3 alternativas para el dolor de hombros al colgarte

Eres consciente y comprendes que para recuperar y/o disfrutar de la movilidad natural de tus hombros, tanto desde un punto de vista funcional como evolutivo, colgarte y suspenderte con frecuencia es imprescindible.

Al fin y al cabo, como ser humano, colgarte está en tu ADN.

Sin embargo, cuando intentas suspenderte completamente, tratando de soportar todo tu peso corporal colgado de tus manos, sientes molestias en el/los hombro/s que o no te permiten hacerlo con cierta comodidad o incluso te incapacitan, es una misión imposible para ti.

Bien, lo primero que deberías hacer es acudir a un especialista, mejor un fisioterapeuta que un médico, que tuviera una visión global y abierta acerca del movimiento y valorase qué está ocurriendo.

Aunque gracias a nuestro maravilloso estilo de vida es algo habitual, no poder suspenderse de los brazos no es normal.

Es posible, solo posible, que tengas una lesión o algún tipo de disfunción, y la ayuda de un profesional puede serte muy útil.

Y digo «solo posible» porque también hay otra posibilidad: que tus hombros y tu espalda alta estén digamos que estupendamente, que no haya ningún «conflicto» importante, así a lo bruto, y que lo que esté ocurriendo es que se quejen simplemente por falta de exposición y, por tanto, todo lo que hay en torno a estas articulaciones (músculos, tendones, ligamentos, cápsula articular, nervios, etc.) no esté adaptado a ese gesto, posición, estímulo.

Recuerda que dolor no implica daño.

En cualquier caso, no poder suspenderte del todo en la vertical, con los pies en el aire, no significa que no puedas beneficiarte de alguna manera de esta práctica y el mundo de las suspensiones se haya terminado para ti.

De hecho, las tres regresiones que veremos enseguida pueden servirte precisamente para, con el tiempo, ir adaptándote poco a poco a este tipo de estímulo y un día poder llegar a colgarte sin ningún tipo de molestia.

3 alternativas para el dolor de hombros al colgarte

Según tus molestias o dificultades a la hora de suspenderte, experimenta por orden con estas 3 alternativas:

1. SEPARA MÁS LAS MANOS

En lo que se refiere a la separación de las manos, la recomendación general a la hora de suspendernos suele ser hacerlo a la anchura de los hombros o incluso algo menos.

Este consejo se justifica por su mayor transferencia posterior para diferentes escenarios en los que necesitarás que la posición de los brazos sea completamente vertical, alineada con el resto del cuerpo, como por ejemplo:

· Algunos ejercicios de fuerza de tracción (como algunos tipos de dominadas, según el agarre que realices).

· Trabajo específico de movilidad hacia la flexión y/o abducción del hombro.

· Posturas y gestos de disciplinas como yoga, Pilates, Crossfit, gimnasia, circo, o deportes como el baloncesto, el tenis, el voley o la escalada.

· Gestos cotidianos como guardar algo en un armario alto, tirar de una cortina o abrir una persiana.

¿No puedes colgarte con las manos al ancho de los hombros?

No hay problema.

Primera aproximación: separar más las manos.

¿Qué consigues?

El espacio por el que discurren algunos músculos y tendones en el interior del hombro es bastante reducido, y cuando te suspendes todavía se reduce más, comprometiendo o dificultando el trayecto de esos tejidos.

Al separar un poquito más las manos, no reduces tanto ese espacio; digamos que le das un poco de vidilla al hombro en ese sentido.

Es muy probable que, solo con este cambio, tus molestias desaparezcan.

¿Cuánto separarlas de más?

Lo que necesites para no sentir esa incomodidad.

Separación manos suspensiones
De izquierda a derecha, de más exigente a menos exigente

Si esta opción es suficiente para ti, úsala y ve adaptándote a tu «separación ideal».

Date suficiente tiempo para que ocurra esa adaptación –seguramente semanas– y, con el tiempo, prueba a ir reduciendo la separación entre tus manos y repite el proceso.

Es muy probable que solo con esta alternativa tus hombros dejen de quejarse y puedas llegar a suspenderte del todo sobre la vertical algún día.

Solo ten presente que las adaptaciones a nivel articular no ocurren de un día para otro. Sé paciente y constante.

