La mejor entrevista de 2018. David Marchante a Alfonso Bordallo

A 11 de enero, tal vez es un poco temprano para aventurarme.

Pero fíjate si estoy convencido, que me atrevo a meter la gamba hasta el fondo, cuando aún le quedan más de 350 días a este 2018.

Sí, esta va a ser la mejor entrevista del año.

Y no es que el contenido sea algo, no sé, especial, si es que estás al tanto de cómo funcionan las mafias político-médico-farmacéuticas.

Al fin y al cabo, la entrevista es el resumen de una vida dedicada al estudio más obsesivo y exhaustivo que se puede hacer desde una perspectiva relacional en torno a la salud pública –más de ocho años, al menos ese es el tiempo que llevo siguiendo a Alfonso Bordallo.

Tampoco es una buena entrevista por el entrevistador.

A ver, conozco a David Marchante –tal vez a ti te suene más por Powerexplosive, un chaval que salió en la tele batiendo el Guinness de la dominada más pesada del mundo–, y es un tipo accesible, sencillo, afable.

Pero buen entrevistador…

No. Hacer entrevistas no es su don. Ni tiene por qué serlo.

Su talento es la obsesión que tiene por el entrenamiento de la fuerza, experimentar con él, compartirlo con todos nosotros y transmitir uno de los mensajes más importantes que creo que hoy día hacen más falta en cuanto a la salud y el movimiento, especialmente para las mujeres y las personas mayores, así como para el resto del público, también masculino, amplísimo, que no suele practicarlo: el entrenamiento y el desarrollo de la fuerza es fundamental para la salud y el bienestar, y la mayoría no somos conscientes de realmente cuánto, no solo en lo físico puro y duro, sino también a nivel psicológico y emocional –nada se escapa de lo sistémico.

Te puede gustar o atraer más o menos su manera de comunicar, o el contexto en el que se mueve –powerlifting, fitness–, pero lo que no se puede discutir es que David está marcando un antes y un después en lo que se refiere a la divulgación acerca del entrenamiento de la fuerza. Y solo por eso, uno ya debe estar agradecido.

¿Y Alfonso?

Bueno, personalmente no nos conocemos, aunque ganas no me faltan. Tengo amigos que trabajan con él, y conozco a muchísimas personas que han sido alumnas suyas, antes y después del ICNS.

Como decía, le sigo la pista hace casi diez años, más o menos. Pocas personas han sobrevivido a mi interés tanto tiempo, diría que menos de cinco.

De hecho, cuando escribía Escucha Tu Cuerpo lo había referenciado alguna vez, generalmente hacia su blog: Muscleblog –no os echéis atrás por el nombre, por favor; no tengo ni idea de por qué se lo puso, pero de lo que menos habla es de muscles.

¿Y entonces de qué habla/sabe/divulga?

Con un rigor extremo y una densidad a veces abrumadora –no puede hacerlo de otra forma por lo delicado de los temas que trata y los dardos que lanza–, Bordallo debe ser la persona que mejor transmite y más sabe actualmente en este país –osado de mí, o no– sobre los vínculos económicos, políticos, sociales, culturales, periodísticos, psicológicos, científicos, educativos que existen alrededor de la salud pública, y los intereses, las negligencias, la corrupción y la basura que la impregnan. De eso tratan su blog y su foro (que aún contiene información de mayor valor).

Por eso se atreve a soltar perlas que pueden sonar a barbaridad, como que «las mamografías no salvan ni una vida» o que «cuanto mayor es la inversión en medicina en un país, peor es la salud de los ciudadanos».

–Rober, a mi mamá le salvaron la vida extirpándole los pechos después de detectarle un cáncer de mama mediante mamografía.

–Cariño mío, a lo mejor ni era la mejor opción, o ni tan solo hacía falta que nadie la tratara interviniera. Apaga la tele, olvídate de lacitos rosas y lee esto, por ejemplo.

Claro, fuera de contexto y sin los datos concretos en la mano, condicionados por haber consumido demasiado mass media, no entendemos nada y podemos pensar que este tío es un simple provocador.

