4 Preguntas habituales sobre dominadas y remos invertidos en barras y anillas

Estas son las 4 preguntas más habituales que me llegan en torno al dilema de entrenar fuerza de tracción en barra o con anillas.

Ojo, que son interdependientes. Hay un hilo conductor.

1

¿Qué es mejor?

¿Entrenar con anillas o en barra?

Ni mejor ni peor.

Diferente.

Todo tiene sus pros y sus contras.

Centrándonos en las anillas, su gran pro es la versatilidad.

Su gran contra es la inestabilidad –en caso de ser un principiante.

Lo desarrollo en este artículo:

Pros y contras del entrenamiento con anillas

¿Lo ideal?

Ojo. Siempre teniendo en cuenta que las cuestiones de la estabilidad «se controlen».

Diversificar lo máximo posible.

Otro ojo.

Si uno tiene algún «objetivo» concreto, cuidado con no diversificar demasiado.

Mejor trabajar en alcanzar dicho objetivo específicamente según el aparato.

Y luego, pues eso, diversificar.

2

¿Puedo practicar remos invertidos y dominadas en anillas?

Sí, absolutamente.

De hecho, por su versatilidad, seguramente es lo más cómodo.

Al fin y al cabo puedes regular su altura en pocos segundos.

Cosa que, por ejemplo, con una barra fija no puedes hacer y te las tienes que ingeniar de alguna manera (enseguida vemos cómo para los remos).

Sí, vale. Si es de esas que van a presión en la pared puedes ir cambiando su altura también.

Pero es un coñazo, la verdad.

3

Entonces, ¿cómo lo hago para hacer remos invertidos en una barra alta?

Incluida la barra de casa que tengo en el marco de la puerta y puedo regular en altura.

Pero es que me da mucha pereza tener que cambiarla cada dos por tres…

(Cosa que es totalmente comprensible. A mí también).

No la toques.

Déjala en modo dominadas. Alta. Arriba.

Coloca una silla delante.

Apoya los pies en el respaldo, manteniendo las rodillas flexionadas o extendidas según consideres oportuno, como cuando lo practicas en el suelo.

*Puede ser que necesites algo de peso para colocar en el asiento de la silla (si esta no pesa mucho) para mantenerla estable.

Si es una barra alta fija en el parque, pídele a alguien que te preste sus hombros y coloca los tobillos encima.

Recuerda siempre el principio (no la “norma”) de que idealmente el cuerpo debe mantenerse en o cerca de la horizontal.

A partir de ahí, regula la altura del apoyo de los pies según tus intereses.

4

¿Qué es mejor?

¿Agarre neutro, prono o supino?

Ni mejor ni peor.

Diferente.

¿Lo ideal?

Tener fuerza y estar habituado a utilizar los tres agarres.

Una pista, por aquello de progresar “en orden”…

Generalmente, aunque puede haber alguna excepción, de más “fácil” a más exigente el orden sería:

  1. Neutro
  2. Supino
  3. Prono

Ojo.

El agarre neutro, a pesar de ser el más ventajoso desde un punto de vista mecánico para muñecas y codos, tiene una desventaja:

Si solo cuentas con una barra fija, ya sea en el parque o en tu casa, no lo vas a poder practicar (no es lo mismo que un agarre mixto, por muy estrecho que te sujetes).

En tal caso, sigue el mismo orden sin contar con él. Es decir:

  1. Supino
  2. Prono

En cualquier caso, es algo que está desarrollado en profundidad en la última lección del Módulo 5 del curso gratuito Calistenia Básica – Aprende a hacer flexiones, remos, fondos y dominadas con cabeza.

Espero que te haya sido útil.

Rober Sánchez – Laboratorio de Movimiento

Dos errores (demasiado) frecuentes en las excéntricas de flexiones, fondos, remos y dominadas

Bueno. En realidad son dos errores que se cometen en la mayoría de prácticas de fuerza.

Pero hablando de los 4 básicos calisténicos, los 4 patrones con los que tienes más que suficiente si eres una persona normal, son dos equivocaciones en las que se cae con demasiada frecuencia.

De ahí que no se le acabe de sacar toda la chicha posible a lo que hacemos.

Y entonces tengamos que «entrenar» más de la cuenta, con lo que conlleva (tiempo, energía, motivación).