2. DESCARGA DE PESO TU SUSPENSIÓN

Si separar las manos no te ha servido, tal vez el problema es que tus hombros no son suficientemente resilientes como para soportar todo tu peso corporal.

En este caso, busca un lugar del que colgarte algo más bajo, de tal manera que puedas apoyar tus pies en el suelo, o utiliza una silla, un banco o un cajón para subirte y mantener los pies apoyados durante la suspensión.

Apoyar los pies te permite asistirte con ellos.

Juega con esa asistencia buscando descargar algo de peso en ellos durante una suspensión.

En el caso de sentir alivio, encuentra el punto justo de ayuda de tus pies para que colgarte sea sostenible al tiempo que estimulante –que te cueste cierto esfuerzo sin notar esas molestias.

Para ir progresando, semana a semana, intenta usar la asistencia de tus pies cada vez en menor medida, para que tus hombros se acostumbren paulatinamente al estímulo, hasta tal vez dejar de necesitarla y colgarte totalmente en suspensión algún día.

A esta opción la llamaremos suspensión vertical asistida.

Sé consciente de las «distracciones habituales». La asistencia proviene de tus pies; ni de tus codos, ni de tus hombros, ni de tus escápulas.

3. CIERRA EL ÁNGULO DE TUS HOMBROS

Las dos alternativas anteriores seguían representando una disposición de tus brazos completamente vertical, observadas de perfil, ya sea separando más las manos o descargando peso sobre tus pies.

Si ninguna de esas dos opciones o incluso la combinación de ambas te ha sido útil, esta última propuesta acostumbra a ser infalible.

De hecho, es una regresión de la suspensión vertical asistida, una versión todavía más sencilla.

Y es que, además de apoyar los pies en el suelo para descargar de peso tus hombros, vas a buscar «cerrar» el ángulo de tus hombros, es decir, no forzar tanto su flexión.

Obviamente, esto representará que brazos y cuerpo ya no se posicionen alineados y ya no estés trabajando sobre esa verticalidad «ideal».

No pasa absolutamente nada. Tus hombros aún no están preparados, pero eso no quiere decir que un día no lleguen a estarlo o que no puedas beneficiarte de la práctica de suspensiones. Siempre hay alguna manera.

A la versión más básica de esta alternativa le daremos el nombre de suspensión horizontal.

Busca cuál de las progresiones del siguiente vídeo se ajusta más equilibradamente al dúo capacidad-estímulo, para que sea sostenible y desafiante al mismo tiempo, y progresa tal y como te explico, teniendo muy presentes, de nuevo, las «distracciones habituales».

Como ves, hemos pasado de dibujar una línea totalmente vertical a una con clara tendencia a la horizontalidad, pero a medio camino entre ellas hay muchos grises.

Experimenta tanto con la inclinación de tu cuerpo como con la altura a la que te sujetas con las manos.

Aquí me tienes, por ejemplo, jugando con esas variables (gracias a mi decisión de instalar una espaldera en casa), algo que me permite graduar tanto la carga como la verticalidad de la posición, sin forzar de primeras la flexión completa del hombro.

Inclinación suspensiones.png
De izquierda a derecha, de menos exigente a más exigente

Sea cual sea la alternativa que más se ajusta a tus necesidades, y a pesar de que puede resultar algo frustrante no ser capaz de suspenderte del todo por sentir molestias o dolor, y más cuando Internet está plagado de demostraciones épicas y trucos chachipirulis, recuerda…

Lo más importante no es el nivel de lo que haces desde un punto de vista general o comparado con los demás.

Lo esencial es que TÚ te muevas lo más diverso y complejo posible según TUS posibilidades actuales.

Eso te garantizará dos cosas:

  1. Que podrás seguir, como mínimo, tal y como estás ahora. De lo contrario, lo único que harás es perder facultades, capacidades, habilidades, condiciones. Si no te mueves, cada vez te encontrarás peor. Seguro.
  2. Que podrás progresar hacia más posibilidades de movimiento, algo todavía más chulo que el punto anterior, lo que te llevará de todas todas a encontrarte mejor.

Ahora ya eres consciente, ya conoces, ya sabes, ya tienes la información y las alternativas.

La pregunta del millón es: ¿qué vas a hacer?


Si quieres empezar a moverte y hacer ejercicio con cabeza, primero completa este TEST gratuito para valorar tus habilidades y capacidades de movimiento básicas.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

Voy a ser padre y el gran objetivo de 2019

¡Arrancamos el 2019!

