Anunciando el taller MUSCLE UP – Entrenamiento en anillas

Este taller está motivado por el reciente apogeo que han tenido las anillas de gimnasia en nuestro entrenamiento y la cultura del movimiento.

Hace unos días compartía mi visión sobre la cuestión, así como los pros y contras del uso de las anillas en nuestra actividad física.

Las anillas son, sin duda, la mejor herramienta para el desarrollo de la fuerza, especialmente del tren superior, al ofrecer una versatilidad y complejidad que no puede igualar ninguna otra herramienta de entrenamiento, y de forma sencilla y barata.

Ahora bien, sus virtudes de inestabilidad, versatilidad y complejidad pueden convertirse en un arma de doble filo, ya que conllevan ciertos riesgos.

Por lo tanto, considero tremendamente importante APRENDER a utilizarlas.

Para inscribirte, escribe a robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com con asunto MUSCLE UP y te facilitaré la información necesaria.

MUSCLE UP – Y NO SOLO MUSCLE UP

Este taller no es un taller sobre entrenamiento, sino sobre educación.

Insisto. Consiste en APRENDER.

El entrenamiento es solo una parte de la educación.

El muscle up será una dirección, un lugar que mantendremos en el horizonte y que, para la mayoría, si se pretende sobrevivir a las anillas, no será un objetivo a corto plazo.

Durante 3 horas, exploraremos progresivamente diferentes conceptos:

· Qué anillas usar, cómo colgarlas, cómo usar el magnesio y otras «tonterías» –que no lo son.

· Estabilización en suspensión (colgados) y en soporte (encima de las anillas).

· Agarre, normal y en llave (false grip).

· Planos de trabajo, horizontal (flexiones y remos) y vertical (dominadas y fondos).

· Estabilización durante la rotación (transición del muscle up).

· Muscle up.

· Programación, requisitos para cada progresión y trabajo complementario compensatorio (prevención de lesiones).

PARA QUIÉN, FECHA, PRECIO E INSCRIPCIÓN

Este taller está diseñado para que pueda realizarlo cualquier persona, sea cual sea su edad, antecedentes o condición física.

No tiene nada de épico o espectacular, no hay requisitos, no HAY QUE terminar el curso ejecutando un muscle up.

Consiste en conocer, comprender y tener una guía clara, eficaz y segura en torno al entrenamiento con anillas y hacia el muscle up, un patrón relativamente simple que abre las puertas a otros más complejos.

FECHA: sábado 3 de marzo de 2018.

LUGAR: WODS, Carrer de Saurí, 39, L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona.

HORARIO: de 16 a 19.

Se recomienda no agendar compromisos inmediatamente después del curso, ya que su desarrollo puede requerir de tiempo extra más allá del horario establecido (principio de “ni una duda sin resolver”).

PRECIO: 55 €.

RESERVA: 10 € vía transferencia bancaria.

Cómo: escribe a robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com con asunto MUSCLE UP y te facilitaré la información necesaria.

No se admiten cambios ni devoluciones de ningún tipo, estrictamente, ni de la reserva, ni del abono completo, ni de asistente (grupo cerrado). Se recomienda asegurar la disponibilidad y posibilidad de asistencia antes de reservar la plaza.

Plazas: 12.

Material: ropa cómoda (camiseta sin mangas), toalla, agua, libreta y bolígrafo.

Si quieres, puedes traer tus propias anillas, aunque no es imprescindible.

¡Te espero con mucha ilusión!

Yo me voy preparando… 😉

Rober

Pros y contras del entrenamiento con anillas


Las anillas se han puesto de moda, en gran medida gracias al Crossfit.

Algo que parecía estar reservado solamente para los gimnastas se ha convertido en una herramienta de entrenamiento más para un montón de nosotros.

Cada vez me llegan más cuestiones acerca de su cabida dentro de una práctica generalista de movimiento, y considero que este creciente interés es algo muy positivo por todos los beneficios que pueden reportar.

