Nuevo Proyecto: Caminatas Bajas (10 semanas gratis)

Encarar la práctica de movimiento por proyectos es la mejor manera de aprender y habituarte a moverte con cabeza y sensatez, step by step, y sin agobios. Lee:

· Estrategias para no agobiarte y hacer sostenible tu entrenamiento y práctica de movimiento

Todo se resume en que las cosas tienen un orden y, además, no puedes atacarlo todo a la vez, ni física ni mentalmente –si es que existe una diferencia.

3 + 1 Nuevo Proyecto: Caminatas Bajas (10 semanas gratis)

En esta aventura de movernos mejor y más, en este orden, ya hemos hecho grandes avances:

1. Primero integramos el movimiento en nuestra vida diaria, en lo cotidiano, algo mucho más impactante (dicen que está demostrado) que ir al gimnasio una hora tres días a la semana.

Lo conseguimos con el Proyecto Removimiento, un plan gratuito de cambio de hábitos físicos de 10 semanas.

2. Después nos planteamos cómo encarar nuestro movimiento intencionado, la práctica deliberada de actividad física, entrenamiento, deporte enfocada un poquito más hacia la globalidad, el generalismo, el movimiento en sí mismo, atentos a qué estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo.

En aquel momento, lo más sensato y coherente era completar esta batería de 12 tests, TEST – ¿Sabes moverte?, y así valorar nuestro estado de forma, conciencia corporal y control motor antes de empezar a movernos «en serio».

3. Más tarde concluimos con que lo primero que necesitamos para empezar a movernos y hacer las cosas bien, con cabeza, es cierta movilidad básica (no flexibilidad), es decir, la capacidad de MOVER nuestras articulaciones con control, fuerza y estabilidad, tanto analíticamente como en torno a gestos naturales, innatos, humanos.

En este momento, un conocimiento, planteamiento y práctica algo más precisos, estructurados, profundos se hacen necesarios, no desde el punto de vista técnico, sino práctico y, sobre todo, individualizado –con mi intervención, mi trabajo de por medio.

Inauguramos el aula virtual del Laboratorio de Movimiento con Movilidad Natural, un curso de pago (con programa integrado) dedicado al entrenamiento intencionado de movilizaciones articulares, estiramientos dinámicos, valoraciones personales y protocolos de ganancia de movilidad, y estrategias para establecer el hábito de movernos a menudo.

4 ¡Vamos a movernos!

Supongamos que ya nos movemos a menudo en nuestro día a día, conocemos lo más básico de nuestro cuerpo y nos hemos puesto a punto, y gozamos de una movilidad natural más que decente –los tres pasos anteriores.

Ahora sí.

Ha llegado el momento de empezar a movernos. Movernos de verdad, digo.

Y empezaremos por abajo, por los cimientos, las piernas.

¿Cómo?

Bueno, hablando del movimiento de las piernas (y la parte baja del tronco), ya sabes que lo más importante es poder acceder a una sentadilla profunda y otras posiciones de descanso activo derivadas de esta, así como transitar entre ellas y/o poder incorporarte desde ellas, esto es MOVERSE entre y en torno a ellas, y no solo «estar» en ellas, algo que solo hablaría de nuestra flexibilidad.

Insisto en que Movilidad Natural fue creado para facilitarte las cosas y cambiarte la vida para siempre en este sentido. Si no puedes con lo más básico, que no sencillo, lo que vamos a hacer en este proyecto puede venirte un poco grande. Considera restaurar tu movilidad natural primero.

Aún así, como lo que promuevo es la responsabilidad y autonomía individuales para ser capaces de tomar decisiones y así ejercer nuestra libertad, pues eso, eres totalmente libre de hacer lo que quieras, aunque represente empezar la casa por el tejado.

Qué, cómo, para qué

Entonces, nuestro nuevo proyecto se va a llamar Proyecto Caminatas Bajas, PCB a partir de ahora.

Consistirá en aprender, practicar y desarrollar la habilidad de caminar y movernos cerca del suelo solo con la acción de nuestras piernas.

Va a durar 10 semanas.

Cada lunes aprenderemos una caminata nueva, la practicaremos aisladamente y la incluiremos en nuestra práctica de ejercicio físico.

Después de las 10 semanas montaremos algo chulo.

Y con ello:

1. Nos conoceremos mejor, especialmente nuestros puntos débiles, para tal vez incluso plantearnos ya a nivel personal trabajarlos analíticamente.

2. Empezaremos a explorar y enfocar nuestros entrenamientos hacia el movimiento general, orgánico, y no analítico, lineal. Cambio de chip total.