Y, como me acaba de decir mi amigo Víctor Reyes, Fitness Real para los internautas, parece que promete.

Voy a ser padre

No me alargaré mucho con esto.

Precisamente hace unos días hablaba con Víctor, que ha sido padre este año (de una niña de anuncio, por cierto), sobre el hecho de dar a conocer esta noticia en estos mundos virtuales, algo sobre lo que tenía ciertas dudas.

Igual que cuando hace un par de años NO le deseaba a nadie un feliz año nuevo, ya que considero que la felicidad está sobrevalorada y es una trampa muy chunga en la que caer, y más chunga todavía de la que escapar, tampoco me gusta la tendencia naíf Mr. Wonderful que está tomando la m/paternidad en nuestra (in)cultura edulcorada.

Resumiéndolo mucho mucho muchísimo y a falta de infinidad de matices, para mí ser padre no es una meta que perseguir ni el culmen de la realización personal, y mucho menos la pócima mágica de la felicidad.

Yo no quiero transmitir ese mensaje.

En mi opinión, igual que contar con un cuerpo que puede moverse, con el que poder jugar y explorar posibilidades, sean cuales sean las circunstancias y condiciones de cada momento, ser m/padre es solo una cosa: un regalo de la vida.

Como al propio cuerpo, insisto, la forma de recibir este presente, de respetarlo, de disfrutarlo, de vivirlo…ya es cosa de cada cual.

Yo pienso aprovecharlo.

En fin, ya de lleno en el último trimestre, me he decidido a hacerlo público.

Sí, en principio, allá por el mes de abril nacerá mi hija Abril. Incluso si se adelanta un poquito también se llamará Abril.

Y ya.

El gran objetivo de 2019

El gran objetivo de 2019 en M de Movimiento va a ser el mismo que el de 2018.

Supongo y espero, porque si no quiere decir que me explico fatal, que después de este último año haya quedado claro que lo más importante cuando nos movemos no es el nivel, lo espectacular, los trucos chachipirulis.

Eso son posibilidades que, si uno puede y uno quiere, se pueden explorar, por qué no. Otro regalo.

Lo primordial, por encima de todo, es DARSE CUENTA de:

· Qué (leches) estás haciendo.

· Cómo (leches) lo estás haciendo.

· Para qué (leches) lo estás haciendo.

· Por qué (leches) lo estás haciendo.

Es decir, CONCIENCIA de la buena.

Por eso los primeros cursos y programas del Laboratorio de Movimiento han sido los que son: MOVILIDAD NATURAL , LOCOMOCIONES y ARMS.

Los pilares, los cimientos, los fundamentos, los imprescindibles para establecer y consolidar una base de conciencia, capacidad y habilidad de movimiento para toda la vida y para todo el mundo.

A partir de ahí, cuando esas bases se comprenden y son sólidas, es cuando realmente uno puede empezar a jugar a lo que le apetezca.

Pero jugar… ¡CON CABEZA!

Y eso es justo lo que vamos a hacer por aquí, ese gran objetivo, seguir transmitiendo conciencia a través de propuestas de movimiento, algo más avanzadas que esos básicos, como opciones, y no obligaciones, y siempre siempre siempre teniendo claro qué, cómo, para qué y por qué.

Si no es así, si no te mueves así, no vale –al menos aquí, en M de Movimiento.

Sin más, vuelvo a no desearte nada para este nuevo año.

Los deseos son papel mojado si no hay acción, movimiento.

Si quieres moverte, me podrás encontrar aquí o en el Laboratorio.

Muchas gracias por tu atención y por acompañarme un año más, de verdad.

Un cálido abrazo,

 

Rober

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Detecta tus puntos flacos de movimiento con este TEST

 

Durante la construcción del Laboratorio de Movimiento me han ido llegando reiteradamente dudas respecto a cómo empezar a moverse y qué programas realizar primero.

Hoy las resolveremos todas de un plumazo.

Casi por instinto, mi respuesta automática, honesta y sincera, es que sea cual sea el (supuesto) nivel de cada uno, el primer programa, MOVILIDAD NATURAL, es casi obligado todo el mundo. Hasta el/la más pro, crack, cool, fortachón/a de la manada se sorprende de lo que supone realmente movilizar con control, conciencia y máximo rango las principales articulaciones del cuerpo humano, y de los innumerables beneficios que te reporta, sobre todo a nivel de movilidad articular.

