Cómo mejorar tu movilidad y flexibilidad, específicamente

Hace unos días estaba practicando en un parque de la playa de la Barceloneta (voy cambiando de “gimnasio” al aire libre de vez en cuando) y justo a mi lado entrenaba un grupo con el que suelo coincidir allí a rachas desde que empecé a cambiar definitivamente mi práctica, hace tres años, después de haber estado experimentando otros tres o cuatro con el Método Natural.

Una de las chicas del grupo, con la que ya había hablado alguna vez pero que hacía tiempo que no veía, se me acercó:

–¡Uau! Pero… ¿cómo haces eso? Me encantaría tener esa movilidad, pero creo que mis caderas explotarían si lo intentase. (Carcajada) ¡Y has mejorado un montón! Yo cada día me siento más rígida… ¿Qué puedo hacer?

Lo más curioso de todo es que en aquel preciso momento no estaba haciendo nada espectacular que digamos. Conozco un buen puñado de gente, sobre todo mujeres, que lo pueden hacer sin despeinarse ni practicar nunca. Para mí, un caso particularmente muy particular debido a una leve displasia de una de mis caderas, ha sido algo muy costoso e incluso doloroso –hasta ahora. Mis nuevas posibilidades de movimiento son la consecuencia de un trabajo diario de nada más y nada menos que esos tres años.

(Esto es lo que estaba practicando. El comentario de la muchacha me hizo gracia y por eso lo grabé haciendo un poco el tonto)

Esta chica y sus compis llevan entrenando allí el mismo tiempo que yo.

Todos los días hacen prácticamente lo mismo: cardio con algunos ejercicios de boxeo, cositas de fuerza en plan calistenia, core y abdominales, y 5 minutos de estiramientos pasivos al final, de aquella manera, y tal y tal. A mí me parece estupendo.

Yo, como ya acostumbro a ir por la vía rápida, serio pero con una sonrisa, rotundo pero con cachondeo, le contesté:

–Pero con lo que hacéis… ¿qué quieres, hija mía?

Y la conversación siguió más o menos con mi respuesta un poco más elaborada, pero de esas que acaba resultando en una perogrullada como tantas otras que he publicado en este blog, que lo sé, a veces solo es un intento de INSISTIR y PERSEVERAR, lo mismito que lo necesario para mejorar la movilidad.

De hecho, Ido Portal, que me gusta en algunos sentidos y en otros no, lo resumió perfectamente con el archiconocido…

TU CUERPO MEJORARÁ EN LO QUE HAGAS – O EN LO QUE NO HAGAS

SI NO TE MUEVES, TU CUERPO MEJORARÁ EN NO MOVERSE

SI TE MUEVES, TU CUERPO TE PERMITIRÁ MÁS MOVIMIENTO

…lo que sintetiza uno de los principios del entrenamiento más importantes (para mí el que más junto al principio de individualización): el principio de especificidad.

Cómo mejorar tu movilidad y flexibilidad, específicamente

¡Obviedad a la vista!

De esas de tanto (y tan escaso) sentido común, de las que la mayoría razona pero que casi nadie comprende y aplica a nivel práctico, como casi toda la información que consumimos, que al final sirve para justo lo contrario de lo que pretendíamos en un principio: paralizarnos en lugar de movernos.

¿Cómo mejorarlas?

Pues eso, específicamente.

En realidad, tú ya lo sabes.

Piensa y responde.

¿Vas a mejorar tu movilidad y flexibilidad poniendo en la balanza un 99% de tono, fuerza, tensión o llámalo como quieras y un 1% de “esoquellamasestiramientos”?

¿Crees que con 5 minutos de “esoquellamasestiramientos” 3 días a la semana va a haber algún cambio?

Lo que pasa es que entre saber y SABER hay una gran diferencia.

La inspiración/información no sirve de nada si no hay transpiración/acción.

Venga, más masticado.

La única forma de mejorar tu movilidad y flexibilidad es practicando, entrenando, dedicándole tiempo específicamente.

Es más, esa especificidad también se refiere a la o las articulaciones sobre las que quieras mejorar, específicamente, y a la o las funciones o patrones de cada una de esas articulaciones, también específicamente.

Si lo haces (prácticamente) a diario, con muchos matices en torno a las formas y los métodos y las personas y los objetivos, todos ellos específicos, mejorarás.

Si no lo haces, empeorarás.

Y ya está.


By the way, la semana que viene, el 30 de septiembre, estará disponible mi nuevo curso de Movilidad Natural (con programas incluidos) en el Laboratorio de Movimiento, una bonita manera de APRENDER los fundamentos de la movilidad y ENTRENARLA. O sea, EDUCARTE.

Si todavía no te has registrado en el Laboratorio, puedes apuntarte a esta lista de correo gratuitamente para estar al tanto del lanzamiento.

Y mientras, también puedes aprender algunas cosas sobre movimiento y entrenar en paralelo siguiendo el programa Reinicia Tu Cuerpo –es gratuito.