¿Qué células se benefician de la sentadilla y las suspensiones?

Esta mañana, en mi paseo matutino con Lula hacia la playa para mi práctica, un tipo que iba en bici me ha reconocido.

Ha frenado en seco, se ha quitado las gafas de sol y me ha preguntado:

—¿Eres Rober Sánchez?

—El mismo.

Me hace gracia cuando me pasa esto, un par de veces al mes tal vez.

Me pregunto cómo deben sentirse… no sé… Messi, la Pedroche o David Bisbal.

Creo que me hace gracia por eso, porque solo me pasa un par de veces al mes.

Hemos estado hablando cinco minutos.

Conoció mi trabajo a raíz de mi charla en un congreso sobre cómo ser más inteligentes cambiando dos matices del enfoque del entrenamiento convencional, lo de la diversidad y la complejidad y blablablá.

De ahí fue a la web del Laboratorio.

El resto es una historia que ya conoces, supongo.

Luego me ha explicado que se está formando como entrenador personal, porque se ha quedado sin trabajo, es algo que siempre le ha llamado la atención y parece que hay mucha demanda.

Entre medias de la conversación también me ha contado cuánto le estaba entusiasmando todo lo que estaba aprendiendo sobre fisiología, biomecánica, anatomía…

Que si las fibras tal, que si el metabolismo cuál, que si las células no sé qué.

Y me parece guay. Yo también tuve que empaparme de eso, y me entusiasmaba.

Está bien conocer esas cosas. Y entusiasmarse. Para un profesional es importante conocer y entusiasmarse con ese nivel de conocimiento.

En fin, una conversación chula con un tipo la mar de majo.

Después de mi pregunta existencial sobre lo de Messi, me ha surgido otra duda.

La verdad… Ando muy desconectado del mundo académico. No tengo mucha idea de lo que explican ahora mismo.

Aunque visto lo visto, y por lo poquito que me ha contado este chico…

La duda:

¿Seguirán centrándose únicamente en los entresijos del ejercicio y el entrenamiento (fibras, células, calorías, repeticiones) sin hablar realmente de movimiento?

Yo, al menos, Movilidad Natural no lo enfoco así.

Consiste en aprender un montón sobre movilidad, conciencia y control, los cimientos del conocimiento (de verdad), y asentar cantidad de patrones y posiciones y hábitos, los motores del movimiento (de verdad).

Para luego moverte mejor y con libertad el resto de tu vida.

A base de práctica, principalmente.

O sea, de moverte.

Rober

PD: no nos preocupamos ni de células ni de fibras ni de calorías. De eso se preocupa tu cuerpo. Tú te centras en moverte. Y disfrutas de las consecuencias. En el enlace.

Videotutorial: Mejora tu movilidad de extensión global. Alcances de puente a una mano (2 niveles)

Seamos francos.

En general lo más habitual es estar más tieso que un tronco, más duro que una piedra

Así a lo grande, a lo bruto.

(Luego están las consecuencias, por no decir molestias y dolores, en forma de tensión, rigidez, entumecimiento y «oxidación» articular).

Pero si hay un gesto que desde un punto de vista global recibe un crudo y evidente maltrato gracias a nuestro «maravilloso» estilo de vida,

sobre todo cuando pasamos mucho tiempo sentados entre oficina, coche y sofá,

es la EXTENSIÓN GLOBAL del cuerpo.

A ver, ojo.

Hablando de movilidad, antes de pensar (y moverte) «a lo grande» te recomiendo haber desarrollado cierta conciencia corporal y control básico sobre tus articulaciones.

Si no, lo que vas a ver te puede venir, de nuevo, grande…

Puedes consolidar los fundamentos de la movilidad articular completando este curso gratuito de nuestra plataforma educativa, el Laboratorio de Movimiento:

JOINTS – Conoce y controla tus articulaciones en movimiento

Después ya podrás practicar lo que voy a proponerte que, además, podrás adaptar según tu nivel.

*Insisto en que si no conoces los movimientos articulares básicos, completes el curso de arriba. En el tutorial mencionaré varias acciones que pueden sonarte a chino si no estás familiarizado.

