Para ser autónomo tienes que entrenar en soledad. (O por qué me niego a ser un entrenador personal niñera)

No «en soledad» de que no puedas entrenar con la compañía de alguien, con un colega o en grupo.

En soledad con tus cosas, tus condiciones, tus límites, tus creencias, tus miedos, perezas, rompecabezas corporales, excusas para no moverte.

Solo/a contigo mismo.


Cuando tenías tres añitos, tu mamá o tu papá te cortaban el bistec para que tú solamente tuvieras que pinchar los trozos con el tenedor y te los llevaras a la boca, a la vez que te animaban con onomatopeyas raras.

Con cuatro añitos, con su mano cogían la tuya, que ya era la encargada de sujetar el cuchillo, y entre los dos cortábais el bistec a trocitos.

A tus cinco años, se sentaban a tu lado para ayudarte a cortar un par de trozos y te decían «venga, ahora tú solit@», para que tú terminases de cortar el bistec sin su intervención directa.

Ya con seis años tus padres solo se encargaban de mirarte de reojo para que no la liaras parda con el cuchillo y echarte una mano únicamente si pillabas algún «nervio» que te era imposible cortar.

Al cumplir los siete años (o a los más de veinte añazos que debes tener ya…) se supone que ya no necesitas que tus padres tengan que estar a tu lado mientras cortas y te comes el maldito bistec, y mucho menos adornándolo con un «ooohhhh, un avión, que viene, que viene, aaaaahhhmmmm».

Enseño autonomía

Hace mucho tiempo que dejé de ser entrenador personal. Como mucho, de vez en cuando, podría ponerme la etiqueta de profesor o coach, que es más cool. A mí la idea que más me atrae es verme como un transmisor, un simple divulgador, con mi toque personal, claro.

Ya he hablado más de una vez sobre por qué lo hice y por qué considero que es tan importante que las personas sean autónomas y responsables con su práctica de actividad física, se muevan solas o acompañadas.

Si quieres saber más, puedes (re)leer:

· Mis 10 aprendizajes más importantes en más de 10 años como entrenador personal

· Por qué establecer la autonomía de movimiento como objetivo número 1

· Entrena en grupo. Y no permitas que tu entrenamiento dependa del grupo

· Lo mejor que puede hacer un profesional de la salud (y el movimiento) no es un tratamiento

Cosas de la vida y sus sincronicidades, en las últimas semanas hay una cuestión que me ha llegado reiteradamente, en algunas clases presenciales y, sobre todo, en los programas del Laboratorio de Movimiento, con matices según la persona que me la trasladaba, pero en general algo así:

—Rober, me gusta mucho el enfoque de lo que enseñas y cómo lo haces, y el nivel de detalle del programa es increíble. Pero me cuesta ser constante y a veces siento que necesito más acompañamiento, que estés más ahí, o que esté todo más fijado a un calendario en plan día 1 tal, día 2 cual, etc.

¿Quieres una niñera?

(Acompáñese todo lo que viene con una sonrisa entre amable y picarona, y para nada una cara de mala leche, especialmente si sospechas que tienes la piel sensible o acostumbras a confundir la asertividad con soberbia o algo así).

Claro. Entiendo. Tú esperas tener un entrenador personal niñera.

No es culpa tuya. Y no pasa nada. En realidad esta es una de las consecuencias de nuestra no-educación que nos hace dependientes de una autoridad que nos diga qué tenemos que hacer, porque de lo contrario no sabemos qué hacer (o nos escaqueamos cuando requiere de cierto esfuerzo).

Entonces esperamos un papá o una mamá que nos recuerde que tenemos que hacernos la cama y lavarnos los dientes. Un jefe que nos esté detrás todo el día para que hagamos el trabajo. Un dietista que nos detalle lo que tenemos que comer en un papel que engancharemos en la nevera. Y, entre todos ellos, un entrenador, un monitor, una aplicación de móvil, una fit-pulsera que nos anime con frases motivacionales y música chachipiruli para que nos pongamos a hacer ejercicio.

Y ahora te ves ahí, tú solo, con un proceso que desarrollar, con algo que comprender, romperte los cuernos y trabajar, y no una serie de órdenes que obedecer o repetir como un loro, y te cuesta.

Lo sé. Y es normal. A mí también me pasó en su momento.

Insisto. No es culpa tuya. No es culpa nuestra.

Pero es nuestra responsabilidad.