Ahora, a pesar de que animo absolutamente a TODO EL MUNDO a incluirlas como una de las herramientas principales de entrenamiento, independientemente del nivel de forma, edad, antecedentes, etc., siempre acompaño esta recomendación con una de mis advertencias universales:

Adelante, siempre que sepas lo que estás haciendo


Atajo: si quieres aprender a hacer los básicos de la calistenia con una buena técnica para garantizar tu seguridad y que tu entrenamiento sea efectivo, tengo un training para ti.

Es un regalo de bienvenida al blog.

Descubrirás y afianzarás tus puntos débiles, refinarás tu técnica y multiplicarás tus resultados en menos tiempo y con más seguridad.

Dura 7 días, consta de 30 lecciones y 25 ejercicios, con más de 60′ de vídeotutoriales.

Puedes inscribirte sin coste alguno aquí: CALISTENIA BÁSICA. Cómo hacer flexiones, remos, fondos y dominadas con cabeza.


PROS

El boom de las anillas no tiene nada de extraño. Las ventajas y atractivos de entrenar con anillas son múltiples:

· Puedes trabajar TODO TU CUERPO, aunque no sea muy habitual, también las piernas. Su versatilidad es casi infinita.

· Es una forma de CALISTENIA, es decir, la resistencia contra la que «luchas» es tu propio peso corporal, algo que tiene muchísimo más impacto en el desarrollo de fuerza orgánica, utilitaria, real, si lo comparas con el levantamiento de peso.

· El progreso hacia la COMPLEJIDAD es factible. Puedes –y debes– empezar con ejercicios muy básicos pero, con el tiempo, las anillas te invitan a realizar patrones más complicados o secuencias de ejercicios en forma de rutina, desafiando no solo tu fuerza per se, sino también tu estabilidad, resistencia, conciencia corporal y propiocepción.

· Es divertido y estimulante. Te invitan a JUGAR. Las alternativas que te ofrecen son mucho más amplias que repetir y repetir ejercicios con pesas y máquinas en una sala de fitness, por lo que mantenerte motivado es más sencillo.

· Puedes llevarlas a cualquier lado. Pesan y ocupan muy poco, y es fácil colgarlas de un árbol o cualquier soporte que encuentres por ahí, especialmente al AIRE LIBRE.

· Son BARATAS. Por lo que te cuesta una matrícula en cualquier gimnasio convencional tienes más de lo que pueden ofrecerte ahí dentro, y para toda la vida.

CONTRAS

Aún así, siempre que hay tantos pros, deben haber algunos contras, ¿no?

Porque, siendo honestos, entrenar con anillas implica ciertos riesgos, que no se reducen a debates simplones en plan «esto es bueno y esto es malo«, sino a cuál es su uso y cómo progresa cada persona INDIVIDUALMENTE.

Entonces, para la mayoría de nosotros, además de implicar ese trabajo calisténico –más intenso por sí mismo–, tener que hacer frente a las inestabilidades que sufrimos al colgarnos de unas anillas va a ser algo muy nuevo y exigente para nuestro cuerpo, especialmente para las articulaciones del brazo y los músculos estabilizadores, los que «no se ven» y que, por tanto, no solemos trabajar demasiado –ay, ay, ay, ese fitness y sus cosas…

Además, eso de individualizar como que no nos suena mucho. La incultura del movimiento, la estandarización educativa y la industria del fitness nos han tratado como borregos y convencido de movernos como autómatas obedientes, y eso de conocerse, escoger con criterio y personalidad, RESPONSABILIZARSE, compromoterse… no es que lo tengamos muy por la mano. Si enfocas el entrenamiento en anillas con perspectiva fit, súmale unos cuantos puntos más a los riesgos intrínsecos que comentábamos antes.

Por último, algo que puede aplicarse a cualquier disciplina, cabe recordar que, como entrenar con anillas es muy cool, y más ahora, es fácil dejarse llevar por cierto narcisismo y convertirse en un especialista.