Evidentemente, esto es algo todavía más importante, esencial, BÁSICO para los principiantes, siempre y cuando uno quiera aprender a moverse bien desde las BASES, con coherencia y sensatez, sin prisas ni tonterías.

Dicho esto, una vez contamos con cierta conciencia corporal y capacidad de mover y controlar las articulaciones en toda su amplitud, empieza el juego del movimiento, más complejo y diverso conforme uno profundiza y avanza en este universo.

¿Qué hacer para saber por dónde seguir?

Realizar esta batería de 12 tests individuales en los que valorarás tu capacidad y/o habilidad de:

1. Suspenderte

2. Descansar agachado

3. Empujar

4. Controlar

5. Traccionar

6. Sentarte y levantarte del suelo sin usar las manos

7. Comprimirte

8. Estabilizarte

9. Equilibrarte sobre los pies

10. Extenderte globalmente (flexionar los hombros)

11. Propulsarte

12. Equilibrarte sobre las manos

Los objetivos del TEST son, por orden:

· Que seas consciente de lo que puedes y no puedes hacer.

· Que seas consciente de lo que necesitas hacer, si hay cosas muy básicas que no puedes hacer y quieres disfrutar de cierto bienestar.

· Que seas consciente de lo que necesitas hacer y dominar a nivel básico, antes de hacer cosas más complicadas, demostraciones épicas, trucos chachipirulis, si quieres sobrevivir a la fit-insensatez.

· Que seas consciente de lo que podrías llegar a hacer, si quieres aventurarte en desarrollar un cuerpo hábil, inteligente, libre.

· Que lo tengas un poco más fácil para elegir con coherencia y sensatez qué camino seguir, incluyendo las diferentes propuestas que tienes disponibles en el Laboratorio, basándote en las conclusiones que hayas extraído del test.

Así que hoy simplemente te invito a realizar el TEST, detectar tus puntos flacos y hacer lo que tengas que hacer o, mejor dicho, lo que quieras hacer.

Te conocerás un poco mejor.

Pasarás un buen rato.

Y es totalmente gratuito.

¿Sabes moverte?

PONTE A PRUEBA – COMPLETA EL TEST

Y compártelo con los tuyos para que comprueben si saben moverse.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Calentamiento dinámico de piernas (PCB #10)

¿No sabes qué es el PCB – Proyecto Caminatas Bajas? Puedes encontrar toda la información al respecto aquí.

Si quieres unirte, es totalmente gratis y solo necesitas suscribirte a este blog.

«Es que yo no puedo hacer eso»

En M de Movimiento nos gusta hacer las cosas con cabeza, coherencia y sensatez. Por tanto:

· Si eres totalmente nuevo en esto del movimiento, tal vez te interese realizar primero esta batería de 12 tests para comprobar tu capacidad y habilidad de moverte: TEST – ¿Sabes moverte?. También es gratuito.

· Si todavía no gozas de ciertos niveles de movilidad natural, considera realizar este curso/programa antes de experimentar las prácticas del PCB. Primero muévete mejor, luego muévete mucho.

· Si aún no toleras y dominas con consistencia las prácticas anteriores del PCB, no progreses todavía y sigue practicando:

PCB #1 Rebotes, oscilaciones y círculos en sentadilla

PCB #2 Caminata en sentadilla

PCB #3 Caminata en cuclillas

PCB #4 Saltos en sentadilla

PCB #5 Saltos en cuclillas

PCB #6 Caminata en zancadas

PCB #7 Caminata en cuclillas cerradas

PCB #8 Caminata ancha

PCB #9 Caminata larga en cuclillas


Ejercicio #10 del PCB: Calentamiento dinámico de piernas

Bueno bueno bueno…

Alcanzamos el ejercicio final del Proyecto Caminatas Bajas.

En teoría, y espero que en la práctica, durante diez semanas hemos desarrollado un proceso de aprendizaje y entrenamiento de movimiento orgánico de piernas.

Esto es:

· Cada semana hemos APRENDIDO un ejercicio o patrón.

· Cada semana hemos ENTRENADO un ejercicio o patrón.

Esta diferenciación es muy importante.

Aprender, en lo que se refiere a informarse, recopilar datos, conocer (superficialmente) algo, incluso probarlo, es fácil.