De eso nada. Os puedo asegurar no que todo lo que dice sea cierto, porque no creo en las certezas absolutas, pero sí que todo lo que dice viene acompañado siempre de una amplísima bibliografía, para que tú mismo puedas comprobar tu nivel de ignorancia y lavado de cerebro –hablo por mí, siempre el primero.

En fin, hoy me apetecía una entrada un poco diferente.

Si te gusta lo que suelo escribir o compartir, que suele ser un poco raro, esta entrevista te va a gustar más.

¡NO TE LA PIERDAS!

 

Pre-reserva para los Cursos 2018 M de Movimiento (Marzo – Julio)


Empieza un nuevo año, y con él llegan nuevos cursos, talleres y clases de movimiento.

Si estás suscrito a este blog, te muevas o no te muevas mucho, imagino que esto del movimiento te interesa de manera especial, incluso “rara». Si no, no creo que aguantaras mis chapas de gratis –a no ser que tengas un punto masoquista.

Sea como sea, este pre-anuncio lo hago con un solo objetivo: DARTE PRIORIDAD.

Me explico…

Todavía estoy cerrando ubicaciones, fechas y algún detalle más, así que no hay nada definitivo, pero si quieres asistir a alguno de los eventos que enseguida presentaré PUEDES SER EL PRIMERO en tener tu plaza reservada.

¿Cómo?

Escríbeme un email a robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com y dime qué cursos, talleres o clases te interesan.

Automáticamente, pasarás a una lista de espera específica para cada evento.

Después, la cosa irá así:

1. Te informaré primero a ti sobre el temario, el método, la fecha y el lugar del evento en cuestión.

2. Pasados tres días, haré pública la convocatoria del evento en el blog y redes sociales.

Así, si formas parte de la lista del evento X, tendrás 3 DÍAS DE VENTAJA respecto al gran público para reservar tu plaza formalmente.

¿Fácil, verdad?

Sin compromisos. Sin petrodólares de por medio.

Solo un correo como muestra de interés.

M DE MOVIMIENTO 2018

“Dale un pez a un hombre y comerá hoy. Dale una caña y enséñale a pescar y comerá toda su vida”

Lo mismo pero en movimiento.

Recuerda mi “política”.

Educación, comprensión, experimentación.

Sensatez, coherencia, progresión, individualización.

Trabajo, responsabilidad, compromiso.

Aprender, desarrollar, evolucionar.

Conocimiento sin caducidad, para toda la vida.

(Todos los eventos tendrán lugar en Barcelona o alrededores).

· ROOTS

Curso sobre movilizaciones, movilidad y micro-movimiento articular. La base analítica (o no) del movimiento.

5 clases de 3 horas (o más), repartidas en 5 bloques específicos de trabajo.

Un sábado por la tarde al mes, de marzo a julio.

Precio alrededor de 290€.

· MUSCLE UP

Taller introductorio al trabajo de fuerza del tren superior en anillas, con un horizonte final: el muscle up.

Para todos los niveles –el muscle up es una dirección como proyecto, no un objetivo a lograr necesariamente al terminar el taller.

De lo más básico (estabilización) a lo más global (movimiento), paso a paso a nivel milimétrico.

3 horas.

Primeros de marzo.

Precio alrededor de 50€.

· PRIMATE

Taller introductorio al movimiento en cuadrupedia cerca del suelo.

Exploración desde los patrones más “humanos” (Método Natural) a los más “artísticos” (danza y artes marciales), desde lo más específico a lo más global, desde lo más analítico a lo más espontáneo.

3.5 horas.

Mediados de abril.

Precio alrededor de 60€.

· LOCOMOCIÓN NATURAL

Curso completo para el desarrollo de las siete familias de locomoción inspiradas en el Método Natural de Georges Hébert (marcha, carrera, equilibrio, gateo, trepa, salto, juego).

8 horas (o más) en un único día.

Finales de mayo.

Precio alrededor de 110€.

· CLASES REGULARES

Clases de movimiento diarias y semanales, trabajando en equipo con Carlos M. Cátedra.

Para quien quiera profundizar y comprometerse un poco más, así como aprovechar el seguimiento continuo de un profesor, al tiempo de gozar del beneficio exponencial de moverse en grupo.

