7 Aprendizajes del Proyecto 1 Ejercicio Al Día

Si no sabes lo que es el Proyecto 1 Ejercicio Al Día, descúbrelo aquí.

Si quieres consultar los 36 ejercicios que lo componen, navega en los archivos.


Cuando ideé el Proyecto 1 Ejercicio Al Día, como todo lo que comparto desde aquí, para mí lo de menos era el hecho superficial de “hacer ejercicio” en sí.

El mayor propósito de este blog es reflejar mi enfoque y trabajo actuales como guía/mentor/profesor y aportar mi granito de arena en cierta educación y conciencia del movimiento, después de mi fracaso durante más de diez años como mero prescriptor/contadorderepeticiones/niñera de actividad física, aka entrenador personal.

¿Has hecho los ejercicios cada día y eso ha sumado en tu objetivo de estar más fit? Estupendo. De verdad. Sinceramente. Esta vez no hay sarcasmo de por medio.

Ahora bien, lo que en realidad pretendía era transmitirte algo más:

1. Cada persona tiene necesidades diferentes. Por tanto, el impacto individual del proyecto en cada participante habrá sido distinto. Puede que te haya servido de mucho, de poco o de todos los matices intermedios. Puede que conocieras todos los ejercicios o ninguno. Puede que hayas aprendido un montón, algo o nada. Al final, esto de moverse siempre consiste en lo mismo: experimentar y quedarte con lo que a ti y solo a ti te sirve, dependiendo de un buen puñado de factores de contexto individuales (forma física actual, edad, cultura y conciencia del movimiento, antecedentes, lesiones, responsabilidades cotidianas y un largo etcétera). Las fórmulas mágicas y exactas para todo el mundo no existen. Mala suerte.

2. Un mediocre, una persona absolutamente normal, media, algo que no tiene nada de malo, por cierto, haría bien en asentar ciertas bases antes de moverse de manera más compleja. O si no… tiempo al tiempo.

3. Todos los días puedes moverte. No “tienes que” moverte o “debes” moverte. Y no todos los días tienen por qué ser iguales. Todos los días puedes aprender un ejercicio o un matiz nuevo. No hay razón para separar al cerebro de la actividad física. Al contrario, el ejercicio es más enriquecedor si va acompañado de cierto estímulo ¿mental? ¿Dónde se separan el cuerpo y la mente? Descartes la cagó. No pienso y luego existo. Eso es lo que quieren los académicos y los industrialistas, maquinistas. Me muevo, luego existo.

4. Hacer un ejercicio al día es más que no hacer ninguno. La gran mayoría de nuestra sociedad, opulenta y acomodada, no hace absolutamente nada. Este clic puede representar un cambio enorme.

5. Hacer un ejercicio al día es casi como no hacer ninguno. ¡Contradicción! No no. A ver, como cambio simbólico y/o experimental en cuanto al hábito de moverse y tomar esa decisión diaria de “ei, voy a moverme” puede haber resultado algo positivo y realmente impactante para muchos, los más sedentarios. Ahora, en términos globales de volumen, intensidad, carga, frecuencia, tipo de actividad física, parece haber cierto consenso en que los seres humanos necesitamos movernos mucho más.

6. La cantidad no tiene por qué ser la única vía de progreso. También pueden serlo la diversidad o la complejidad. Observa la correlación entre la mayoría de los 36 ejercicios propuestos…

· Puedes caminar agachado hacia delante 10 metros, y luego, 20, 40, 578. O puedes hacerlo de lado o hacia atrás.

· Puedes colgarte 30 segundos, 1 minuto, 5 minutos, 32 horas. O puedes balancearte o rotar.

· Puedes hacer 5 sentadillas a una pierna apoyando la contraria, y luego 8, 12, 31, o añadir 20 kilos, 43, 150. O puedes desequilibrarte primero con algo de ayuda y luego totalmente libre.

· Puedes aguantar planchas de 1 minuto, y luego de 2, 4, 89. O puedes estimularte distinto alargando tus palancas o añadiendo inestabilidad.

7. Cuando un entrenador/monitor/preparador o lo que sea te plantea un entrenamiento, lo primero SIEMPRE debería ser conocer el propósito, entender, practicar y dominar mínimamente los ejercicios que lo comprenden y asegurarte de poder hacerlos con cierta eficiencia. En caso contrario, adaptarlos para conseguirlo e insistir en este proceso hasta completarlo. Eso es EDUCARSE en movimiento. Y entonces y solo entonces, estructurarlos como un entrenamiento.

PROGRAMA REINICIA TU CUERPO

Con todo, ahora que has tenido dos meses para investigar, experimentar, practicar y dominar los ejercicios, muy pronto haremos justo eso, estructurar un poquito todos estos ejercicios en forma de programa con una intención, reiniciar tu cuerpo para una nueva temporada encarando el entrenamiento hacia la educación y práctica de movimiento diverso y complejo.

Será como la vuelta al cole.

Durará 3 semanas.

Pronto, muy pronto, he dicho.