Para ser autónomo tienes que entrenar en soledad

Te dejo solo/a a propósito.

Otra vez… No solo/a de que no puedas entrenar con la compañía de alguien, con un colega o en grupo.

Solo/a con tus cosas, tus condiciones, tus límites, tus creencias, tus miedos, perezas, rompecabezas corporales, excusas para no moverte.

Solo/a contigo mismo.

Y «en soledad» es un decir.

Porque si te paras a pensar en frío, fuera de ese momento de entre desesperanza y gandulería, tú sabes que no vas a encontrar algo tan detallado, tan estructurado, tan mascado, tan progresivo, teniendo en cuenta que intento ser lo menos programado posible dentro de un programa (¡contradicción!) para que tú tengas que currártelo mínimamente, adaptando principios generales a tus condiciones individuales, a tu contexto único.

¡Pero si he necesitado más de dos semanas para explicarte paso a paso y al más mínimo detalle, insistiendo una y otra vez en los pequeños matices, cómo ganar movilidad de extensión en la muñeca!

Si no lo hiciera así, ¿cómo iba a justificar las más de 4 horas de vídeo que tiene, por ejemplo, el curso/programa Movilidad Natural?

Y todo hecho obsesivamente a conciencia para que al final seas autónomo y responsable, y te comprometas contigo mismo, y un día dejes de necesitarme.

Entonces, si la autonomía es uno de los grandes objetivos, ¿cómo vas a aprender a ser autónomo si no te «obligo» a serlo, ni que sea sutilmente?

Me niego a ser tu entrenador personal niñera

No lo voy a ser.

Lo fui por casi trece años.

No funciona.

Muéstrame a alguien que siempre dependa de la presencia de su entrenador, coach o lo que sea, y se mueva bien, sepa lo que está haciendo, sea consciente de lo que tiene entre manos, haya integrado el movimiento en su vida.

No vas a encontrar ni un solo caso.

Por eso te dejo solo/a.

Por eso te lo explico todo al detalle, pasito a pasito, a veces hasta demasiado matizado, aunque al mismo tiempo te fuerzo a tomar decisiones, a entrar en juego, a tener que trabajar con tu compromiso, con tu disciplina, con tu constancia.

Y con tu pereza, tu desidia, tus dudas, tu desmotivación, tu frustración, hasta tu auto-flagelación, si es necesario.

A veces es duro, lo sé.

Te entiendo, te comprendo, he sentido lo mismo que tú muchas veces, y yo mismo batallo algunos días para levantarme de la cama, lavarme la cara e ir al gimnasio a las 6 de la mañana a hacer lo que sé que debo hacer.

Y ojalá en mis más de quince años de profesión hubiera encontrado otra manera.

Pero no la hay.

Todo está estudiado y planteado milimétricamente con la mejor de las intenciones.

Para que te conozcas mejor, para que incluso esos malos momentos te sirvan como motor, para que tomes las riendas de tu vida y ejercites tu voluntad.

En fin, por si no había quedado claro, para que seas autónomo.

Y para eso tienes que entrenar en soledad.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

Si necesitas estar motivado para hacer ejercicio, tienes un problema

Estética. Rendimiento. Incluso salud —¿qué es estar sano?.

Da igual en qué categoría encajes esa motivación.

Si necesitas estar motivado para hacer ejercicio, o si esperas a tener ganas o que te apetezca moverte para hacerlo, tienes un problema.

Porque vas a depender de esa motivación y de la infinidad de veces que va a ir y venir, a subir y a bajar.

Y porque vas a relegar tu actividad física, tu movimiento lejos de los primeros puestos de tus prioridades. Siempre surgirá algo (aparentemente) más importante o apetecible que moverte, ni que sea algo tan urgente como estar tirado en el sofá viendo Netflix.

Esta estrategia, por mucho que la maquilles o la adornes con objetivos y música épica, o incluso la trabajes con tu coach sideral, no funciona, no dura.

Tarde o temprano falla.

Y tu práctica de actividad física se convierte en una montaña rusa, o una batalla, que es peor.

Algo mejor que estar motivado

Ser consciente.

Darte cuenta de que moverte no puede ser negociable, y mucho menos dependiente de si estás motivado o no, o de tu estado emocional.

No solo porque lo necesitas, como dormir, beber, comer, respirar o relacionarte con los demás —algo que, por cierto, siempre implica moverte. Sí, dormir incluido.

Más que nada por respeto hacia lo que te ha sido dado, hacia lo que se te ha regalado, hacia ti mismo.