Cualquier especialización tiene su parte guay –cada vez estás más cachas y te salen trucos más espectaculares, épicos, y eso mola y hasta te pones cachondo viendo tus vídeos en Instagram y te das besitos mirándote al espejo (movement onanism).

Sin embargo, no debes olvidarte de la otra cara de la moneda de la especialización, que en el caso de las anillas suele terminar en pagar el precio de las lesiones por acumulación y sobreuso, sobre todo alrededor de los codos y los músculos rotadores de los hombros.

Si no compensas con un buen trabajo de pre y rehabilitación y no periodizas tu entrenamiento en anillas, incluso incluyendo semanas o meses sin tocarlas cada año, estás vendido –te lo digo por conocimiento y gracias al mejor maestro, la experiencia.

MORALEJA

Las moralejas suelen ser obviedades.

Después de lo que te acabo de contar, deberías tener suficiente.

Las anillas son versátiles, complejas, exigentes, transportables, baratas y como herramienta para el entrenamiento de la fuerza especialmente del tren superior es, sin ninguna clase de duda, la mejor opción.

Pero tanta versatilidad, complejidad y exigencia implica riesgos.

Si uno pretende hacer las cosas bien, no hacerse daño y disfrutar de las anillas de manera sostenible, sí o sí necesita comprender qué está haciendo y, como consecuencia, el progreso requiere de un enfoque consciente, lento, riguroso, sensato, SUBJETIVO.

En resumen: (auto)EDUCACIÓN.

–¿Eing? ¿Y eso qué es?


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

Anunciando la 2ª Edición de ROOTS – Fundamentos de Micromovimiento

¡Arrancan oficialmente los cursos y talleres de 2018!

Y empezamos con el más gordote, el que más interés despierta –debéis estar muy tiesos–, el que comprende con diferencia más contenido y, por tanto, el que implica más trabajo, compromiso, responsabilidad y ganas de experimentar y aprender.

Evidentemente, la recompensa será proporcional, es decir, considerable.

Y ya adelanto que, en principio, pienso encarar este 2018 igual que el 2017. Solo voy a organizar o participar en eventos presenciales durante la primera mitad del año. Puede que algunos de los cursos y talleres de este semestre se repitan más de una vez –las pre-reservas han superado mis estimaciones–, aparte de las dos o tres Jornadas de Movimiento que organizaré mensualmente junto con Carlos Cátedra. Pero ROOTS, al ser de larga duración, solo habrá uno.

El curso no es un curso en sí mismo, sino un proceso de aprendizaje y entrenamiento que durará nada más y nada menos que cuatro meses.

Poca teoría. Movimiento puro y duro. Espero que vayáis entendiendo que en esto de moverse las palabras y los cortos plazos tienen poca cabida.

Más abajo tienes toda la información al respecto.

Para RESERVAR tu plaza puedes escribirme a robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com con el asunto ROOTS.

El curso tiene un máximo de 12 PLAZAS. Como algunos pre-reservaron y partían con ventaja, ahora mismo solo quedan 5 disponibles. Así que no tardes.

¡Nos vemos pronto!

ROOTS – Fundamentos de micromovimiento

Curso experimental de educación física básica, conocimiento corporal, control motor y movilidad articular aplicado a la práctica de disciplinas como Crossfit, Parkour, halterofilia, escalada, OCR, calistenia, artes marciales y deportes de contacto, y a la vida cotidiana en movimiento.

DESCRIPCIÓN

A partir del concepto de micromovimiento, es decir, movimiento articular analítico específico, ROOTS es una propuesta en la que exploraremos en profundidad los fundamentos del movimiento corporal humano: el control motor y la movilidad articular.

El enfoque y la metodología, primordialmente PRÁCTICOS, nos permitirán conocer nuestro cuerpo y comprender cómo se genera el micromovimiento desde su raíz, la articulación, y nos capacitará para controlarlo y establecer una base motriz transferible a cualquier macromovimiento (movimiento complejo) o disciplina.