O, incluso peor, no alcanzar los resultados esperados, estancarnos y tener que lidiar con la frustración y la desgana.

Cuando, si haces las cosas con cabeza, bien hechas, además de que no necesitas más que este corto repertorio de patrones, puedes tener unos brazos decentemente fuertes sin tener que invertir horas (y aburrimiento) de gimnasio.

Rápidamente, por si no lo sabes: ¿a qué nos referimos con eso de «excéntricas»?

Porque no estamos hablando de flexiones, fondos, remos y dominadas que sean raras, frikis, extravagantes.

Aunque, como se suelen cometer estos dos errores, sí que es poco habitual verlas por ahí…

Y mira que lo cierto es que representan el pilar fundamental para el desarrollo de fuerza.

La palabreja hace referencia a la fase excéntrica, negativa de una repetición.

Es decir, los instantes de la repetición en que la fuerza contra la que luchas «te gana», en este caso la gravedad.

Ese tramo de la repetición en el que te acercas al suelo.

En flexiones y fondos desde que partes de brazos extendidos hasta que el pecho casi toca el suelo o los hombros las paralelas.

En remos y dominadas desde que la barra está tocando el pecho hasta que los codos se extienden completamente.

En cualquier caso, es algo que puedes aprender en profundidad en el curso gratuito Calistenia Básica.

PRIMER ERROR:

SUBESTIMAR LA EXCÉNTRICA

No tenerla en cuenta, menospreciarla, «saltártela».

Dejarte caer y no aplicar tensión y control durante esa fase negativa, la bajada de la repetición.

Hablando en plata: pasártela por el forro, saltar al vacío (hacia el suelo) sin paracaídas.

Esto es lo peor que puedes hacer y, lamentablemente, lo que verás más habitualmente por todas partes (gimnasios, parques, boxes, cualquier workout casero).

Porque durante esta fase, como te decía, cuando el cuerpo se siente «vencido» y tú haces todo lo posible por resistirte al «fracaso» (la gravedad está ganando la batalla pero tú no te dejas), es justo cuando estás estimulando más la ganancia de fuerza.

Y cuando, además, es una herramienta que puedes utilizar de manera aislada, sí, ejecutando un patrón específico solo en dicha fase, para focalizar todo tu esfuerzo en ella.

Te dejo un ejemplo de una dominada a una mano en soga solo en su negativa.

Yo, la verdad, ya no «entreno» la fuerza, más allá de los estándares minimalistas (los explico dentro de Calistenia Básica).

Lo que hago es explorar posibilidades, jugar con ella, porque más allá de esos estándares no tengo ningún «objetivo».

Que soy una persona normal y lo de la necesidad de demostrar hitos épicos se lo dejaremos a la élite.

Pero vaya, para que te hagas una idea de a qué me refiero con RESISTIRTE y CONTROLAR versus dejarte caer y menospreciarla.

*Anécdota: lo de la soga lo hace mucho más exigente a nivel de fuerza de agarre para la mano. Lo planteo así porque junto con la fuerza del cuádriceps es mucho mejor indicador de salud y longevidad que, por ejemplo, los niveles de colesterol en sangre. Así que me lo curro para tener unas manos bien fuertes. Investiga si quieres. Y, sobre todo, ¡agarra cosas fuerte!

No subestimes la excéntrica, nunca.

El ejemplo:

SEGUNDO ERROR:

SOBRESTIMAR LA EXCÉNTRICA

Claro… Puede haber quien piense:

«Pues si durante la excéntrica es cuando se gana fuerza…

¿Por qué no hacer solo excéntricas?

Paso de las concéntricas».

Tiene su lógica, pero no me parece la mejor de las ideas.

Si lo fuera, los halterófilos y powerlifters, que son los verdaderos especialistas de la fuerza, solo entrenarían a base de negativas.

Piensa en una cosa: el cuerpo es una «máquina» de la especificidad.

O sea, aprende, se adapta y mejora en hacer aquello a lo que te expones específicamente.

Aunque formen parte de una misma idea, una «repetición», para el cuerpo no supone lo mismo una fase excéntrica que una concéntrica.

Es algo así como que son dos habilidades distintas.

Por lo tanto, si lo que quieres es poder moverte en los dos sentidos, y no solo resistirte en uno, digo yo que vas a tener que practicar las dos cosas.