1 hora 15 minutos.

A partir de primeros de abril.

Precios según compromiso personal y asistencia semanal, en modo cuota mensual.

· JORNADAS DE MOVIMIENTO

Jornadas de movimiento caracterizadas por el juego y la experimentación individual y grupal.

Dedicadas a temáticas específicas o al movimiento más generalista.

Trabajando en equipo con Carlos M. Cátedra y colaboraciones sorpresa.

2 horas (o más).

Una vez al mes a partir de abril.

Precios alrededor de 20€.

PRE-RESERVA

Insisto. Si te interesa alguna de las propuestas, cuéntamelo en robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com.

Serás el primero en conocer los detalles y poder reservar tu plaza definitivamente.

¿TE INTERESA PARA TU COMUNIDAD?

¿Ya tienes una comunidad? ¿Gimnasio, box, centro o grupo de entrenamiento?

¿Estás interesado en compartir educación y movimiento con los tuyos?

Cuéntamelo también, seas de donde seas.

Podemos organizar algo juntos –no necesariamente en Barcelona.

Cuidado con las demostraciones de flexibilidad en internet y las redes sociales

En parte y entre otras cosas, desde el principio, este blog y mi actividad en la redes sociales intentan mostrar la cruda realidad del proceso de la práctica de movimiento para una persona mediocre, sin talento, condicionado por su pasado y que empezó a moverse pasados los 30, siempre bajo el paraguas de la sensatez y la transparencia.

–Rober, tú de mediocre no tienes nada.

–Cariño, yo de mediocre lo tengo todo, incluso seguramente más que tú debido a un montón de factores que desconoces y que poco a poco iré desgranando, como ya he venido haciendo. ¿Mi nivel es algo superior a la media? Sí, puede ser, pero sigue siendo mediocre respecto a lo que realmente puedo moverme. La única diferencia entre mi nivel, mediocre, y el nivel tal vez más bajo de otro mediocre, es el tiempo dedicado a moverme. El nivel es una consecuencia del tiempo dedicado a practicar, nada más. Por tanto, lo importante no es el «nivel de tu movimiento», sino el tiempo que estás en movimiento.

Sigamos…

En la difusión de cualquier tipo de información, internet nos ha abierto una puerta de conexión casi infinita, tal vez demasiado para nuestro cerebro primitivo, todavía cableado de base para manejar comunidades de entre 50 y 150 individuos, y ahora adaptándose a cientos de millones de conexiones humanas. Sea como sea, creo que todavía no somos conscientes del cambio social y de transmisión de conocimiento que esto supone, evolutivamente hablando, y no nos podemos ni imaginar el impacto que esto tendrá en nuestras vidas en un futuro muy muy próximo.

En mi opinión, este cambio de paradigma es algo maravilloso –no voy a extenderme en los porqués.

Aún así, hablando de movimiento y en concreto de flexibilidad, como para otras tantas cosas, internet y las redes sociales tienen un gran handycap: la distancia que hay entre lo que se muestra y la experiencia real.

Cuando ves una fotografía de un estiramento como este, por ejemplo, en realidad ves muy poca cosa.

Aquí ¿qué intento?

¿Qué percibo? ¿Qué siento? ¿Cómo respondo?

¿Qué activo? ¿Qué relajo? ¿Estoy relajado?

¿Cómo respiro? Es más, ¿respiro?

¿Me estoy esforzando? ¿Me cuesta o voy sobrado?

¿En qué momento del día o de mi sesión lo practico? ¿He calentado?

¿En que momento de mi biografía, de mi trayectoria lo practico? ¿Qué trabajo hay detrás? ¿Y cuánto?

¿Por qué y para qué lo practico?

Todos estos aspectos son muy determinantes para una práctica sostenible, algo que debe tenerse en cuenta desde la más estricta individualidad.

Entonces, las demostraciones de flexibilidad –y de movimiento– en internet y las redes sociales deberían cogerse con pinzas, con muchísima precaución.

¿Inspiración? Vale. Yo mismo tomo como referencia un buen puñado de personas que comparten sus cositas por ahí, a la vez que intento hacer lo mismo.