Así, los centros de atención del curso no serán tecnicismos enrevesados o nombres académicos o con copyright, citando los justos e imprescindibles, sino el propio movimiento, universal, reforzando el aprendizaje a través de la experimentación de gestos, sensaciones, posturas, percepciones.

El objetivo final del curso es aprender a moverse, y no teorizar sobre el movimiento, es decir, dotar al alumno de un sinfín de herramientas prácticas de control motor y movilidad articular en forma de ejercicios, rutinas y protocolos sin fecha de caducidad, para poder realizarlos durante toda la vida y desarrollar articulaciones sanas, fuertes y hábiles, una garantía para disfrutar del movimiento tanto a corto como a largo plazo.

LAS CINCO RAÍCES Y LA METODOLOGÍA ROOTS

ROOTS divide el micromovimiento corporal en cinco raíces o complejos articulares:

1. Manos y codos.

2. Hombros y escápulas.

3. Pies y rodillas.

4. Caderas y pelvis.

5. Columna.

El curso tiene una duración de cuatro meses y se divide en cinco sesiones, dedicando una sesión para cada raíz.

En cada clase específica describiremos, percibiremos y conoceremos la raíz en cuestión, siempre a través de ejercicios y movimiento, nunca con textos, diapositivas o dibujos.

No se entregarán apuntes de ningún tipo. Cada alumno deberá tomar y desarrollar los propios, libreta en mano durante todo el curso –una parte fundamental en el proceso de aprendizaje. El uso de teléfonos móviles o cámaras no estará permitido.

El nivel de partida es el cero absoluto. El requisito mínimo para aprender a moverse es tener un cuerpo.

La práctica en cada sesión será profunda e intensa, al tratar de alcanzar tres objetivos:

A. Conocer la raíz y aprender a moverla.

B. Utilizar los ejercicios propuestos como tests de control y movilidad.

C. Establecer un planteamiento de autopráctica individual según las conclusiones derivadas de la propia sesión, a realizar durante las semanas posteriores hasta la sesión dedicada a la siguiente raíz.

Por tanto, ROOTS no es solo un curso limitado a lo realizado durante cada sesión, sino que requiere de autopráctica diaria, responsabilidad y compromiso con uno mismo.

ROOTS es una experiencia de conocimiento y un plan de entrenamiento de cuatro meses.

No hay milagros. Solo trabajo. Es la mayor garantía de resultados, por no decir la única.

CALENDARIO Y HORARIOS

El curso se impartirá las tardes de los siguientes sábados:

10 de Marzo – Manos y codos

7 de Abril – Hombros y escápulas

5 de Mayo – Pies y rodillas

2 de Junio – Caderas y pelvis

30 de Junio – Columna

Cada sesión tendrá una duración mínima de tres horas, siendo el horario de 16 a 19 de la tarde.

Se recomienda no agendar compromisos inmediatamente después de la sesión, ya que el desarrollo de cada clase puede requerir de tiempo extra más allá del horario establecido (principio de «ni una duda sin resolver»).

PRECIO Y PLAZOS

275€

Reserva: 55€ (20% del total).

Los 220€ restantes a abonar el primer día del curso.

Para formalizar la reserva, escribir a robert(punto)sancheze(arroba)gmail(punto)com con asunto ROOTS.

No se admiten cambios ni devoluciones de ningún tipo, estrictamente, ni de la reserva, ni del abono completo, ni de asistente (grupo cerrado). Se recomienda asegurar la disponibilidad y posibilidad de asistencia antes de reservar la plaza.

Plazas: 12.

LUGAR

El curso se impartirá en el centro de movimiento MOOV, en el centro de Barcelona, a 3 minutos a pie de la Plaza de España.

C/ Béjar 43 – Barcelona 08014

MATERIAL

Ropa cómoda (camiseta sin mangas), toalla, agua, libreta y bolígrafo.

 

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Movilización vs. Movilidad

Ya empezamos con las etiquetas y las clasificaciones, en cuestiones de movimiento algo superficial y que a menudo genera polémica. Pero, en fin, de alguna manera tendremos que comunicarnos.