En lo que tenemos entre manos, es tan sencillo como abrir tu navegador, leer cuatro tonterías, darle al play y ¡hala!, ya tienes otra idea en la que inspirarte, si algún día te da por mover el culo.

Aprender Y entrenar, es decir, aplicar esa información, interpretar personalmente los datos, conocer EXPERIMENTALMENTE algo, o sea, comprometerte, responsabilizarte y hacerlo… Eso es otra cosa.

Este proyecto consiste en ejercitarte, practicar, esforzarte para finalmente adaptarte a estos patrones e incluirlos en tu caja de herramientas de movimiento, para (re)utilizarlos cuando tú lo creas oportuno.

Hoy vamos a cerrar este proceso de aprendizaje y entrenamiento poniéndole la guinda al pastel que hemos preparado con tanta dedicación.

Y lo haremos haciendo algo que yo considero muy bonito en esta aventura de moverse en la dirección de la diversidad y la complejidad, más que hacia la cantidad.

Sí, está claro que podríamos sumar más y más repeticiones en los rebotes y las oscilaciones, y más y más metros y hasta kilómetros, por qué no, en los pasos y hacer el camino de Santiago en cuclillas.

Igual que cuando haces dominadas, o flexiones, o burpees, o corres, o andas en bici.

Más, más, más.

Pero aquí eso no tiene sentido.

Si has seguido un proceso de entrenamiento consistente y has sido perseverante, te habrás adaptado estupendamente a todos estos pasos, probablemente hasta el punto que el estímulo que te ofrecen haya disminuido de manera considerable.

Ese es el objetivo de cualquier entrenamiento, ¿verdad?

Muy bien.

Ahora es cuando llega el momento en el que esos ejercicios te sirven de poco y, por ejemplo, puedes permitirte el gusto de que para ti simplemente representen un calentamiento.

Porque al final, después de más de dos meses, lo único que hemos estado haciendo en realidad es construir un calentamiento dinámico de piernas. Nada más.

Este es el calentamiento que utilizo tanto personalmente como en mis clases para despertar y preparar las piernas de cara a una sesión que implique cierto movimiento orgánico de las piernas.

Y es justo lo que te recomiendo, por ejemplo, siempre que vayas a:

· Practicar locomociones.

· Hacer alguna clase o sesión de un arte marcial, especialmente jiujitsu, capoeira, judo, etc.

· Bailar.

· Practicar parkour.

· Escalar.

· Entrenar para una carrera de obstáculos.

En fin, antes de realizar cualquier disciplina o actividad física que implique mover las piernas mientras soportan tu peso corporal y de forma no lineal, compleja, desestructurada, impredecible, incluso un tanto caótica.

Movilizarse y realizar un calentamiento en el sitio, estático, lineal, está muy bien y tiene su lugar. De hecho, lo comprendo como los fundamentos, los cimientos del movimiento, y por eso diseñé las 8 rutinas del programa MOVILIDAD NATURAL en torno a esta práctica.

Ahora, si el objetivo del calentamiento es aproximarse progresivamente hacia lo que va a consistir primordialmente nuestra práctica, para actividades complejas el calentamiento también debe serlo.

¿Por qué?

Ya lo has experimentado.

Según lo que vayas a hacer, hay un buen puñado de aspectos del movimiento para los que una práctica estática se queda corta y no es suficiente, o al menos tan eficaz como un calentamiento dinámico –desalineación, control, equilibrio, coordinación, propiocepción, inteligencia corporal.

Por lo tanto, la práctica 10, la definitiva, va a consistir en construir ese calentamiento dinámico de piernas secuenciando todos los ejercicios que hemos visto hasta hoy de una tirada.

Como siempre, los parámetros son orientativos; ya sabes que puedes jugar con ellos. ¡Haz tuyo el calentamiento!

Aquí un ejemplo con las repeticiones y pasos que hemos estado utilizando estas semanas de cara a este calentamiento dinámico de piernas, que consistirá en realizar una ronda de:

#1 Rebotes, oscilaciones y círculos en sentadilla – 50, 25 y 10 por sentido repeticiones respectivamente.

#2 Caminata en sentadilla – 20 pasos.

#3 Caminata en cuclillas – 20 pasos.

#4 Saltos en sentadilla – 20 saltos.

#5 Saltos en cuclillas – 20 saltos.