¿Aplicación? Cuidado con esto. Detrás de cada demostración suele faltar mucha información.

Una foto como la de hoy, la de un mediocre haciendo un estiramiento súper cool y realmente interesante EN UN CONTEXTO CONCRETO, ya puede provocar cierta confusión (y riesgos) en mi escaso público, si no se enmarca EN UN CONTEXTO CONCRETO –recalco.

Imagínate una demostración de la élite, con su contexto elitista y su audiencia masiva.

 


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

El reto que no superarás jamás: terminar tu entrenamiento en el máximo tiempo posible

No.

En el mínimo no.

Eso lo puede hacer cualquiera.

De hecho, y lamentablemente, te invitan a hacerlo a todas horas.

Aplicaciones de móvil con planes de “7 minutos al día”.

Sesiones exprés en Youtube con títulos como “un culo de cemento en 5 minutos”.

Workouts of the day que consisten en terminar una rutina X lo más rápido posible.

Titulares de prensa que proclaman “caminar 20 minutos al día te hará vivir 4 años más”.

HIIT’s para quemar 2.000 calorías en 8 minutos.

Y nada cambia.

Más bien empeora.

¿Existe una mejor definición de «absurdo»?

No lo entiendo.

Creía que nuestro problema era que nos movemos poco.

¿Por qué esforzarnos en movernos menos?

Y, sobre todo, ¿para qué?

¿Para “aprovechar” el resto del tiempo viendo una serie, sentados?

¿O de afterworks vinito en mano, sentados?

¿O trabajando más para ganar más para comprar una zanahoria más grande, sentados?

Tengo un reto, un desafío, un challenge que no logrará nadie, nunca.

A ver quién está lo suficiente fit.

Te reto.

Termina tu sesión de movimiento, de entrenamiento, en el máximo tiempo posible.

¿Ya has terminado?

No.

Puedes tardar más.

Sigue en movimiento.

¿Lo tienes?

No.

Todavía puedes esforzarte en alargarlo más.

Venga, vamos.

¿Has saltado, te has agachado, has cargado, te has colgado, has ondulado, te has invertido, has temblado, has coordinado, has rodado, te has extendido, has empujado, te has equilibrado, has estirado, has traccionado, has bailado, has apretado, te has ablandado, has respirado, has reaccionado?

Te queda un montón por hacer.

No has terminado.

Continúa.

Muévete.

Muévete.

¡Muévete!

Más tiempo. Mucho más. Aún más.

Esto sí sería épico.

¿Quién tiene lo hay que tener?

 


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

Requisitos para el levantamiento de peso. Por qué no he levantado en cinco años

Hace mucho tiempo, cuando aún pensaba y me movía en términos de fitness, a veces levantaba peso, peso en forma de hierro, quiero decir.

Por aquel entonces vivía en lo que más tarde llamaría «la Jaula», me interesaba la estética como objetivo, me consideraba un buen entrenador de «lo funcional» y, aunque en el fondo sabía que no me aportaba nada, leía la MuscleMag de vez en cuando.

En fin, era joven, ya pensaba un poco distinto a la mayoría aunque por lo general me dejaba llevar por la corriente y, cómo no, creía que lo sabía todo.

El Método Natural, la primera bofetada

Pasaron los años y, como por casualidad, me topé con el Parkour, que me llevó a estudiar sus orígenes, el Método Natural de Georges Hébert, y replantearlo según mi contexto personal y social, para acabar practicando la Locomoción Natural durante unos tres años.

Aquella época fue muy emocionante, puro descubrimiento, no solo de una «nueva» forma de moverme, que también, sino de mis propias debilidades, las más importantes:

1. Rober, por mucho que levantes peso y entrenes funcional, no sabes moverte.

2. Rober, por muchos libros y estudios y cursos, sabes muy poco de movimiento.

Lo sé, parece que acabo de decir lo mismo, pero no. Lee esto.

El caso es que, entre otras muchas cosas, en lo que se refiere al levantamiento de peso concluí con que:

1. Si no sabes mover tu propio cuerpo, ¿qué narices haces intentando mover otras cosas?

2. Cuanto más reciente es una práctica de levantamiento evolutivamente hablando, y más fija, limitada y repetitiva en el día a día, es decir, cuanto menos «natural» –cada vez me gusta menos esta palabra–, más arriesgada en cuanto a sostenibilidad y longevidad.