Toma, un cuerpo. Pa ti.

Te guste o no, es lo que eres —o al menos una parte, si prefieres acompañarlo de un ramalazo espiritual.

Y un cuerpo puede moverse.

¿No lo mueves?

Paga el precio.

Luego, cuando no puedas moverte, cuando el dolor de espalda te deje clavado, cuando un tendón inflamado no te permita levantar el brazo, cuando te ahogues al subir cuatro peldaños, cuando tus articulaciones hayan envejecido precozmente, cuando tengas hijos o mascotas y no puedas agacharte a jugar con ellos… entonces lo echarás de menos.

Un ejercicio diario de conciencia

Cada día al levantarte, sé consciente.

Practícalo como te dé la gana.

Da lo mismo si es sentado meditando, mirándote al espejo con la postura de Superman, repitiendo mantras, tomándote un té verde con jengibre, anotándolo en tu libreta de milagros, imaginando que Louise Hay y Tony Robbins están a tu lado.

Haz el ejercicio de darte cuenta de que eres un cuerpo y que, como tal, no digo ni que «debes» o «necesitas» moverte…

¡Puedes moverte!

¿No te parece suficiente motivación?

¿Vas a esperar a no poder hacerlo para necesitar, deber, querer hacerlo?

Respétalo. Sé agradecido. Dale su sentido. Honra a tu cuerpo.

¡Muévete!

Sin necesitar estar motivado, tener ganas, apetecerte.

(Y que los adornos, los motivos, los objetivos, que nadie ha dicho que no puedan tener su lugar, estén al servicio de tu conciencia, tu compromiso, tu responsabilidad, tu autonomía y tu acción. Y no al revés).

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Por qué deberías grabarte cuando entrenas y te mueves

¿Grabarte durante tus entrenamientos y prácticas?

Un poco egocéntrico, narcisista, ¿verdad?

Puede ser. Lo sabrás si corres a subirlo a Instagram nada más grabas algo que te ha salido medianamente bien (o eso crees).

Si no, en realidad puede ser una muy buena herramienta.

Y no es algo que hacer siempre que te mueves, sino en algunas ocasiones. De lo contrario, provocarías el efecto contrario de lo que buscamos, algo que entenderás enseguida.

Hagas lo que hagas, más simplón o más sofisticado, más fitness o más cool movement, más mediocre o más high level, deberías grabarte básicamente por dos motivos.

Primero, porque lo más probable es que te estés moviendo diferente a cómo crees que te estás moviendo, especialmente cuando eres novato o cuando la actividad física no ha sido un gran qué en tu vida infantil y adolescente, contando con muchos números para que tu conciencia corporal no esté muy afinada (este era mi caso y grabarme me fue de grandísima ayuda cuando empecé a interesarme por cómo me estaba moviendo).

Y da igual si estás haciendo algo más simple, analítico, específico, como parte de tu entrenamiento o acondicionamiento físico, o algo más complejo, global, diverso, cualquiera que sea la actividad o disciplina en cuestión.

Grabarte te servirá para verte, observarte de manera un poco más objetiva, desde «fuera».

Por un lado, serás más consciente de la diferencia entre cómo percibes que te estás moviendo y cómo te mueves realmente. A menudo esa diferencia es abismal.

Y por otro lado, como consecuencia de lo anterior, si tenías una intención concreta en la forma de moverte y en realidad no te estabas ajustando a ella, podrás detectarlo y, por tanto, corregirlo.

Es más, si no lo haces, sobre todo cuando te estás exponiendo por primera vez a un tipo de movimiento o a una nueva forma de entender y trabajar en algo que ya practicabas, correrás el riesgo de que tu cuerpo se aferre más a su creencia, su percepción distorsionada de que se está moviendo de cierta manera y, cuanto más tiempo pase, más difícil será cambiarlo en el futuro.

Grábate.

En el gimnasio haciendo flexiones, planchas o dominadas. En clase de yoga, Pilates o salsa. Mientras corres, saltas, escalas, haces malabares o verticales.

Y fíjate en todo, ya sea en un sentido más técnico o más «artístico», orgánico.

Posiciones, tendencias posturales, trayectorias, coordinación. Fluidez y limpieza, seguridad, ritmo, precisión, armonía.

Insisto. No te extrañes si te llevas alguna sorpresa.

Y tampoco te frustres.

Observa, extrae conclusiones, aprende, conócete mejor en movimiento y, si es necesario, corrige.