#6 Caminata en zancadas – 20 pasos.

#7 Caminata en cuclillas cerradas – 20 pasos.

#8 Caminata ancha – 20 pasos.

#9 Caminata larga en cuclillas – 20 pasos.

¡A moverse!

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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10 beneficios de practicar gateos, cuadrupedias y locomociones

Podríamos pensar que gatear, moverse en cuadrupedia e imitar algunos patrones animales a cuatro patas es una moda más.

Al menos eso es lo que yo creí cuando me topé con esta posibilidad en mi etapa final dentro de la industria del fitness. «Bueno. A ver qué se han inventado ahora. Otra chorrada más».

Después, cuando me distancié un poco del mundo de los bíceps, las claras de huevo y el cardio al 60-80% de tu frecuencia cardiaca máxima, estudiar el Método Natural de Hébert me abrió los ojos.

Cita Georges Hebert

Fueron las locomociones del Método Natural las que cambiaron definitiva y radicalmente mi forma de entender y practicar actividad física –y que luego despertarían mi interés por conocer más sobre el tema.


Aparte de moverte por el suelo, una bonita y sobre todo efectiva forma de saber si sabes moverte en general es completando la siguiente batería de 12 tests (con un curso enmascarado) para valorar tu fuerza, movilidad y control motor.

Ponte a prueba y descubre tus puntos débiles de movimiento con este TEST en un pispás y sin gastarte un duro.


Supongo que sería algo parecido a lo que él mismo vivió cuando comprobó que sus marines, entrenados con la mejor tecnología de la época (mancuernas, barras, poleas y pistas de atletismo), eran bastante mediocres en comparación con la HABILIDAD de moverse que tenían los indígenas que se encontraban en sus misiones que, entre otras cosas, gateaban, se arrastraban, reptaban y se movían agachados muy a menudo.

De hecho, incluso la gimnasia sueca de la época, mucho más lineal y analítica, y que más tarde daría paso a otros sistemas que también tienden a lo estático, como Pilates o la parte del yoga inventada por los ingleses, basarían gran parte de su catálogo en ejercicios posicionales sobre cuatro punto de apoyo, las dos manos y los dos pies (a veces asistidos por codos y rodillas).

El resto de la historia, más antigua o más reciente, ya la conocemos.

El Parkour, la gimnasia artística, , algunos deportes tradicionales, las danzas y las artes marciales incluyen la práctica de gateos, cuadrupedias y patrones a cuatro patas en su preparación física y/o su expresión.

E incluso el fitness y el movimiento intencionado ya un poquito menos convencionales, de la mano de cada vez más sistemas, como Animal Flow, Paleotraining, Movnat, Ido Portal, Ginástica natural, Budokan, etc., sumado a la herencia de ejercicios estáticos en esas posiciones, también propone secuencias y clases coreografiadas agachados, gateando, reptando, moviéndonos cerca del suelo.

(Apunte personal: yo no me caso con ninguna. Todas me parecen una buena opción, siempre que los dogmas de cada sistema no nos nublen la vista y nos despisten: se trata de gatear y ya.)

En resumen, de alguna forma, cuando empezamos a ser conscientes de que estábamos dejando de movernos en nuestro día a día y tuvimos que ingeniárnoslas para idear formas «artificiales» de hacerlo con tal de preservar nuestra salud y bienestar, nos dimos cuenta de que «locomocionarnos» a bajas alturas forma parte de nuestra naturaleza móvil, algo que no solo nos nutre o estimula, sino que nuestro cuerpo necesita si quiere seguir funcionando bien.

Al fin y al cabo, gatear es algo que hemos hecho todos antes de caminar (algunos tiquismiquis dirían que casi todos, y con razón, aunque excepcionalmente).

10 beneficios de practicar gateos, cuadrupedias y locomociones

Con todo, algo que no me hubiese imaginado decir hace diez años, hoy reafirmo que gatear y moverse cerca del suelo es fundamental, esencial, primordial para disfrutar de un cuerpo HÁBIL e INTELIGENTE, y no solo aparente.