De hecho, personalmente acostumbro a cargarme los debates sobre los nombres de un plumazo. Cuando enseño mis cositas, uno de los primeros mensajes que dejo ir a los que me escuchan es «¡Eh! Esto lo llamo así, pero vosotros podéis ponerle el nombre que os dé la gana. Mientras lo entendáis y, por encima de todo, lo utilicéis y os mováis, la verborrea no es tan importante».

Siendo honestos, el cuerpo no tiene ni idea de lo que es una «flexión de hombro», un «fémur» o un «muscle up«, mientras sí sabe realizar ese «gesto», dónde y cómo se encuentra ese «hueso» o de qué manera puede «remontar unas anillas», si sigue un proceso de aprendizaje la mar de sencillo.

Así, cuando yo le pongo nombre a algo para compartirlo o para mi propio servicio, puede que:

· Coincida con la academia.
· Me inspire en la academia, pero matice sus nomenclaturas según mis intereses –o, sobre todo, para no hacerme una paja mental, ya que a veces mi cerebro sin certificaciones no alcanza y tanto rigor me satura un poco.
· No tenga nada que ver con la academia.
· Copie directamente a otros que llevan experimentando mucho más tiempo y saben más que yo, y encuentro más que acertada su manera de nombrar las cosas.
· Me inspire en esos otros pero sus catálogos no acaban de resonar en mí, así que los modifico ligeramente.
· Me invente completamente el nombre.

Me viene a la cabeza una de las clases de Roots, el curso pasado, cuando yo nombré un patrón como «manivela» y Carlos Cátedra, que me asistía aquel día, como «espagueti».

Total, espero que adivines por dónde van los tiros.

Sinceramente, creo que en nuestra educación física individual, una asignatura más que interesante a incluir podría ser «Cómo ponerle nombre a las cositas relacionadas con el movimiento que puede hacer mi cuerpo». De veras, mucho más útil y enriquecedor que, por ejemplo, memorizar las reglas del balonmano, especialmente si a ti el balonmano ni fu ni fa.

Movilización vs. Movilidad

Entonces, como yo voy hablando o escribiendo, a veces se me escapan estas dos palabrejas, movilización y movilidad, y como a muchos les suena algo difuso, y con razón, creo que vale la pena dedicar una nota de esta libreta pública a explicar qué diferencias veo entre ellas.

En realidad, y así voy adelantando acontecimientos, esta aclaración la hago justo ahora como previa a un nuevo proyecto que pronto saldrá a la luz, el más importante de este semestre. Paciencia.

Antes de nada, por otro lado, y cogiéndolo con muchas pinzas, para los que estén familiarizados, he de decir que, en esa clasificación de «de dónde salen MIS nombres» esta diferenciación se asemeja a la que utiliza el Dr. Andreo Spina en su metodología FRC (Functional Range Conditioning). O sea, encajaría en la categoría «Me inspiro en esos otros que saben más que yo pero sus catálogos no acaban de resonar en mí, así que los modifico ligeramente». Investiga por ahí, si lo crees conveniente –me haría muy feliz que lo hicieras; significaría que estás desarrollando tu propia cultura del movimiento y, para rematarlo, estás creando tus propios nombres.

Aún así, y advirtiendo que la línea que separa una definición de la otra es de todo menos recta y precisa –yo mismo me hago un lío a veces, ya que en el fondo todo es moverse–, para mí lo que distingue movilización de movilidad es solo un factor: el propósito de tal o cual ejercicio, patrón, práctica o secuencia, y los condicionantes subjetivos que lo rodean.

Es decir, no se trata de que un movimiento X pueda catalogarse como ejercicio de movilización o movilidad, sino que dependiendo del contexto individual de quién lo realiza y cómo lo ejecuta me permito ponerle uno de los dos apellidos.