Y el segundo motivo por el que vale la pena grabarte es porque, con el tiempo, recopilar tus vídeos te será útil para crear un histórico de progresión, para ver cambios.

A menudo puede parecerte que no estás progresando en absoluto, sobre todo cuando eres muy exigente contigo mismo, y más cuando estás intentando desarrollar algo que PARA TI es complicado (recalco, ya sea más sencillo o más chachipiruli para el resto del público). Cuando esto ocurre con frecuencia es muy fácil que tu motivación se vaya al traste.

Personalmente me ha pasado decenas de veces los últimos años. Si me veo enredado en este bucle negativo miro vídeos de hace un tiempo y los comparo con los de ahora. ¡Madre mía! ¡¡Menudo patata era entonces!! No estamos tan mal.

Grabarte te ayudará a ver que, aunque sea mínimo, si has sido constante y has hecho las cosas a conciencia, ha habido progreso, seguro.

¡Celébralo!

Y si no, lo más probable es que no hayas utilizado tus grabaciones adecuadamente para la primera aplicación, como diagnóstico de «tu cruda realidad», para detectar qué no estaba yendo del todo bien y reconducirlo.

En cualquiera de los casos, y más en este último, como te decía antes, tampoco es cuestión de que te obsesiones con grabarlo absolutamente todo.

La utilidad de esta herramienta radica fundamentalmente en la comparación entre dos momentos de aprendizaje, de desarrollo corporal.

Y el cuerpo necesita tiempo.

Los asuntos corporales raramente cambian de un día para otro.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Nuevo curso online gratuito: Calistenia básica. Cómo hacer flexiones, remos, fondos y dominadas con cabeza

Esta entrada del blog forma parte de una serie de lecciones sobre calistenia que desarrollamos junto con los lectores hace un tiempo.

¿El resultado final? Un curso/manual exclusivo para nuestr@s alumn@s del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online.

Puedes acceder GRATIS haciendo clic en la foto:

CB recursos


Hace un momento estaba explicándole a mi mujer mi última negativa a «dar una clase de movimiento» para un grupo de ejecutivos de una conocida empresa de seguros.

—Ya sabes, yo ya no estoy para entretener. Yo lo que quiero es que las personas entiendan mínimamente qué están haciendo cuando «entrenan», cómo se están moviendo, con qué intención hacen lo que hacen. Paso de rellenar un hueco en la agenda de un congreso chachipiruli. No tiene sentido.

Y M de Movimiento, por encima de todo, quiere tener un sentido: educar.

Y para eso se necesita tiempo.

Esta vez (porque ya han habido otras) van a ser 40 lecciones. Casi 6 semanas de trabajo diario. Calma… Para ponértelo fácil, solo 10 minutitos al día.

¿Qué dices?

¿Que no tienes 10 minutitos al día, 5 para leer o ver un tutorial y otros 5 para moverte?

Te lo voy a poner más fácil que nunca. Y que nadie.

Tú sabrás lo que haces.

Curso online: Calistenia básica. Cómo hacer flexiones, remos, fondos y dominadas con cabeza

Este curso es para ti si:

· Quieres incorporar en tu entrenamiento la calistenia, el trabajo de fuerza con tu propio peso corporal (flexiones, fondos, dominadas, etc.), y quieres hacerlo con cabeza.

· Ya basas tu entrenamiento de fuerza (o una parte) en ejercicios calisténicos y quieres entender un poco mejor qué estás haciendo, o revisar cómo lo estás haciendo, y quieres hacerlo con cabeza.

· Te dedicas a enseñar o guiar a otros, porque eres profesor, entrenador, monitor, coach de una escuela, un gimnasio, un box o por tu cuenta, y te gustaría desarrollar una forma sumamente escalada, matizada al detalle de comunicar, transmitir y ejecutar este tipo de entrenamiento, la fuerza calisténica, y quieres hacerlo con cabeza.

Es decir, sea cual sea tu caso y siguiendo la línea marcada en Que lo mediocre no sea enemigo de lo bueno, sin caer en perfeccionismos pero tampoco en la mediocridad inconsciente, quieres aprender a ejecutar los ejercicios calisténicos básicos con eficacia y seguridad, quieres HACER LAS COSAS BIEN.

¿Cómo lo vamos a hacer?

En modo blog absoluto —y con final feliz.

A partir del próximo lunes 18 de marzo cada día publicaré una lección sobre lo que considero «calistenia básica».