Enseñarle al cuerpo a hacer mejor las dos tareas.

No caer en el primer error, subestimar la negativa, es de Perogrullo.

Pero no lo lleves al extremo abandonando el estímulo positivo, la concéntrica, cuando tú ganas.

Que, por cierto, imagino que es justo lo que pretendes: poder hacer flexiones, fondos, remos y dominadas completas.

Además, ten presente que a nivel de demanda, de exigencia, la fase excéntrica de cualquier gesto es algo mucho más intenso, duro, severo para el cuerpo.

Y si solo insistes una y otra vez en repetir y repetir negativas, sin recuperarte bien y sin complementarlas con fases positivas para equilibrar la balanza, estarás apostando más números a tener problemas en el futuro.

No te olvides de estimular las concéntricas.

No sobrestimes las excéntricas.

A partir de ahí, aplicando un poco más de conciencia a lo que estás haciendo, usando las herramientas que tienes a tu disposición con cabeza y calibrando bien la balanza, gozar de unos brazos más fuertes para estar sanote y disfrutar de poder moverte con solvencia y confianza está en tu mano.

Y desde luego sin necesidad de perder demasiado tiempo o energía.

Espero que te haya sido útil.

Rober Sánchez – Laboratorio de Movimiento

132 Ejercicios

Mira.

Hoy voy a contarte uno de mis secretos para mantenerme fuerte y seguir ganando fuerza en los brazos.

Creo que tú también lo puedes aplicar, y con muy buenos resultados.

Y de rebote te puede aliviar.

Y más de rebote puede provocar que disfrutes mucho más de la vida.

Así, como sin quererlo.

Ten en cuenta el contexto.

El contexto personal es importante. Lo más importante.

El mío es este.

Madurito cuarentón con una niña pequeña, mucho trabajo, y otras responsabilidades como hacer la compra, cocinar y sacar a su perra a pasear.

Y a quien le gusta disfrutar de tiempo libre para estar con familia y amigos, leer, tocar la guitarra, salir de excursión, bailar, tomar el sol y ver alguna serie.

Mucho que hacer y poco tiempo.

Puede que como tú.

Entonces…

Mi secreto va de contar.

Lo verás muy claro con dos listas.

Dos listas que cuentan muchas cosas.

Primera lista.

Una pista: no hace falta que te la leas. ¡Por favor, no lo hagas!

Haz scroll hacia abajo y cuenta.

Solo cuenta.

