La fórmula del mejor profesor que he tenido

Dice Ferran Adrià que los buenos cocineros no necesitan fórmulas.

Puede que las usen. Él las usa.

Pero con el tiempo, cuando ya conocen el plato y lo tienen interiorizado, no les hace falta.

A mi madre y a la tuya no les hace falta una fórmula para hacer la mejor tortilla de patatas del mundo.

Las fórmulas de los mejores no son exactas. Son personales y a ojo.

Primer consejo que no me has pedido: desarrolla tu propia fórmula de movimiento.

El mejor profesor de movimiento que he tenido es Tom Weksler.

El año pasado tuve la suerte de aprender de él durante dos meses, enero y julio.

Yo llevaba un tiempo moviéndome mal y pasándolo muy mal. Desde entonces me muevo mejor y me lo paso mucho mejor.

Y en esos dos meses, con sus palabras y su propia práctica, especialmente durante el mes de julio, que fue como algo más íntimo, compartió su fórmula.

La fórmula es esta:

Moverse mejor = 100 partes de movimiento + 1 parte de preparación

100 x movimiento.

1 x preparación.

100 x movimiento.

1 x entrenamiento / ejercicio / fuerza / movilidad / resistencia / capacidad / pre-habilitación.

Total.

Con lo del movimiento lo demás está cubierto.

¡En cambio!… Con lo demás, lo de la preparación, aunque seas “el mejor”, a pesar de que hayas afinado muy bien el instrumento y lo hayas construido con los mejores materiales, es muy probable que no tengas ni idea de tocarlo.

Fíjate, sobre todo en la negrita:

“Poco a poco le voy cogiendo el gusto a la práctica de estar en cuadrupedia. En pocas sesiones, voy ganando en fluidez y tengo que pensar menos el paso. Incluso, a veces, me atrevo con alguna improvisación. También me está siendo de mucha ayuda el gateo extendido para mejorar mi rango de movimiento. Todos los días estoy haciendo tres – cuatro pasillos de ese ejercicio. Una maravilla.”

Esto es parte de un correo de Rubén, un alumno. 

Un curso para construir unas bases sólidas de movimiento y ganar de todo lo demás de gra tis:

Locomociones – Desarrolla un cuerpo hábil y muévete con inteligencia

Rober

PD: además, con lo del movimiento hay aspectos, cualidades, atributos, principios que solo solo solo puedes desarrollar pues así, moviéndote.

PD2: te enseño una fórmula. Luego la tiras a la basura, porque has creado tu propia fórmula. En el enlace.

Qué tienen en común los pianos y los libros (y el cuerpo)

Lo que tienen en común es un atributo corporal que me apuesto ¿una mano?, no, las dos manos a que no estás desarrollando y, para rematarlo, es lo que más te hace falta, muy probablemente.

Ayer por la tarde y esta mañana he tenido un déjà vu con Abril.

Ahora que caigo, ¡ayer cumplió 22 meses!

Y bueno, siendo tan pequeña, aunque trato de seguir una línea de educación tirando a libre, que no libertina, hay cosas que me veo obligado a enseñarle desde las normas, mis normas.

Son reglas heurísticas para la vida.

Cosas prácticas que no requieren de estudios ni evidencia porque, bueno, llevamos años ya estudiándolas y haciéndose evidentes a base de vivir, de movernos.

Esta te va a venir muy bien para moverte mejor.

Primera parte del déjà vu — cuando todavía no sabes que es un déjà vu porque es la primera vez que pasa:

Estábamos sentados en la banqueta, ella encima de mis piernas.

Solo jugamos cuando ella me lo pide, y nos lo tomamos todo como un juego, los dos, ella a su manera y yo a la mía.

La mía es, en realidad y básicamente, adaptarme constantemente a lo que emerge de ella y, sin forzar la situación en absoluto, invitarla a hacer pequeños ajustes.

Ajustes que cuadran con las “normas”.

De momento jugamos con el índice y el pulgar, tanto de la mano derecha como de la izquierda.

Si tuviera que ser así, yo estaría perdido. Que no tiene ni dos años.

Es más parecido a lo del jinete y el elefante.

Ya sabes quién manda y ya sabes qué papel tenemos mi hija y yo.

(Ánimo papás y mamás. Lo importante es participar, dicen.)

Entonces, ¿ella toca con el índice y el pulgar?

Con el índice la verdad es que bastante a menudo. Incluso sube a las negras de vez en cuando.

Con el pulgar casi nada.