Así, siguiendo el hilo del propósito, cuando cualquier tipo de movimiento que practico tiene como única finalidad «movilizarme», es una movilización. Y entiéndase movilizar como, no sé, simplemente mover un poquitín –¡cuánto rigor, madre mía!–, desentumecer, explorar, menear, activar, lubricar. No hay objetivos concretos de rango, fuerza, ganancia, control, aunque al mismo tiempo puedan o no aplicarse esos principios.

En fin, en una movilización, uno simple y redundantemente, pues eso, se moviliza.

Cabe matizar que una movilización puede ser algo de lo más analítico hasta algo mucho más global. Por ejemplo, para mí, según mi contexto individual y mis propósitos, ahora mismo girar la cabeza de izquierda a derecha para soltar un poco el cuello al llevar un rato delante de la pantalla es una movilización, así como terminar mi entrenamiento en el gimnasio tirándome al suelo a rodar y rodar sin ningún objetivo concreto de desarrollo o aprendizaje (véase el siguiente vídeo).

En la otra esquina del cuadrilátero tenemos la movilidad, que en términos generales defino como la habilidad de mover intencionadamente, con control y precisión una articulación o grupo de articulaciones –no tiene por qué ser algo analítico– en el máximo rango de movimiento disponible y en una trayectoria definida.

Por eso, cuando trabajo la movilidad sí que hay unas determinaciones previas en cuanto a esos factores –intención, control, precisión, rango– y una finalidad concreta para cada uno de ellos, por lo general en términos de desarrollo, aprendizaje y ganancia, que además suelen implicar mayor intensidad que una movilización.

Por ejemplo, para mí –¿ves cuánto insisto en lo de «para mí»?–, cargarme 4kg en la nuca y repetir el siguiente gesto de una forma muy concreta es un trabajo de movilidad, mientras que para alguien que practique gimnasia artística podría representar tranquilamente una movilización (véase el siguiente vídeo).

Si se tienen en cuenta estas definiciones y diferencias, será sencillo comprender, precisamente, en qué se distingue lo uno de lo otro y, sobre todo, que tal o cual ejercicio o práctica pueda clasificarse como trabajo de movilización o de movilidad según el CONTEXTO y el PROPÓSITO de la PERSONA que lo realiza.

Dicho esto, es evidente que cuando uno trabaja su movilidad también se está movilizando.

Lo que no parece tan obvio es que cuando uno se moviliza, ni que sea indirectamente, también se impacta en la movilidad –puedes leer La movilidad se pierde antes de ganarla.

Será cuestión de seguir refinando la terminología.

O mejor aún, seguir moviéndose.

 


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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El sedentarismo es un problema de pura ignorancia

Según la RAE. Ignorancia: falta de conocimiento.


Eres un ignorante.

Cuando alguien te llama ignorante, lo primero que sientes es parecido a cuando alguien te llama mediocre.

Ofensa.

¿Por qué?

¿No puede ser que estés en la media? Total, es una cuestión estadística. Lo más probable es que seas mediocre en un montón de cosas toda tu vida. ¿Qué tiene de malo?

En términos de movimiento, ser o no ser mediocre no es el problema. El problema es no moverse. Un problema que se hace más gordo todavía cuando crees que para moverte tienes que tener nivel, demostrar algo a alguien o a ti mismo, hacer cosas espectaculares, épicas. Si no, claro, no vale la pena. Y me quedo quieto.

Esta es una parte de la ignorancia.

Hay más.

Por ejemplo, desde un punto de vista educativo y cultural.

Si las opciones que se te han planteado y plantean a día de hoy son pobres, limitadas, parciales, es probable que estés un poco confundido, y que no hayas encontrado tu manera de moverte.

Hay vida más allá del fútbol, el Course-Navette, el running, las pesas, los HIITS, Pilates, el spinning, el core y los burpees.

El problema es que no lo sabes.

También te han invitado a centrarte en los objetivos y los resultados. Calorías, kilos, camisetas de las carreras que has hecho, tabletas, kilómetros, bíceps, medallas, pulsaciones por minuto, culos, récords personales.