1 Press de banca

2 Press de banca inclinado

3 Press de banca declinado

4 Aperturas con mancuernas

5 Aperturas con mancuernas inclinadas

6 Aperturas con mancuernas declinadas

7 Cruces en poleas

8 Cruces en poleas altas

9 Cruces en poleas bajas

10 Pec deck con codos

11 Pec deck con manos

12 Press de banca con mancuernas

13 Press de banca con mancuernas inclinado

14 Press de banca con mancuernas declinado

15 Press en poleas

16 Press en poleas altas

17 Press en poleas bajas

18 Aperturas en banqueta y poleas

19 Aperturas en banqueta inclinada y poleas

20 Aperturas en banqueta declinada y poleas

21 Press de banca unilateral con mancuerna

22 Press de banca unilateral con mancuerna inclinado

23 Press de banca unilateral con mancuerna declinado

24 Apertura unilateral con mancuerna

25 Apertura unilateral con mancuerna inclinada

26 Apertura unilateral con mancuerna declinada

27 Press de polea a una mano

28 Press de polea alta a una mano

29 Press de polea baja a una mano

30 Jalón al pecho en prono con agarre ancho

31 Jalón al pecho en prono con agarre estrecho

32 Jalón al pecho en supino con agarre ancho

33 Jalón al pecho en supino con agarre estrecho

34 Jalón al pecho en neutro

35 Jalón al pecho con cuerda

36 Jalón tras nuca

37 Jalón Gironda

38 Remo en polea en prono con agarre ancho

39 Remo en polea en prono con agarre estrecho

40 Remo en polea en supino con agarre ancho

41 Remo en polea en supino con agarre estrecho

42 Remo en polea en neutro

43 Remo en polea con cuerda

44 Remo en polea Gironda

45 Pullover con barra

46 Pullover con mancuerna

47 Pullover con disco

48 Pullover en polea baja

49 Remo con barra

50 Remo con mancuernas

51 Remo a una mano con mancuerna

52 Press militar

53 Press tras nuca

54 Press militar con mancuernas

55 Press Arnold

56 Elevaciones laterales con mancuernas

57 Elevación lateral con mancuerna a una mano

58 Elevación lateral en polea

59 Elevación lateral en banqueta inclinada

60 Press con mancuerna a una mano

61 Press en polea a una mano

63 Elevaciones frontales con mancuernas

64 Elevaciones frontales alternas con mancuernas

65 Elevaciones frontales con disco

66 Elevaciones frontales en polea en prono

67 Elevaciones frontales en polea en supino

68 Elevación frontal en polea a una mano

69 Facepull en polea

70 Pájaros en banqueta con mancuernas

71 Pájaros en polea

72 Remo alto en polea con agarre ancho

73 Remo al cuello con barra

74 Remo al cuello en polea baja

75 Remo al cuello con mancuernas

76 Remo al cuello unilateral con mancuerna

77 Remo al cuello con mancuernas alterno

78 Rotaciones cubanas con barra

79 Rotaciones cubanas a una mano con mancuerna

80 Rotaciones externas en polea media

81 Rotaciones externas en banqueta de lado con mancuerna

82 Curl de bíceps supino con barra con agarre ancho

83 Curl de bíceps supino con barra con agarre estrecho

84 Curl de bíceps prono con barra con agarre ancho

85 Curl de bíceps prono con barra con agarre estrecho

86 Curl de bíceps supino con mancuernas

87 Curl de bíceps supino con mancuernas alterno

88 Curl de bíceps supino a una mano con mancuerna

89 Curl de bíceps prono con mancuernas

90 Curl de bíceps prono con mancuernas alterno

91 Curl de bíceps prono a una mano con mancuerna

92 Curl de bíceps martillo

93 Curl de bíceps supino en polea con agarre ancho

94 Curl de bíceps supino en polea con agarre estrecho

95 Curl de bíceps prono en polea con agarre ancho

96 Curl de bíceps prono en polea con agarre estrecho

97 Curl de bíceps supino en polea a una mano

98 Curl de bíceps prono en polea a una mano

99 Curl de bíceps en polea con cuerda

100 Curl de bíceps en polea media supino con agarre ancho

101 Curl de bíceps en polea media supino con agarre estrecho

102 Curl de bíceps en polea media prono con agarre ancho

103 Curl de bíceps en polea media prono con agarre estrecho

104 Curl de bíceps en polea media a una mano

105 Curl de bíceps en polea media con cuerda

106 Curl Scott con barra supino con agarre ancho

107 Curl Scott con barra supino con agarre estrecho

108 Curl Scott con barra prono con agarre ancho

109 Curl Scott con barra prono con agarre estrecho

110 Curl Scott con barra Z supino

111 Curl Scott con barra Z prono

112 Curl Scott a una mano con mancuerna supino

113 Curl Scott a una mano con mancuerna prono

114 Curl Scott a una mano con mancuerna neutro

115 Curl Scott en polea

116 Curl Scott en polea a una mano

117 Curl de bíceps con barra Z supino

118 Curl de bíceps con barra Z prono

119 Press francés con barra

120 Press francés con barra Z

121 Press francés con mancuernas

122 Press francés con mancuernas alterno

123 Press francés a una mano con mancuerna

124 Press francés en polea baja

125 Press francés a una mano en polea

126 Press francés tras nuca con mancuerna

127 Press francés tras nuca a una mano con mancuerna

128 Extensiones de tríceps en polea

129 Extensiones de tríceps en polea a una mano

130 Extensiones de tríceps en polea con cuerda 

131 Press de banca con agarre estrecho

132 Patada de burro de tríceps

Muy bien.

No pierdas la cuenta.

Segunda lista.

Lee y cuenta, que es corta.

1 Remos invertidos

2 Flexiones de brazos

3 Dominadas

4 Fondos en paralelas

Genial.

Memorízala.

Ahora una confesión un tanto vergonzosa:

Te juro que, aunque te cueste creerlo, desde los 16 hasta los 30 y pocos, esto es, durante más de 15 años, hacía los 132 ejercicios de la lista.