ALCANCES DE PUENTE A UNA MANO (2 NIVELES)

Para saber qué opción tomar, simplemente explóralas y determina experimentalmente en qué punto te encuentras.

Lo de los números y las repeticiones puede ser un poco «tramposo»…

(¿Acaso tu cuerpo sabe lo que es «una repetición»?)

…pero puedes tomar como referencia el ser capaz y HÁBIL para realizar unas 5 repeticiones consecutivas por lado.

Si no puedes hacerlo en la primera progresión, probablemente es muy pronto para optar por la segunda.

Luego, encájalo aquí o allá en tu práctica de movimiento, en tu «entrenamiento», según tu contexto personal.

He aquí el tutorial de los alcances de puente a una mano.

Espero que lo disfrutes y te sea útil.

Rober Sánchez – M de Movimiento

Verte borracho como una cuba

Ahí va uno de los mejores consejos que te puedo dar.

Para estas cosas del movimiento, grabarte y verte después puede marcar un antes y un después.

Lo puedes hacer desde hoy mismo.

Te grabas moviéndote. Te mueves grabándote.

Luego te miras la grabación, moviéndote.

Y te ves moviéndote y…

¡¡¡Sorpresa, sorpresa!!!

Acompaaaáñameeeeee, una noooooche maaaaaás…

(Si eres joven no lo habrás pillado. Lo siento).

Mira lo que me dijo Elsa, después de grabarse para enviarme algunos vídeos:

<<Me ha gustado grabarme en vídeo y poder corregir las posturas de esta manera.

Me ha recordado a los anuncios de hace años de la droga y el alcohol, en los que salía la imagen de lo que tú pensabas que estaba pasando y lo que estaba pasando en realidad.

¡Es súper curioso cómo percibimos las distancias y los movimientos corporales!>>.

Imagínate que lo haces.

Imagínate así durante unas cuantas semanas, porque si es un hábito ha de ser durante un tiempo. Un día no vale.

Así:

Te mueves. Te grabas. Te miras. Te sorprendes.

Lo vuelves a hacer las veces que haga falta.

Repites cada uno de los pasos.

Moverte. Grabarte. Mirarte. Sorprenderte.

No sabes la de sorpresas que te vas a llevar.

¡No solo por lo evidente!

Pista: ¿No ves cuánto movimiento hay implícito en el proceso?

No sabes la de BUENAS sorpresas que te vas a llevar.

Para mejorar tu movilidad de base y habituarte a moverte y grabarte a menudo…

…y mandarme los vídeos para que yo también los revise y te ayude…

…y moverte más y grabarte y mirarte y así ganar más movilidad todavía.

Es aquí: Movilidad Natural.

Rober

PD: 8 semanas moviéndote, grabándote, mirándote, sorprendiéndote y moviéndote otra vez. Arriba.

Luchar contra tu naturaleza estética

El otro día me encontré con un conocido de cuando trabajaba en uno de los gimnasios más chulos de Barcelona, el CEM Bac de Roda.

Hacía unos 14 años que no le veía.

Y mi primera reacción, instintiva y sin ánimo de juicio, fue alucinar.

Alucinar pepinillos.

Campeón de Europa.

Por aquella época había llegado a ser campeón de Europa de culturismo.

En competición, rajado no, lo siguiente, seco seco seco, o sea, alcanzando unos niveles de grasa corporal extremadamente bajos, debía pesar unos 75 kilos, tal vez un par menos, creo recordar.

De «normal» unos 85 o más.

Ahora no creo que pase de los 65.

No me dijo exactamente los pesos; son puras estimaciones.

Lo que sí me explicó sin que le preguntara, porque lo sacó él en la conversación, fue lo que le había pasado.

Me sorprendió, más viniendo de alguien que había dedicado toda su vida a un «deporte» que solo se basa en «mejorar» la apariencia estética del cuerpo.

Insisto, sin ánimo de juicio.

Entre serio y triste, pero a la vez como aliviado, me confesó:

—No podía más. Tuve que dejar de luchar contra mi naturaleza estética.

Boom.

Mira.

Que una parte de las motivaciones para hacer ejercicio y entrenar y tal sean estéticas, en mi opinión, es casi inevitable.