En total serán 40 lecciones.

Las siete primeras serán conceptuales, teóricas, aunque al mismo tiempo implicarán una aplicación práctica.

Las siguientes serán totalmente prácticas.

Al final de (casi) cada lección te haré una propuesta, un ejercicio para esa lección.

Solo tendrás que dedicar 10 minutitos de tu vida, cada día durante 6 semanas.

Poquito trabajo, mucha frecuencia, alto impacto.

Y si un día no puedes, pues no pasa nada, porque la información seguirá publicada y podrás revisarla y reengancharte cuando quieras (aunque te recomiendo no dormirte en los laureles).

El propósito final es que aprendas a ejecutar los ejercicios calisténicos básicos a conciencia, con intención, eficiencia, eficacia y seguridad, desde las progresiones más sencillas, adaptadas para cualquier nivel, hasta las formas puras.

Y así puedas entrenar con cabeza y te conozcas un poco mejor, y seas autónomo, responsable, inteligente, libre.

¿Qué pasa si no puedo hacer alguna de las prácticas porque me falta fuerza?

No pasa absolutamente nada.

Lo pruebas. No puedes. Eres consciente. Continúas.

La idea es que ganes conciencia, conocimiento y herramientas dentro de un marco global.

Y sea cual sea tu estado de forma actual, y sean los que sean los ejercicios que seas capaz de hacer y los que no, no podrás extraer conclusiones hasta que completes el curso del todo, hasta el último día.

No se trata de que puedas y consigas hacerlo todo durante el curso.

Se trata de que comprendas el proceso que hay detrás de esa capacidad y consecución para poder desarrollarlo con el tiempo según tus condicionantes individuales.

Eso es educación.

¿Cómo participar en el curso?

Fácil.

Solo necesitas estar suscrito a M de Movimiento.

Si lo estás, no tienes que hacer nada.

Si no, puedes suscribirte aquí.

El curso es gratuito.

A partir del lunes 18 de marzo, cada mañana recibirás en tu correo electrónico la lección del día.

El final feliz, la guinda del pastel

Al final de este curso/proceso bloguero, recopilaremos toda la información en un manual de calistenia básica universal, para todos los públicos, evergreen, sin fecha de caducidad, que te será útil para toda la vida.

Sí, suena pretencioso. Pero puedo prometerte que será así. No me atrevería a hacerlo si no estuviera completamente seguro.

La guía estará disponible de manera gratuita en la plataforma online del Laboratorio de Movimiento, y podrás navegar por ella desde cualquier dispositivo para rehacer o revisar las lecciones tantas veces como necesites.

Además, esta guía contará con diversos anexos que no están incluidos en el curso (por no alargarlo más de seis semanas), pero que sí podrás disfrutar al navegar por el Laboratorio, y que te ayudarán a sacarle todavía más provecho a todo lo que veremos.

Para mí este es un trabajo educativo personal, abierto, en paralelo y como continuación de todos los que ya hemos desarrollado aquí, y que formará parte del resto de recursos gratuitos que ya tienes disponibles (te explico más en la siguiente sección).

Así que si te unes, participarás a mi lado en la construcción del Laboratorio. A mí, cómo no, me encantaría. Gracias de antemano.

Contexto

Para comprender el contexto de este proyecto, por si eres nuevo por aquí, vamos a resumir la historia reciente de este blog (y sus más de 250 entradas) en unas pocas líneas. (Si no te interesa o ya te lo sabes, salta hasta el título Última llamada).

Conciencia, coherencia, sensatez, responsabilidad… son nuestros principios.

Durante los últimos dos años hemos desarrollado muchos proyectos por aquí:

· Empezamos con el Proyecto Removimiento, para integrar el movimiento, impregnar de actividad física lo cotidiano, más allá de entrenar, hacer deporte o lo que sea. El gimnasio te sirve de poco si luego no te mueves en todo el día.

· Seguimos con el Proyecto 1 Ejercicio al Día durante seis semanas para, por un lado, acostumbrarnos a hacer ejercicio deliberadamente todos los días, ni que fuera cinco minutos, y, por otro lado, explorar la posibilidad nada habitual de aprender algo nuevo a menudo y establecer este hábito como base de una perspectiva generalista.

· Poco después propusimos el gran TEST de movimiento, una batería de 12 tests para saber si sabes moverte –esclarecedor.