De verdad. Todos.

Diría que incluso alguno más que debo olvidar.

Alucinante. Acojonante. Espeluznante.

Vale.

Ahora, desde hace unos pocos años, hago solo los cuatro de la segunda lista.

Cuatro.

4.

¿Diferencias entre hacer 132 y hacer 4?

Ninguna diferencia.

Sigo fuerte. No muy fuerte. Fuerte para moverme.

Porque la fuerza es importante, pero poder moverse es más importante.

En fin, fuerte. En forma. ¿Fit?

Moraleja uno: no me hacían falta los 132.

Y muchas diferencias.

Algunas:

  • No malgasto la mitad de las fuerzas solo con leer mi programa.
  • No necesito ir al gimnasio, ni máquinas ni mancuernas ni barras ni poleas.
  • No pierdo el tiempo con tonterías de que si la cabeza corta de tal, el pico de cual o las fibras superiores de Pascual.
  • Soy extremadamente constante, gracias a lo simplón que es mi entrenamiento de fuerza de brazos y lo poco que me lo tengo que pensar.

Moraleja dos: con pocos ejercicios pero bien escogidos, sin moverme de casa, aprovechando el tiempo y dándole un respiro a mi cabezota (que ya tiene bastante con todo lo demás), obtengo mejores resultados y me ahorro un montón de dolores de cabeza.

Y por hoy ya he dado bastantes consejos sin que nadie me los pida.

Puedes entrenar como yo.

Lo explico en profundidad con todo lujo de detalles en este curso gratuito:

Calistenia Básica

Rober Sánchez

El swing que comparten chinos y niños por el bien de su cuerpo

Los chinos y los niños saben una cosa que tú sabías y que has olvidado, muy probablemente, y que es muy bueno para el cuerpo.

Unos lo saben tradicionalmente.

Otros intuitivamente, o instintivamente, o animalmente, o naturalmente.

Seguro que te ha pasado alguna vez.

Vas caminando por un parque y de golpe escuchas plis, plas, plis, plas, plis, plas…

Te giras y ves que una china deambula con toda la calma dando palmadas mientras balancea los brazos.

Lanza los brazos hacia delante y da una palmada delante suyo. Plis.

Lleva los brazos hacia atrás y da una palmada por detrás de la espalda. Plas.

Y así se pasa un buen rato, balanceando los brazos y dando palmadas, plis, plas, plis, plas, plis, plas…

Primera lección de movimiento del día: si no te ha pasado nunca, significa que caminas poco por parques. Ojo con eso.

Fíjate en los más peques.

Mi hija me sirve un montón.

Si no tienes hijos, fíjate en los de los demás.

Sin venir a cuento, o a veces cuando escuchan música, les da por balancear los brazos de distintas maneras.

Abril, con año y medio, suele recurrir a tres patrones.

Uno: algo parecido a lo de los chinos pero sin palmada.

Dos: hacer aspas mientras gira el tronco (si has hecho mi rutina matinal, sabes de qué hablo).

Tres: levantar los brazos por encima de la cabeza, sostenerlos arriba un instante y dejarlos caer “muertos”.

Ella coge uno de estos, lo repite unas cuantas veces, vete a saber cuántas, porque está integrado en su comportamiento (no es un entrenamiento programado), y luego lo deja de hacer, sin más, y sigue con otra cosa.

Ya sabes, los chinos saben mucho.

Saben de una manera un poco distinta a la nuestra.

Pero, créeme, saben mucho.

Si no, ¿de qué tanto proverbio chino?

Su sabiduría generalmente es práctica, fenomenológica, pragmática.

El caso es que de entre todas las costumbres que transmiten generacionalmente está la de balancear los brazos y dar palmadas.

Lo de las palmadas y otras percusiones lo dejamos para otro día.

Pero, ¿sabes qué?

Balancear los brazos tiene un montón de beneficios -que luego te cuento.

Ellos, teóricamente, te hablarán de energías y tal. Está bien. Pero da igual.

A nivel práctico es más fácil (y si intimas con un chino, que es muy difícil, te lo reconocerá).

Le preguntarás: “¿Por qué balanceas los brazos?”.

Con cara de póker te responderá: “Porque sienta bien”.

Los peques no saben mucho, saber como sabemos los adultos, y al mismo tiempo saben mucho más.

