Qué es una clase de movimiento

Hace unas semanas, coincidiendo con el inicio de temporada (desde hace unos años trabajo según el calendario escolar), Dani, el boss del box Wods, me pidió que escribiera un breve texto explicando en qué consistirían las nuevas sesiones de movimiento. Así, los socios podrían hacerse una idea de lo que estaba por venir,  ya que las clases que suelo ofrecer allí iban a evolucionar en base a todo lo que había experimentado y aprendido el curso pasado.

Como es una pregunta que me haces/hacéis/hacen a menudo, aprovecho para compartirlo aquí, el bloc de notas de mi laboratorio, manteniendo esa brevedad que me han pedido, al mismo tiempo que advirtiendo que:

· Es tremendamente complicado ser breve al intentar describir algo tan complejo.

· Ni teniendo absoluta libertad en la longitud podría describir ni una milésima parte de lo que es una clase de movimiento mediante un texto, un libro o una enciclopedia de 28 tomos. Se evidenció en Conocimiento real de movimiento vs. diarrea teórica de movimiento. Lo expliqué en Nos hemos perdido en la teoría del movimiento.  Si no lo experimentas, si no te mueves, no vas a entender nada, no vas a saber nada.

Movimiento

Así de simple. Así de complejo.

Mientras la mayor parte del tiempo enfocamos nuestra práctica de actividad física en el desarrollo de la resistencia y la fuerza, aún cuando las disciplinas que solemos realizar implican cierto trabajo de coordinación, agilidad e incluso patrones “naturales”, el potencial real de movimiento del ser humano es mucho más vasto, amplio, diverso.

Las clases de movimiento se centrarán en completar las áreas inexploradas, complementar nuestro entrenamiento habitual y equilibrar nuestras competencias corporales, y se caracterizarán básicamente por dos aspectos.

El primero, la incertidumbre, el dinamismo y la diversificación de los ejercicios y herramientas que utilizaremos. Queremos un cuerpo capaz de responder ante cualquier situación. Queremos nutrirlo con la dieta de movimiento más rica posible. Y queremos disfrutar de todo lo que realmente somos capaces de hacer, aunque a menudo ni lo sabemos ni creemos que podemos hacerlo.

Para conseguirlo, el estímulo al que nos someteremos será extremadamente variado en habilidad, patrones e intensidad, explorando movimientos básicos de disciplinas tan diversas como la gimnasia, el Método Natural y Parkour, la danza, el equilibrio sobre las manos, las artes marciales, etc.

Y el segundo, la práctica del juego como vehículo principal de las sesiones, el verdadero motor del aprendizaje y el progreso del ser humano a lo largo de su evolución (en contraposición al análisis, la planificación y el establecimiento de objetivos sobrevalorados en el mundo del fitness, algo que puede ser útil como recurso secundario, pero no primordial). El 90% del tiempo lo pasaremos jugando.

Además, todas las sesiones finalizarán con prácticas de relajación, meditación, ablandamiento o vaciado, seguramente el gran hándicap de la práctica de ejercicio convencional.

Esta perspectiva nos ayudará a mantener nuestra atención en el movimiento en sí mismo, a movernos y punto, y los beneficios a nivel de control motor, fuerza, movilidad, resistencia, equilibrio, conciencia corporal, coordinación, ritmo, agilidad, reacción, etc. serán consecuencias inevitables.

¿Nos movemos?