar en forma, más me costaba mantener mi motivación y, en realidad, peor en forma estaba, por mucho que aparentara estarlo –fruto de mi especialización en el fitness.

Estar en forma sin estar en forma

El mundo moderno está produciendo hombres más centrados en la apariencia que en la función – Georges Hébert

Entonces me topé con esta cita, una de tantas otras del creador del Método Natural.

Todo se re-movió, nunca mejor dicho.

¿Estás en forma o solo lo parece?

No haré comentarios…

Tirando y tirando del hilo, con los años, apareció la Cultura del Movimiento –que ni yo ni nadie ha inventado, sino que siempre ha estado ahí, aunque nuestra incultura solo nos cuente una parte muy pequeñita de este mundo o ahora algunos se auto-denominen fundadores de todo este tinglado.

¿Qué tal si en lugar de preocuparte por estar en forma te ocupas en moverte?

En aprender, investigar, experimentar, exponerte, compartir, educarte, arriesgarte… ¡Eso! ¡¡Moverte!!

Acabo de responder a la pregunta, cuando para nada pensaba de antemano que esta entrada acabaría así.

Pero es que no hay mucho más que decir.

Un poco soso, ¿no?

Es lo que hay. Seguramente moverse no requiere de tanto artificio como estar en forma y sus modas, cursos, eventos, vídeos de motivación, ropas, aparatos…

Es más fácil.

Vuelve a leer justo seis líneas más arriba.

Si te centras en eso, estar en… ¿qué?

Moverse.

El resto son consecuencias.


Con cariño y como despedida durante algo más de dos meses –en los que no estaré disponible para el “gran público” de bichos raros que me seguís.

Gracias infinitas por una temporada 16/17 alucinante.

Rober