No le preguntes a un peque por qué balancea los brazos, porque te mirará con cara de “Estás tonto o qué. Menudas preguntas me haces… Balanceo los brazos porque puedo y porque me sienta bien. ¿No es suficiente motivo?”.

Mira.

El cuerpo tiene muchas más posibilidades de movimiento de las que solemos practicar.

Cada una de ellas estimula y nutre al cuerpo de distintas maneras y con diferentes matices.

Si las practicas todas y diversificas, todo va bien.

Si abusas de una, Rosalía malamente.

Una es balancearse.

Balancear los brazos tiene varios beneficios.

El más evidente es que relaja.

También estimula la circulación y la elasticidad (que no es ni flexibilidad ni movilidad; es otra cosa).

Si no balanceas los brazos, pues eso que te pierdes.

Y lo bien que sienta también te lo pierdes.

De hecho, es algo tan natural que hasta ocurre espontáneamente cuando caminamos.

No solo por cuestiones mecánicas, para facilitar la inercia del movimiento.

Es más, el no balancear los brazos al caminar es un gran indicativo de fluidez, de soltura, de falta de movimiento en este sentido.

Lo puedes ver en las personas más mayores (porque se van moviendo menos y se va perdiendo el swing).

También en los robocops y los cruasáns de gimnasio, por abusar de una única dirección de movimiento.

En fin, proverbio chino (inventado):

Balancea los brazos, ya sea a propósito, dando palmas, intuitivamente o caminando (como mínimo), co jones.

Cuidado.

Que no estoy diciendo que la otra dirección no deba transitarse.

La fuerza tiene sus beneficios.

El trabajo vigoroso también es una necesidad que le da cosas al cuerpo que los balanceos no le dan.

Yin yang my friend.

Yo no tengo un programa de balanceos.

Pero si tengo un curso para ponerte fuerte de brazos.

Y es minimalista, muy zen.

Entrenas solo un par de días a la semana y muy poquito rato.

Con solo cuatro ejercicios y balanceándote de vez en cuando tendrás unos brazos de bambú.

Se llama Calistenia Minimalista.

Rober

PD: Excava el pozo antes de que tengas sed. En el enlace.

4 formas de saber si haces bien cualquier ejercicio de fuerza de brazos

Hay algunas maneras de saber si haces bien cualquier ejercicio de fuerza de brazos.

Cualquiera, de verdad.

Y sin necesidad de tener un máster en biomecánica, conocer terminología chunga o hipotecarte para que un entrenador personal se pase una hora a tu lado contando repeticiones.

A ver, el conocimiento nunca ocupa lugar, y puede estar bien profundizar sobre estas cosas.

Pero para detectar tus eslabones débiles rápidamente, de un solo vistazo, todo es mucho más sencillo y no hace falta complicarse tanto la vida.

De hecho, no solo los tuyos.

Con lo que vas a aprender podrás desenmascarar los puntos flacos incluso del más cachas del gimnasio o el más pro del parque de street workout.

Que ser “un crack” no tiene por qué implicar que se estén haciendo bien las cosas.

(Habitualmente se confunde la apariencia de nivel con el nivel de calidad. A nosotros nos insteresa lo segundo).

QUÉ QUIERE DECIR HACER BIEN UN EJERCICIO

Lo más importante, antes de nada, es entender que al menos aquí, en M de Movimiento, lo de hacer “bien” o “mal” un ejercicio no tiene nada que ver con que esto o aquello pueda ser más o menos perjudicial, peligroso, dañino o vete a saber qué.

Tampoco lo relacionaremos con términos como “correcto” o “incorrecto”, o “bueno” y “malo”.

Afortunadamente, el cuerpo humano es el resultado de millones de años de evolución, se puede adaptar a infinidad de situaciones inciertas e impredecibles, más allá de la “lógica del razonamiento”, mucho más limitado de lo que creemos, y responder a ellas con absoluta solvencia y seguridad.

Lo que pasa es que cuando hacemos ejercicio, entrenamos o llámalo como quieras, solemos escoger un patrón, un movimiento, un “ejercicio”, y repetirlo exactamente de la misma manera vete tú a saber cuántas veces consecutivas y durante cuánto tiempo (días, semanas, meses), también vete tú a saber a qué intensidad.