Y entre una cosa y la otra, cuando sale el instinto, el instinto más primitivo…

¡Pam! ¡Pam! ¡Brrrrruuumm! ¡Pim! ¡Braaaaaaaa! ¡Tatatatá! ¡Totooooooo!

¡¡Venga a aporrear el piano!!

Y yo, en cada arrebato, respiro.

Le cojo las manitas.

Y le digo:

—Cariño. Un momento. El piano suaaaaave.

Segundo parte del déjà vu. O sea, el déjà vu en sí:

Esta mañana estábamos leyendo un libro.

No era uno de sus libros. Era un libro mío.

Una de sus aficiones favoritas es leer sus libros. Pero no es la favorita.

La favorita es leer conmigo, mis libros.

Sus libros yo se los dejo leer a su manera, como le dé la gana.

Los míos no.

Estábamos igual, sentados una encima del otro.

En la banqueta no, en el suelo.

Yo le iba leyendo en voz alta.

Ella iba hojeando, generalmente con tranquilidad.

Y de golpe, sin explicación alguna…

¡Venga a pasar hojas, arrugándolas, tirando de ellas, a puntito de romperlas!

Y yo, en cada arrebato, respiro.

Le cojo las manitas.

Y le digo:

—Cariño. Un momento. El libro suaaaaaaave.

Te comentaba que hay una cosa que seguramente no estás practicando y que intuyo que te hace muuuuucha falta.

Es para tu cuerpo, o sea, para ti.

Dice así (no te lo digo yo; es para que te lo digas a ti):

—Cariño. Un momento. El cuerpo suaaaaaaave.

Si quieres moverte mejor, suavidad.

Practicar la suavidad.

(Me permito la licencia de decirte que) Te hace falta suavidad. Mucha suavidad. Mucha más suavidad.

La mayoría de movimientos y de nosotros necesitan y necesitamos más de eso y menos de lo demás, que debe estar puntualmente, claro. Pero no hace falta tanto.

Atención, calma, respiración y… suaaaaave.

Una forma de aprender, porque si no pues como que es imposible hacerlo, la enseño aquí:

Invertidas — El arte de moverte bocabajo

Rober

PD: fuerte, duro, rígido, resistente, robusto… no. Suaaaave. En el enlace.

Voluntad concentrada

Con tanto movimiento, con tanto que moverse, a menudo caemos en el error de querer abarcarlo todo de golpe.

Cuando es imposible.

Ni cien vidas darían para experimentar todas las posibilidades.

Aparte de ser inteligentes a la hora de escoger nuestros proyectos y prácticas (no es lo mismo el spinning o hacer burpees que la danza o la escalada),

vale la pena prestar atención a cuánto se nos dispersa la voluntad (y el tiempo y la atención y la energía),

por no hablar del precio que pagamos en forma de frustración, angustia o fatiga.

Hay una anécdota que cuenta Will Smith desde jovencito y que tal vez conozcas que resulta muy ilustrativa.

Se ve que cuando era niño, su padre le encargó construir un muro delante de su negocio con la ayuda de su hermano pequeño.

La longitud del muro era considerable y los dos chavales se agobiaron, lo veían imposible, más considerando que además tenían otras responsabilidades, como ir al cole y hacer cosas de críos.

Pero lo consiguieron… en un año y medio de trabajo.

¿Cómo?

El propio Will Smith lo relata así:

<<No tratas de construir una pared. No sales a construir una pared.

No dices: Voy a construir la pared más grande que nunca se haya construido jamás.

No empiezas ahí.

Dices: Voy a poner este ladrillo tan perfectamente como un ladrillo pueda ponerse.

Y lo haces todos y cada día, y pronto tienes una pared.>>

Muy a menudo me llegan preguntas en plan:

· ¿Cómo encajas el entrenamiento de movilidad y de fuerza con la gimnasia, las invertidas, las locomociones, la danza, los malabares, el parkour, los juegos…?

· Ahora mismo estoy aprendiendo X. ¿Ves factible que empiece a practicar Y?

Es simple.

Concentrando la voluntad (y el tiempo y la atención y la energía) en una sola cosa.

Ladrillo a ladrillo.

Para aprender coordinación, equilibrio, fluidez, memoria, inteligencia corporal

tengo un curso basado en 20 patrones de movimiento, y en secuencias e improvisaciones.

Durante 12 semanas, gota a gota, paso a paso.

Locomociones – Desarrolla un cuerpo hábil y muévete con inteligencia

Rober

PD: te concentras en una cosa y ganas lo de arriba + resistencia + movilidad + fuerza. Es un todo en uno. Es lo que tiene moverse de verdad. En el enlace.