Los beneficios de hacerlo son múltiples y entre ellos destaco:

1. FORTALECE TU EMPUJE

No solo lineal, como la que solemos desarrollar a base de ejercicios analíticos, ya sean calisténicos (flexiones, fondos) o con peso (con barras, poleas, máquinas), sino también orgánica, más cercano al «movimiento real» de la vida, fuera de alineaciones y trayectorias «perfectas» o constantes, añadiendo un plus de incertidumbre y, por tanto, requiriendo cierta capacidad de adaptación a lo menos explorado, lo poco conocido.

2. INCREMENTA TU RESISTENCIA DE PIERNAS

Al situarnos fuera de esas alineaciones más eficientes que caracterizan el hecho de estar de pie, la implicación de las piernas en su papel simultáneo como motores y estabilizadores del cuerpo es incesante.

Durante las locomociones no hay tregua para las piernas. Su resistencia se ve comprometida a los pocos segundos de movernos agachados.

Es algo que no puedes imaginarte desde lo convencional, que no sabrás hasta que lo experimentes.

No conozco a nadie que después de haber explorado sus primeras locomociones pueda nombrar alguna otra práctica o ejercicio que iguale lo que se siente en cuestiones de resistencia.

3. POTENCIA TU CARDIO

Esa implicación de nuestra capacidad de resistencia conlleva, lógicamente, un estímulo cardiovascular inherente a la práctica.

Estás haciendo cardio sin estar haciendo cardio, propiamente.

Y cuanto más tiempo, más diversidad y complejidad de patrones, más cambios de peso y alturas… más cardio.

Incluso los más «cachas» en cuestiones cardiovasculares, ya sean crónicas (cardio convencional) o interválicas (HIIT’s y derivadas), sucumben ante una secuencia básica de 3 minutos de locomociones. Palabra.

4. DESARROLLA (Y LE DA UN SENTIDO A) TU MOVILIDAD

Somos tan cuadriculados (me incluyo) que creemos que para desarrollar una capacidad tenemos que entrenar esa capacidad analíticamente. Y no es cierto.

Una capacidad también puede desarrollarse de manera integrada en una práctica o disciplina.

Durante las locomociones la movilidad articular, especialmente la de nuestras piernas, espalda baja y manos, se ve estimulada como «sin quererlo».

Si antes hablábamos de hacer cardio sin hacer cardio, ahora podríamos decir estirar sin estirar.

Esto es, tú no estás pendiente de si esto se estira así o asá, o si hago más o menos fuerza cerca de los extremos del rango articular de la cadera o el tobillo.

Tú estás pendiente de lo que estás pendiente: MOVERTE.

Todo lo demás es algo que ocurre intrínsecamente durante una locomoción.

Y claro, moverte por ahí abajo va a demandar mucho de la movilidad de tus piernas.

5. GANAS EQUILIBRIO

Otra de esas capacidades que entrenas sin entrenarlas durante unas locomociones, y que es tremendamente importante.

Me pregunto por qué en los gimnasios hay tantas rutinas de hipertrofia, fuerza, tonificación y quema de grasa, y no de equilibrio. Y más pensando en que con los años seguramente es lo que más pueda echar en falta, cuando empiece a darme miedo tropezarme y caerme.

Y no estoy hablando de hacer sentadillas a una pierna o encima de una pelota suiza, en estático. Son cosas que tienen su qué, pero cojean en transferencia.

Se trata de mantener el equilibrio durante el movimiento.

Debido a la enorme cantidad y diversidad de posiciones, transiciones y patrones que podemos explorar, el estímulo del equilibrio durante unas locomociones es infinito.

Y lo que lo hace más chulo todavía: sobre los pies ¡y sobre las manos!

6. ACTIVA TU MEMORIA

Una de las tonterías más gordas que hemos cometido en las últimas décadas es disociarnos en cuerpo y mente, «carne» e inteligencia.

Tal vez valdría más la pena plantearnos tener un cuerpo inteligente, y no solo una mente. ¿O acaso no somos más cuerpo que mente?

Es muy curioso que se haya comprobado que, por ejemplo, las mejores propuestas para prevenir la pérdida de memoria y enfermedades como el Alzheimer tengan que ver con interpretar música o incluso bailarla, más que con hacer cálculos o memorizar versos.

En este sentido, practicar locomociones es muy parecido a bailar.

Si piensas en un único patrón de locomoción, la memoria ya empieza a estimularse. Esta mano por aquí, este pie por allá, la pierna dibuja tal o cual trayectoria, y todo bajo un orden y tempo determinados.