En este sentido, el de la repetición exhaustiva, tener presente la “técnica de ejecución” es primordial en pro de la eficiencia no del gesto en sí (hay infinitas posibilidades y el cuerpo siempre encuentra la manera), pero sí de su reiteración, de la acumulación de repeticiones.

Y más cuando detrás de tal repetición intensa y exhaustiva de un ejercicio hay una expectativa, la búsqueda de un resultado.

Es justo en este momento cuando aparece una palabra clave en cualquier práctica de ejercicio: la INTENCIÓN.

¿Qué intención tienes al realizar un ejercicio?

Esta es la pregunta que debería obsesionarte.

Porque, precisamente, la intención es lo que dictaminará el cómo ejecutarlo y, por consiguiente, cómo de “bien” o “mal” lo estás haciendo.

Si lo haces “bien” es porque tu forma de ejecución es congruente con lo que esperas de dicha ejecución.

Sino, “malo”.

No profundizaremos en esto porque puede ser algo muy complejo y porque, en realidad, es algo que tienes disponible gratuitamente en el curso Calistenia Básica.

Allí encontrarás más de una hora de tutoriales con todo lujo de detalle sobre los aspectos técnicos más importantes, expuestos de manera meticulosa, así como la relación que tiene con dicha intención.

Entonces, con todo, nuestro marco de referencia aquí y ahora es uno y solo uno: movernos mejor, con más cabeza, tratando que la práctica de ejercicio sea eficiente, coherente y sostenible para cualquier persona normal (nada de elitismos), mitigando el máximo posible el riesgo de hacerse daño, a corto y a largo plazo, y que lo que estés haciendo realmente valga la pena y te sirva para disfrutar de cierto bienestar.

A partir de ahí, para hacer bien un ejercicio de fuerza de brazos solo tienes que vigilar de cerca lo siguiente:

RECORRIDO

Fíjate bien en tu recorrido e intenta que sea máximo dentro de tus posibilidades y las de tus articulaciones.

Cuando, por ejemplo, analices unas flexiones de brazos, o un press de banca, no caigas en la trampa de acortar el recorrido para sumar más repeticiones.

Porque en realidad son repeticiones a medias, o medias repeticiones.

Lo mismo sirve para cualquier tipo de tracción.

Que el recorrido sea máximo, además, es una prioridad para que las articulaciones “funcionen bien”, puedan responder a las demandas en todo su rango articular.

Una de las formas más efectivas de provocar carencias de movilidad es acortando el recorrido de los ejercicios de fuerza.

No cometas este error.

Ponle freno a tu ego.

Maximiza el recorrido.

Y cuando veas al “tío más fuerte de la sala” ejecutando repeticiones parciales, inmediatamente puedes saber que no está tan fuerte como aparenta.

TEMPO

El tempo de repetición son los tiempos que tardas en realizar las fases excéntrica y concéntrica de un ejercicio, sumado a las paradas en los extremos en caso de haberlas.

Lo del tempo es algo que puede complicarse muchísimo dependiendo de los objetivos específicos de realizar un ejercicio de una manera concreta.

Pero en líneas generales, para gente normal, se puede utilizar una especie de “norma”:

Que el tempo sea controlado durante la bajada y explosivo durante la subida, a poder ser con breves pausas entre medias, en los extremos.

Fíjate que no uso ni números en plan 3021 o X202.

Solo digo controlado en la bajada, nada brusco o tosco.

Y explosivo en la subida, sin perder dicho control. Veloz, rápido, en la medida de lo posible.

Ya está.

Entonces, si observas la bajada durante un ejercicio y aquello se parece más a un tipo lanzándose al vacío sin paracaídas, “malo”.

Eso lo único que provoca, y por eso es algo que se ve tanto, es que se acumule mucha más energía elástica en los músculos que luego se aprovecha para volver a subir otra repetición.

¿Qué consigues así?

Convertir tus músculos en muelles.

Algo que, cuidado, puede tener su intención específica para según que deportes o disciplinas y estar “bien” en dicho contexto.

Pero de nuevo, en líneas generales, si lo que pretendes es estimular tu fuerza y mantener la salud de tus articulaciones (cuanta más velocidad de bajada, más estrés articular), mejor controla las fases excéntricas y completa tus repeticiones sin prisas, excepto para el momento de la subida, claro.