No se puede luchar contra eso. Ponte como quieras.

Las apariencias nos importan. La nuestra y la de los demás. A un nivel inconsciente.

Es un vestigio biológico, evolutivo.

El problema es dejarse llevar por ese instinto y el miedo de que tu “tribu” no te apruebe, incluso hasta excluirte.

Y caer en la trampa paralela de las campañas publicitarias, los cánones culturales, los estándares sociales en torno a cómo (se supone que) debería ser un cuerpo, tu cuerpo.

Entonces, si tienes la «buena suerte» de encajar «por naturaleza» con los supuestos estéticos del momento, bueno, diremos que corres menos riesgos.

Tu lucha será menos lucha.

Pero si tienes la «mala suerte» de no hacerlo, como la mayoría de las personas, cuidado.

Cuidado con querer tener los pectorales más grandes, la tableta más marcada, el culo más respingón, las piernas más definidas o cualquier cosa que se te pase por la cabeza y que de base tú no tengas.

Cuidado cuando centrarte en gustar y encajar con esos supuestos va a representar ir en contra de tu naturaleza.

De tus proporciones, tus formas, tus tendencias… de tu estética natural de base.

Y, a un nivel un poco más sutil, que no se ve, de tu metabolismo o incluso de tu «naturaleza psicológica».

Todo por tratar de ser quien no eres.

Lo que le pasó al ex-campeón es que de base, aun siendo bastante bajito, su cuerpo se podría clasificar como ectomorfo.

Es decir, resumiéndolo mucho, una persona de hueso fino, cuerpo estrecho, con las extremidades largas y tendencia a «verse» delgada cuando está en su normopeso.

Entonces, cuando pretendes ser quien no eres, como no eres, igual que hizo el ex-campeón durante más de treinta años, lo que tienes que hacer para conseguirlo es más caro.

¿Se pueden conseguir algunos cambios y aparentar ser otra cosa?

Sí, se puede.

Pero el precio que pagar es mucho más alto.

Mucho más alto y, a largo plazo, insostenible.

Porque no se puede forzar tu naturaleza, no puedes estar luchando una guerra que tienes perdida desde el principio toda la vida.

Y al final tu propia vida te pone en tu sitio.

Y tienes que aceptar tu naturaleza estética.

Mejor hazlo antes de tener que hacerlo.

Y hasta aquí mi consejo de experto del día.

Total, puedes moverte sin prestar especial atención a tus músculos y al mismo tiempo estimularlos para que se desarrollen naturalmente.

Tú te preocupas de moverte. Ellos se preocupan de sí mismos. Todos contentos.

Una manera: Locomociones.

Rober

PD: no tendrás que luchar contra tu naturaleza estética porque nos importa tres pimientos. En el enlace.

Vídeo: No caigas en este error. La confusión de la diversidad de la práctica y la paradoja de la repetición

Si estás por aquí ya sabes que eso de ser un especialista es una caca.

Si no lo sabes, deberías.

(Hablando en serio, si no lo sabes te recomiendo visitar primero mi página de bienvenida).

¿Qué significa eso de ser especialista?

Practicar una única disciplina, deporte o lo que sea.

O moverte en una sola dirección… Fuerza, movilidad, resistencia, etc.

A efectos prácticos:

Hacer solo yoga.

O solo Crossfit, fuerza, halterofilia.

O solo Pilates, danza, expresión corporal.

Y ya no digamos solo fitness, burpees, patadas de glúteos.

Moverse bien implica tener un vocabulario diverso y amplio,

disfrutar de cierto grado de versatilidad y adaptabilidad,

ser capaza y hábil para hacer un poquito de todo.

En definitiva, practicar movimiento de manera generalista.

Esto, a menudo, genera ciertas confusiones que tienen que ver con la paradoja de la repetición.

(Si quieres profundizar en estos conceptos, puedes leer mi libro Camina, salta, baila: Muévete más y vive mejor).

Y la más gorda de las confusiones te la explico en el siguiente vídeo.

Espero que te sea útil.

*Y mucho OJO con la pregunta final. Es la clave para saber cuánto necesitas REPETIR.

Rober Sánchez – M de Movimiento