· A principios de temporada inauguramos el Laboratorio de Movimiento y construimos su primera fase dedicada a lo básico más básico, eso que puede (y creo que debe) representar los cimientos del movimiento para todo el mundo independientemente de la edad, forma física y otros condicionantes personales, formada por los programas Basics, Squat, Hang, Movilidad Natural y Locomociones.

· Una vez establecidas las bases del movimiento, nos aventuramos a movernos «de verdad» con el Proyecto Caminatas Bajas, movimiento real para las piernas en el que movilidad, fuerza, resistencia, equilibrio, coordinación, etc., se fusionan, dando lugar al Calentamiento Dinámico de Piernas.

· Hace poquito hemos terminado el Proyecto Extensión de Muñeca, con tal de restaurar la capacidad esencial (y perdida) de extender la muñeca y la mano y apoyarlas con fuerza y solidez sobre el suelo, además de garantizar funcionalidad, seguridad y eficiencia en cualquier práctica que implique esta acción: fitness, yoga, Pilates, gimnasia, circo, parkour, Método Natural, etc.

Lo micro ya ha quedado claro.

A partir de ahora las cosas serán grandes, macro, gordas.

El siguiente proyecto educativo, la guía de calistenia básica, cae por su propio peso.

Porque si quieres moverte a lo grande, necesitas tener fuerza.

Última llamada

Nada más por hoy.

El próximo lunes arrancamos.

¿No estás suscrito?

Hazlo aquí, ya.

¡Nos (mo)vemos!

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Movimiento natural vs. movimiento cultural

Ningún movimiento es natural.

Así concluíamos Hacer ejercicio es antinatural.

Y todo el movimiento es natural.

Porque, ¿dónde está la línea que separa lo natural de lo que no lo es?

¿Por qué correr, saltar, escalar, agacharse o levantar un tronco es natural?

¿Y por qué hacer la vertical, completar una rutina en anillas, colocarse en una posición de yoga o levantar una barra con discos de hierro es antinatural?

¿Alguien podría dibujar una línea precisa que separe lo natural de lo antinatural? Si es así, ¿basándonos en qué parámetros? ¡Rigor científico, por favor!

Naaaahhhh… Es imposible.

Al Homo Binarius le gustan los bandos, posicionarse, nosotros contra ellos, yo tengo razón y tú eres un mindungui.

Un Homo Sapiens Sapiens Sapiens comprende que los adjetivos son relativos, dependen de las referencias comparativas que se establecen y, en realidad, nunca pueden ser absolutos.

Ya lo vimos. Aparte de caminar (cada vez menos) y el movimiento implícito en hablar, respirar, comer y digerir, y teclear, el resto de actividad física que realizamos es un acto antinatural.

Y, al mismo tiempo, todo lo que hacemos, los deportes, las disciplinas físicas, las artes, yoga, Pilates, Zumba… ¡el fitness es natural! Absolutamente todo es natural (¿Absolutamente? ¡Rober, te estás contradiciendo!) porque absolutamente todo ha surgido de nuestra curiosidad, de nuestro desarrollo cultural, de nuestra propia naturaleza humana.

Sí, en términos evolutivos puede que gatear y saltar y correr sea más natural que las verticales, el contorsionismo o el powerlifting, y, por tanto, estemos algo más adaptados a ello «naturalmente». Pero eso no quiere decir que lo más reciente, evolutivamente hablando, no sea accesible, factible, incluso saludable si la dosis y la progresión se ajustan al contexto personal, bajo la natural influencia del principio NATURAL de especificidad (todo organismo se adapta específicamente a la demanda que se le impone).

De hecho, por otro lado, no olvidemos que hubo un día en que caminar erguidos no era natural para nuestros antepasados, y míranos ahora, tan naturales de arriba a abajo sobre nuestros pies.

¡Basta ya de debates binarios absurdos!

Hay un movimiento que, por llevar mucho más tiempo en nuestro repertorio como especie, podría considerarse algo más natural, como caminar, correr, saltar, trepar, cargar, gatear, lanzar, nadar o luchar.

Y otro movimiento que, por ser más reciente evolutiva e históricamente hablando, podría considerarse como cultural, como el deporte, el circo, la danza, el fitness, las artes marciales, etc.

Sin embargo, en el fondo ningún movimiento es natural y todo el movimiento es natural.

Y, al final, fuera del verbo, en la acción, todo son opciones de movimiento.

Cuantas más explores, más posibilidades, más riqueza, más libertad.

Y ya.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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