Y si añades pausas en los extremos, pues más control, menos “ventajas mecánicas”, y, por consiguiente, más fuerza cruda.

ESTABILIDAD

En este sentido los puntos a atender son dos: el centro corporal y las escápulas.

Y esto, en realidad, puede complicarse mucho (vuelvo a recomendarte el curso gratuito Calistenia Básica).

Pero, para ir al grano, directamente aplica lo siguiente…

¿Te acuerdas del Blandi Blub?

Aquel juguete de silicona sin forma aparente y que podías moldear a tu antojo, aunque a la vez se te escurriera entre los dedos como un enorme moco verde.

Pues no seas un Blandi Blub.

Ni en tu centro ni en tus escápulas.

No te muevas como un flan.

Mantente firme.

De lo contrario, la fuerza que quieres transmitir a tus brazos se va a disipar por todas partes y tu práctica será de lo más ineficiente, ya que lo que buscas, tu intención, es focalizar el trabajo y la fuerza justo donde y para lo que quieres desarrollarla, más que probablemente generándola alrededor de tus hombros y transmitiéndola hasta tus manos.

A efectos prácticos, a nivel central intenta que la pelvis no rompa una línea recta imaginaria que una pies y hombros, que tu cuerpo no se angule en tu centro.

Ojo, no lo «vigiles» porque te vayas a hacer daño, que eso es una chorrada.

Hazlo porque tienes una intención.

*En este sentido puede ayudarte el curso/programa CORE.

Y a nivel escapular lo más básico (hay cositas más peliagudas) es que controles el hecho de que tus hombros se mantengan lejos de tus orejas.

Si tus escápulas se elevan, si se te escapan hacia arriba, tus hombros se moverán como gelatina, inestables.

Empuja con los hombros siempre hacia abajo.

Luego, lo de la retracción y la protracción escapular depende del gesto y tienes sus matices (y excepciones), aunque como norma general puedes tender hacia la retracción en las tracciones y la protracción en los empujes.

(Enésima vez que te recuerdo que puedes completar el Calistenia Básica; las “profundidades” están ahí).

TRAYECTORIA

Esto, cómo no, también puede complicarse mucho. Creo que ya no hace falta que te diga qué puedes hacer si quieres profundizar.

Si no quieres complicarte la vida, aplica esta otra “norma”:

Que la trayectoria y la dinámica de tu movimiento sea limpia, armoniosa, fluida, elegante.

Si es tosca, extraña, sucia, probablemente hay algo en el gesto, en el ejercicio, que no termina de, pues eso, fluir.

O tal vez estás escogiendo una progresión o un peso que no se ajusta a tu nivel actual de fuerza.

Es entonces cuando tal vez tienes que revisar un poco dicho gesto desde el punto de vista coordinativo y, centrándonos en los brazos, en el movimiento que realizan concretamente los codos.

*Cuidado, que dicha trayectoria armoniosa suele tener mucho que ver con la estabilidad que comentábamos más arriba. Primero ten en cuenta eso.

En el caso de estar «pasándote» de nivel, lógicamente, lo que debes hacer es bajarle los humos a tu ego y optar por una versión o una carga más adecuada.

HAZ LAS COSAS BIEN

Sé consciente y trata de ejecutar los ejercicios de fuerza de brazos, ya sean de calistenia, con pesas o con las típicas máquinas de gimnasio siguiendo estos principios:

  • Muévete en el máximo recorrido.
  • Controla el tempo.
  • Mantente estable en centro y escápulas.
  • Y busca la armonía en la trayectoria.

Hacer las cosas así acostumbra a representar hacer las cosas bien, con cabeza.

Lo que se salga de este marco es hacerlas al tuntún.

Las consecuencias y resultados pueden ser muy diferentes.

Espero que te sea útil para sacarle más provecho a cualquier ejercicio de fuerza de brazos que practiques.

Rober Sánchez – Laboratorio de Movimiento

PD: un matiz -> hablo siempre de ejercicios compuestos. Damos por supuesta la comprensión de que en términos de movimiento y con la intención de moverse mejor, el 99% del tiempo los ejercicios monoarticulares del estilo curl de bíceps o patada de tríceps son una absoluta pérdida de tiempo.