Por esos dos motivos, tomé la decisión de dejar de levantar cosas de hierro diseñadas específicamente para ser levantadas de la misma forma una y otra vez, y para las que, una vez adquirida cierta técnica, la única manera de progresar es sumar kilos o levantarlas más veces, de nuevo, de la misma manera, repitiendo los mismos patrones.

Y por eso, aparte de levantarme –y moverme– a mí mismo todos los días, claro, durante esos tres años solamente levantaba, y muy de vez en cuando, piedras, sacos, troncos y algunas otras personas, de la forma más diversa posible, siempre previo aprendizaje de cómo hacerlo con eficiencia, dejando a un lado la «cantidad» que levantaba.

La cultura del movimiento, segunda dosis de realidad

Mi inquietud por moverme como una persona, y no como un robot, ya me había invitado a centrarme más en el aprendizaje que en cualquier otra cosa, en mi propia educación física como adulto, mediocre, pero aún faltaba una vuelta de rosca más en esto de «antes de moverte, entiende qué mierda estás haciendo, cómo lo haces, por qué lo haces y para qué lo haces».

En mis aventuras «naturales» asistí a un seminario impartido por Joseph Bartz, un alemán de pocas palabras y muchísimo movimiento, algo realmente impresionante teniendo en cuenta lo joven que era. Fue la primera vez que escuché hablar y practiqué en torno a lo que algunos hoy intentan apropiarse pero que en realidad no es de nadie: la cultura del movimiento.

Después de aquel fin de semana, todos mis días se han reducido a unas pocas preguntas: Rober, ¿cuál es TU cultura de movimiento? ¿Qué sabes Y practicas sobre movimiento? ¿Qué te queda por aprender?

Respecto a la primera, en aquellos días mi cultura era prácticamente nula. Conocía algo sobre el cuerpo humano, su fisiología, principios del entrenamiento, y entrenaba y podía «sacar bola» y tal, pero ¿moverme?

Sobre la segunda… ¿Saber y practicar? ¿Son cosas distintas?

Y en cuanto a la tercera, aunque suene muy socrático, honestamente, cuanto más aprendo más comprendo que me queda mucho por aprender.

La cultura del levantamiento

Pero esto iba de levantamientos, ¿verdad?

Bueno, cualquier aspecto de la cultura del movimiento puede desgranarse en subculturas, y levantar hierro es una disciplina de movimiento bastante común. Y útil.

Porque, en cuanto al desarrollo de la fuerza lineal –no orgánica, que es algo distinto– de propulsión del tren inferior, una vez adquiridas ciertas habilidades que solo requieren de la implicación del peso corporal, no hay duda de que la mejor estrategia a seguir, o casi la única, es añadirle kilos al asunto.

De todos modos, uno no debe olvidar los contextos de mediocridad y generalismo, por lo que se hace necesario ser consciente y no perder el ego en esos kilos hasta convertirse en un especialista que, de nuevo, pueda mover mucho hierro pero no tenga ni idea de cómo implementar esa fuerza básica en movimiento más complejo, humano.

Al contrario, se trata de que, en este caso, el levantamiento de peso y sus beneficios alrededor de la fuerza lineal algún día te sirvan para moverte, y no que tú termines siendo un sirviente del levantamiento de peso.

Con todo, hace dos años volví a interesarme por el levantamiento de peso, aunque…

Requisitos para el levantamiento de peso

…aunque esta vez siguiendo un orden coherente.

Recordando a Hébert, hace más de cien años el buen hombre ya se dió cuenta de que antes de intentar que sus soldados se movieran igual de bien que los indígenas con los que se topó en sus misiones, tenía que prepararlos, haciendo hincapié en la diferencia entre ejercicios educativos elementales y ejercicios utilitarios. O sea:

Primero educar, luego usar

Un siglo más tarde, Rober Sánchez se dió cuenta de que antes de intentar mover cosas externas, tenía que aprender a mover cosas internas, o sea, a sí mismo. Es decir:

Primero muévete mejor, luego muévete mucho

¿No se repite el mismo patrón?