Sin embargo, en lugar de mantener el foco en lo que (tal vez) vas a conseguir, puedes hacerlo justo en lo que estás haciendo, moverte.

El problema es que no lo sabes.

Hablando de foco y conocimiento, puede que tus prioridades anden un poco distorsionadas.

Una vez más, desde la escuela, una industria al servicio de los industrialistas desde hace un par siglos, te han programado para centrarte en la obediencia y la productividad, y no en ti.

Al fin y al cabo, el modelo a seguir es obedecer las órdenes de tu jefe o el mercado, sentado ocho horas al día (o más), producir algo de dinero y quedarte con una parte, seguramente mísera, gastártelo en lo que ordene la tele o internet, y volver a empezar.

Las reglas del juego son las que son, y todo el mundo necesita un mínimo, nadie lo discute.

Pero, por otro lado, primero, ¿te has planteado si quieres jugar o si esas normas te convencen? ¿Por qué no cambiarlas?

Y segundo, aún cumpliéndolas, ¿estás seguro de que no puedes re-ordenar tus lista de prioridades?

Te han distraído y te han convencido de que no durante toda tu vida, que las cosas son así, y siguen haciéndolo a base de inversiones millonarias aunque, si prestas atención, encontrarás personas por ahí que las han cambiado, que viven de otra forma.

Tú también puedes.

El problema es que no lo sabes.

Esas distracciones no terminan ahí porque, otra vez desde niños, la preponderancia al (supuesto) intelecto muy por encima de lo corporal ha sido descarada (1-2 horas de 25-30 lectivas). Como resultado, eres una máquina de computar datos, ya sea de historia, matemáticas o lengua. La cabeza te va a dos mil por hora –bienvenidas ansiedad, depresión, neurosis. ¿Y el cuerpo? Al cuerpo, como mucho, no te pases, dedícale tres horas a la semana (de 168).

¡Gana al Trivial! Picasso, los colores de la bandera de Zimbabue, la raíz cuadrada de 346 y cuándo se reconquistó Calahorra es vital para tu vida, valga la redundancia.

Ahora, saber qué hacer cuando te duele la espalda, desarrollar tu voluntad para moverte todos los días, reconocer la ansiedad en la boca de tu estómago o haber experimentado diferentes tipos de práctica de movimiento para poder escoger TU manera de moverte y hacerla sostenible durante toda tu vida para garantizar un mínimo incierto, pero seguro, de salud y bienestar…

Te han expropiado de tu propio conocimiento, tu bienestar y tu salud, como denuncia cada vez más la propia comunidad médica, por ejemplo, a través de asociaciones como el Equipo Cesca.

Tú puedes conocerte, comprometerte, responsabilizarte, cuidar de ti sin la supervisión o el permiso de nadie, actuar.

El problema es que no lo sabes.

Y entonces, cuando te (re)educas y empiezas a conocer, de verdad, desde la experiencia del movimiento, es posible que empieces a SABER:

· Tomar el mando.

· Dejarte de tonterías de si lo haces mejor o peor, o feo o bonito, porque sabes que siempre eres suficiente (gracias, Marina).

· Descubrir que puedes jugar sin tener que contar puntos o ganar, o hacer la vertical, o ¡bailar!, o colgarte de unas anillas.

· Darle por viento al entretenimiento pasivo y el «comprar o viajar cuando no tengo nada que hacer», y ser el protagonista de tu tiempo, incluso sin gastarte un duro.

· Priorizar según tus valores, y no los que te imponen.

· Abrazar tu ignorancia como motor para curiosear, experimentar, aprender más… una fuente inagotable de movimiento que borrará de un pispás la palabra maldita: motivación.

· Amar el movimiento y hacerlo a TU manera, y no hacer ejercicio, esa lucha diaria por cumplir con una especie de deber.

Y te mueves.


–Muy bien, Rober, bravo. Mucha crítica y tal. Pero… ¿Soluciones?

Estamos en ello, darling.

 


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!