Las rutinas de movimiento más impactantes para la salud y el bienestar

Advertencia: esta es una afirmación absolutista en plan gurú de las que no me gustan, pero a día de hoy es de las muy poquitas cosas de las que estoy completamente seguro en esto de moverse.

HIIT’s, WOD’s, CROSS’s, WARRIOR’s, FLOW’s, STRONG’s, RADIKCAL’s, EPIC’s, IRON’s, PIM’s, PAM’s, PUM’s…

Pues no, ninguna de esas opciones y otras que seguro que olvido son las rutinas más impactantes para la salud y el bienestar, especialmente porque:

1. No implican mucha educación física real, útil que digamos. Ni experimentación, ni aprendizaje, ni desarrollo. Nada. Solo ser obediente, seguir lo estipulado, moverse según el dictamen de algún visionario que en realidad ni entrena ni se mueve como se lo está planteando a los demás en sus clases o programas (porque no lo soportaría), y dejarse llevar por las artes oscuras de los publicistas y/o yutuvers, que manipulan nuestros miedos sociales más profundos estimulando el efecto “quién la tiene más grande del rebaño” y la secreción de adrenalina y testosterona –¡Auh! ¡Auh! ¡Auh!.

2. No son sostenibles a largo plazo, hasta el final de los días, no en nivel, evidentemente, sino en concepto.

¡Ojo! Los Homo binarius lo interpretarán como una cruz a los ejemplos de más arriba, y no va por ahí la cosa.

No es una cuestión de sí o no, y seguramente todas esas propuestas tienen su qué como movimiento intencionado, entrenamiento o como se le quiera llamar.

Es un tema de prioridad y alto impacto vital, no arrebatos esporádicos a los 25 en plan “soy el mejor, me voy a comer el mundo” o a los 40 con ese “joder, joder, joder, chatín que se me escurre el tiempo”.


LAS RUTINAS MÁS IMPACTANTES PARA LA SALUD Y EL BIENESTAR


Siguiendo el hilo de estas dos entradas:

· Movimiento integrado y movimiento intencionado

· Movilización vs. Movilidad

, ahora que todos comprendemos un poquito mejor estas clasificaciones por muy difusas que parezcan sean, termino en plan trilogía con este mensaje tan… ¿impactante?

Ya lo dejé entrever hace un tiempo, y más cada vez que insisto en la necesidad que tenemos las personas normales (no profesionales) de cultivar la suficiencia, porque solemos exigirnos demasiado y de tanto exigirnos terminamos por no hacer nada, y el cuidado que debemos tener con lo épico.

El lugar por donde creo que cualquiera debería empezar a explorar el movimiento no es directamente por la palabra movimiento, sino por otras tres:

· Conciencia

· Coherencia

· Sensatez

Y si esos van a ser los pilares de la práctica de movimiento, mi propuesta como rutinas más impactantes no pueden ser ninguno de los ejemplos anteriores.

Nuestras grandes carencias de movimiento son básicamente dos:

1. Nos movemos muy poco en cuanto a frecuencia, algo que afecta directamente a nuestro movimiento integrado, lo a menudo que nos movemos (no el ejercicio que hacemos) desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

2. Nos movemos muy poco en cuanto a posibilidades, complejidad, diversidad, algo que puede verse en todo nuestro movimiento, el cotidiano y el intencionado, nuestros entrenamientos y deportes, encorsetados en patrones y normas sistemáticas.

Además, gracias a que los últimos años he ido conociendo y conviviendo con gente que sabe mucho más que yo de movimiento, y que la mayoría no son ni licenciados ni doctores ni certificados en tal o cual, por supuesto, me he dado cuenta de una cosa: todos ellos tienen y practican pequeños y breves rituales de movimiento a todas horas, a veces previsibles pero otras veces un tanto aleatorios, a los que recurren intuitivamente cada poco tiempo, algo que cubre esas dos carencias automáticamente, y que en realidad son los cimientos que hacen más consistentes el hecho de que sean las personas que más saben realmente de movimiento y, por tanto, mejor se mueven.

Así, practicando esos rituales o mini-rutinas, cortas pero frecuentes, fusionas movimiento integrado con movimiento intencionado, interrumpiendo cada poco tiempo la estática de nuestro estilo de vida, manteniendo al cuerpo despierto, capaz, preparado, vivo.

Las rutinas de movimiento más impactantes para la salud y el bienestar son RUTINAS DE MOVILIZACIÓN que duran poco tiempo y que se pueden practicar a menudo y en cualquier lugar.

Y punto.


Si quieres saber un poco más sobre para qué sirven realmente las rutinas de movilización (y para qué no), lee este artículo.


Creo que a día de hoy es la única conclusión en plan gurú a la que he llegado, por eso es la única que me atrevo a afirmar en plan gurú.

Es el primer paso para moverse bien PARA TODO EL MUNDO de forma absoluta, hasta para el que se cree que “sabe” mucho.

Si no te lo dijera, si omitiera y diera por supuesta su práctica, me estaría engañando.

Y, peor todavía, te estaría engañando a ti.

Si quieres ser una de esas personas que saben moverse bien y pueden moverse bien durante mucho tiempo, y al mismo tiempo pretendes sobrevivir a la epidemia del sedentarismo, solo tienes dos opciones:

1. Salir del sistema. Volver a las cavernas. Adoptar un modo de vida que implique moverte para sobrevivir. No necesitarás tu voluntad. El movimiento vendrá impuesto. Personalmente no lo veo factible. Tampoco atractivo. Me gusta vivir en el siglo XXI. Pero es una opción.

2. Hacer el trabajo. Ser consciente. Y responsable. Crear el hábito. Integrar rutinas de movilización en tu día a día. Movilizarte deliberadamente. A menudo. Personalmente lo practico desde hace años. Me encuentro mejor y me muevo mejor a punto de cumplir los 40 que cuando tenía 25.

Tú eliges.


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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