Y cuando ya tienes unos cuantos pasos y te animas a secuenciarlos, el cortocircuito memorístico puede ser ultradesafiante.

7. ESTIMULA TU COORDINACIÓN

¿Para qué entrenamos?

Para movernos mejor, ¿verdad?

¿Y cómo solemos movernos? ¿Cacho a cacho? ¿Ahora el codo, luego la mano, después la cadera, como un robot?

¡Naaah!

Somos humanos y nuestro movimiento se caracteriza por ser tremendamente complejo. Cientos de acciones ocurren y se combinan al mismo tiempo, sinérgicamente.

El entrenamiento analítico tiene su momento y su lugar, por supuesto, pero se queda muy lejos de ser movimiento aplicable, transferible, real.

Y no, tampoco sirve eso de ser eficiente y capaz analíticamente y luego juntarlo todo y ya está.

El todo es mayor que la suma de sus partes.

La habilidad, el control, la inteligencia (de la que hablábamos hace un momento)… la coordinación que tiene que ocurrir en torno a un montón de factores cuando nos movemos es brutal.

Y practicar locomociones, una de las maneras más complejas y diversas que tenemos de movernos, es una gran herramienta coordinativa.

8. IMPULSA TU CREATIVIDAD

Llega un momento en el que no solo es cuestión de memoria, paso a paso o secuencia a secuencia, y menos cuando vienen dadas.

¿Y si pudieras inventar algún paso?

¿Quizás construir una secuencia con algunos pasos que ya conoces?

En la misma línea de la inteligencia corporal, hemos menospreciado cuánto podemos llegar a impulsar nuestra creatividad con nuestro propio cuerpo.

Y lo mejor de todo es que esa creatividad no tiene ni por qué estar planificada a priori.

¿Cómo llevamos eso de improvisar, de crear sobre la marcha?

¿Y cuánto nos puede beneficiar a la hora de tener que adaptarnos, flexibilizarnos, reaccionar ante la incertidumbre de la vida?

9. AUMENTA TU CONCIENCIA CORPORAL

Hace ya algún tiempo concluimos con que la cualidad física más importante (y que menos tiene desarrollada la mayoría) no es la fuerza, la resistencia o la flexibilidad.

Es la conciencia corporal, la que precede al resto de cualidades.

Darse cuenta de lo que pasa en el cuerpo. O sea, de lo que te pasa a ti.

De nuevo, lo complejo y diverso y la simultaneidad de tantas cosas que ocurren durante una locomoción hacen que a nivel de conciencia corporal sea uno de los mejores ejercicios que puedas practicar.

10. EXPONE TU MEDIOCRIDAD

Practicar locomociones consiste en gran medida en aprender patrones, transiciones, secuencias nuevas cada cierto tiempo.

Y siempre que aprendes algo nuevo, pasas sí o sí por momentos mediocres: eres malo, patoso, torpe, brusco…

Ese patrón, esa transición, esa secuencia ha sido una cacarruta como una casa.

¡Ah! ¡¡Es maravilloso!!

Por fin has retado a esa creencia de que todo lo tienes que hacer perfectamente o, de lo contrario, mejor no hacerlo, y que te empuja a esconderte y repetir y repetir y repetir los mismos ejercicios una y otra vez, terminando hasta el gorro de repetir, o lesionado por acumular, o con un cuerpo poco hábil e inteligente, que se ha dejado muchos aspectos por explorar y cubrir.

Las locomociones te bajan los humos, te calman ese narcisismo que llevas siempre por sombrero, te invitan a hacer frente a tus miedos de mediocre.

¿Eres mediocre? Sí. No tienes elección. Es pura estadística. Estás en la media. Eres una persona normal, como casi todo el mundo.

Siempre insisto en lo mismo. ¿Te incomoda reconocerlo? Hazte dos preguntas:

  1. ¿Qué tiene de malo realmente ser mediocre?
  2. ¿Quién te ha metido esa idea en la cabeza y con qué intención?

Si quieres empezar a practicar locomociones como parte de tu entrenamiento y actividad física, en el Laboratorio de Movimiento puedes encontrar un programa específico, con un training supervisado de 12 semanas de entrenamiento en las que aprenderás 20 movimientos y practicarás secuencias e improvisaciones, al mismo tiempo que desarrollas y te beneficias de todos los aspectos que acabamos de ver.

¡Nos (mo)vemos allí!

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!