Por tanto, con lo cuadriculado que soy, una vez tuve claro que tarde o temprano iba a levantar peso de nuevo, pero ANTES de levantarlo, decidí educarme y prepararme para ello, estableciendo una serie de requisitos.

¡Ojo al dato! He dicho estableciendo, y no obedeciendo. Entenderás este sobresalto más abajo.

Y ya está. He aquí el motivo de mi tardío re-emprendimiento en esto de levantar hierro.

No he vuelto a hacerlo hasta que:

1. He comprendido mínimamente de qué se trata. Y para eso, evidentemente, no he vuelto a leer la MuscleMag ni nada que tenga que ver con la palabra fit, tampoco cuando empieza por cross. He investigado por ahí, sobre todo en sitios sobre halterofilia. He observado a halterófilos. Y he hablado con ellos y aprendido de ellos. Moraleja: busca siempre la fuente original. Si quieres construir una casa y solo puedes hablar con una persona, hazlo con un paleta, no con un arquitecto.

2. He estudiado, trabajado y mejorado la movilidad mínima necesaria para desarrollar los patrones de levantamiento concretos que practico de la forma más eficiente y segura posible.

3. He estudiado, trabajado y mejorado mi conciencia corporal necesaria para desarrollar los patrones de levantamiento concretos que practico de la forma más eficiente y segura posible.

4. He estudiado, trabajado y mejorado el control motor necesario para desarrollar los patrones de levantamiento concretos que practico de la forma más eficiente y segura posible.

5. He tenido claro para qué quiero levantar peso, para moverme más y mejor, y, sobre todo, para qué no quiero levantarlo, para demostrarle nada a nadie ni a mí mismo.

Que lo perfecto no sea enemigo de lo mediocremente bueno

Cuando uno tiene un cabezón binario, después de leer tanta verborrea puede terminar pensando dos cosas –no más, porque sino ya no sería binario:

· ¿Este merluzo no iba a detallar los requisitos para el levantamiento de peso?

Respuesta: si buscabas datos concretos, no vas a encontrarlos aquí. A mi ego le encantaría, y a tu mente binaria también. Pero la verdad es que no los conozco. Para mí sí que sé cuáles son, aunque no los comparto porque en el fondo a ti no te servirían. Tienes los tuyos propios. Mi consejo sería un fraude. Solo puedo compartir principios, no órdenes. Por eso he aprendido a establecer los míos, y no a obedecer los ajenos.

· ¿Y cómo sé cuánto es mínimamente necesario en lo relativo a comprensión, movilidad, conciencia, control para empezar a levantar peso?

Bienvenido al mundo de la complejidad, la incertidumbre, el caos, la individualización, que te empujarán a otros mundos como la auto-educación, la responsabilidad, la experimentación, el compromiso.

En fin, ¡bienvenido a la vida!

Una vez liberados de la mirada binaria, y como es obvio en los vídeos que comparto, mi movilidad, mi control, mi conciencia o incluso mi técnica no son perfectas.

Al fin y al cabo, no soy un halterófilo y no pretendo serlo.

Soy un mediocre que quiere hacer un poquito de todo, aunque ser mediocre no está reñido con hacer las cosas bien.

Así que, evidentemente, tarde o temprano tomo riesgos y me expongo a la práctica en sí, más allá de la preparación previa –dos años, cuidado– o del continuo refinamiento. ¿Cómo iba a aprender si no?

De hecho, durante estos dos años he ido probando cosas, claro, y me he dado cuenta en más de una ocasión de que aún no estaba preparado para enfocar mi práctica de la forma en que la enfoco ahora que, por cierto, dista mucho de trabajar con mis máximos –no voy sobrado, pero me mantengo en mis submáximos y progreso muy lentamente a propósito, conscientemente.

Dicho esto, recalco, tan absurdo es lanzarse de cabeza a practicar algo tan complejo como estar preparándose para ello por los siglos de los siglos.

¿Cuánta preparación? ¿Cuánto riesgo? ¿Cuándo exponerse?

No se puede explicar con palabras.

Monta tu laboratorio y experimenta.


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!