¿Cuánto tiempo es necesario calentar?

A raíz de los programas MOVILIDAD NATURAL y PIERNAS 4×1 del Laboratorio de Movimiento, las dudas que me llegan acerca del calentamiento se han disparado.

Y entre ellas, curiosamente, la más frecuente es esta: ¿Cuánto tiempo es necesario calentar?

Supongo que, todavía presos de algún modo por la cultura de las prisas, muchos pretenden ajustar al máximo los tiempos para hacer un hueco a la actividad física en sus apretadas agendas –cuando tal vez el reto más interesante no sea cómo conseguir entrenar en menos tiempo, sino en más.

El calentamiento es, en mi opinión, uno de los grandes damnificados de la incultura del movimiento, más que nada porque hay un buen puñado de gente que ni tan solo calienta.

Aún con esas, dejaremos a un lado la cuestión de si es necesario calentar o no, por su obviedad el 99% de las veces.

En este sentido, sí encuentro interesante exponerse a ciertos esfuerzos sin calentamiento previo, con tal de testear la capacidad del cuerpo en frío, aunque siempre de manera submáxima y excepcional.

Así que partiremos de la premisa de que, efectivamente, estamos calentando antes de la parte más seria de cualquier entrenamiento o sesión de lo que sea con tal de poner a punto el cuerpo a nivel de circulación, movilidad, motricidad y mentalidad –los cuatro objetivos básicos del calentamiento.

Y en este otro sentido, de hecho, lo más importante no es, ni mucho menos, cuánto tiempo se debe dedicar a un calentamiento.

La pregunta no es cuánto tiempo es necesario calentar

El tiempo del calentamiento es lo que menos debería importarte.

La cuestión primordial es: ¿qué intención tienes al realizar el calentamiento de ese día en concreto?

Porque según ese propósito, el estado previo de tu cuerpo en esos niveles (circulación, movilidad, motricidad y mentalidad) antes de tu entrenamiento o práctica de lo que sea podrá variar, necesitarás que sea específico para lo que vayas a hacer.

Entonces, otras preguntas entran en juego:

· ¿Qué es lo que vas a hacer después? ¿En qué consiste tu entrenamiento de hoy?

· ¿Es un entrenamiento con más tendencia hacia la capacidad, como la movilidad, la fuerza, la resistencia, o hacia la habilidad, como la coordinación, el equilibrio, la agilidad, la fluidez?

· ¿Estás preparándote para una sesión de acondicionamiento? ¿O para una práctica en torno a algo más técnico o a aprender y desarrollar una habilidad?

Porque, según la complejidad de lo que vas a hacer, estaría bien que también te preguntaras: ¿es algo simplón, como un entrenamiento de fuerza específico para algún ejercicio o patrón? ¿O es algo complejo, como una sesión de locomociones, danza, acrobacias, parkour o escalada?

· ¿Cuál va a ser la intensidad de la sesión? ¿Estás en una fase de máximos, de submáximos, de descarga?

· ¿Qué rango articular necesitas tener disponible, accesible de cara al entrenamiento? No es lo mismo salir a correr un rato o hacer malabares que entrenar con anillas o practicar algunas figuras en inversión o vertical.

Además, aparte de cuál es la intención del calentamiento, otro factor a tener en cuenta es en qué condiciones tiene lugar ese calentamiento:

· ¿Hace frío o calor? Este va a ser un factor muy determinante, especialmente a nivel circulatorio y de movilidad.

· ¿Estás descansado o acarreas cierta fatiga?

· ¿Cómo te sientes a nivel de concentración? ¿Hoy es un día de aquellos en los que no te cuesta nada atender a lo que estás haciendo o te notas algo despistado, disperso?

Estas preguntas y un largo etcétera son mucho más importantes que cuánto tiempo es necesario calentar.

La respuesta universal

La respuesta se esconde en la propia pregunta.

¿Cuánto tiempo es necesario calentar?

El tiempo que sea necesario.

Punto.

Y entender de una vez por todas que lo que menos importan en todo este juego son los números.

Y lo que más importa es la conciencia, la comprensión, la intención, la responsabilidad, el (auto)conocimiento y la acción autónoma en torno a ti mismo, tu cuerpo, y no lo que diga una “receta de ejercicio”.

Obedece menos.

Aprende más.

Y muévete mucho.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!