3. Fuerza, control, estabilidad, movilidad, equilibrio, coordinación, agilidad, resistencia, circulación, cardio… Verás que cuando nos movemos de verdad todo eso se diluye, o se fusiona. Vas a trabajarlo todo, sin prestar especial atención a ese todo, sino «simplemente» centrándote en moverte.

Resumiendo, tienes la oportunidad de subirte al tren o seguir progresando en el camino de construir un cuerpo

HÁBIL · INTELIGENTE · AUTÓNOMO · LIBRE

Cuándo y cuánto

Empezamos la semana que viene, el próximo lunes 22 de octubre.

Y no cuesta absolutamente nada.

Si no estás suscrito a este blog, lo único que necesitas hacer es suscribirte aquí.

Durante 10 semanas, cada lunes al levantarte encontrarás en tu correo el ejercicio de la semana, su explicación en vídeo y algunas instrucciones más.

Yo ideo la receta, compro los ingredientes, los preparo y cocino por ti.

Tú te lo comes, lo masticas, lo digieres y, según cómo te siente, decides si es o no nutritivo para ti –y si lo es, pues ya tienes más posibilidades para tu «dieta» de movimiento.

¿Fácil no?

Última oportunidad: apúntate aquí.

¡Ah! Y si crees que puede ser algo interesante para tus seres queridos, siembra la semilla del movimiento y compártelo con ellos. Cuantos más seamos, más nos moveremos y, probablemente, el mundo irá un poquito mejor.

Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

 

Cómo saber si tu movilidad es inútil

Algo es útil si lo usas.

Si no, es inútil.

¡Hala! Ya puedes cerrar esta pestaña y seguir navegando.


El entrenamiento de la movilidad se ha puesto de moda.

Esto tiene una parte buena.

Nos hemos dado cuenta de que tener una buena base de movilidad (fuerza+estabilidad+control) en nuestras articulaciones es fundamental para nuestra salud y bienestar desde un punto de vista móvil, mecánico, y el primero de los requisitos a tener en cuenta sobre todo cuando nos exponemos a algo nuevo.

¿Mis articulaciones están preparadas para esto?

¿Sí? Adelante.

¿No? Primero la movilidad.

Al mismo tiempo, como siempre que aparece una nueva moda o corriente de entrenamiento, las demostraciones de movilidad articular se multiplican y cada vez se pueden ver exhibiciones más espectaculares de fuerza y control en rangos extremos.

He aquí una de esas demostraciones, primero de flexibilidad, pasiva, y luego de movilidad, activa. La primera puede ser más o menos factible. La segunda es algo dificilísimo. Si no me crees, inténtalo.

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So why is this important? Why mobility over flexibility? ⠀ Having flexibility allows me to use an outside force to push my joint(s) into positions. This might make a pretty photo (yoga) but doesn't translate into movement. It doesn't guarantee I can absorb or produce force in this position. It just means I can get there. So now what? ⠀ Mobility- or having active control of the joint(s) in said position translates much more to movement. Having neurological control means I can produce/absorb force there. It means I can create movement. I can actively bring my joint into and out of the position. ⠀ More mobility means- more degrees of freedom. ⠀ More mobility means- more movement variability. ⠀ More mobility means- more "outs" when something goes "wrong" in a movement. It means that if I'm squatting- and a variable is thrown into the mix that I didn't account for- my body is ready for it because I have more movement variability. ⠀ So is this exact exercise, in this video, super important? No. I'm just "expressing mobility". I'm demonstrating control of my joints In very hard positions and demonstrating that I have control of my end range of motion. I doubt I'll ever be in a position where I "need" to be In a pistol and have to cross the other leg over to save my life. ⠀ What I am sure of- is that my ankle is capable of a lot. My knee is capable of a lot. My hips. My spine. Every articulation involved is prepared for these positions- and many more. ⠀ /end ⠀ #mobilityisnotawarmup ⠀ #HunterFitness #FRC #FRCms #functionalrangeconditioning @drandreospina

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El caso es que este señor del vídeo, Hunter Cook, es un especialista del entrenamiento de la movilidad. Como prueba de buen profesor, coach o entrenador, que demuestre saber de lo que habla para mí es algo fundamental –más por el hecho de predicar con el ejemplo que por tener más o menos nivel. Lo aplaudo.

Y esa figura, la del especialista, debe existir. Como aprendiz siempre que pretendo comprender, investigar, estudiar algo, me gusta buscar en la fuente, en los mejores, insisto, no solo en cuanto a su nivel de performance, también por la profundidad de sus conocimientos y su manera de comunicarlos. Siguiendo con Hunter, en mi opinión es de los mejores.

En fin, si eres un especialista de la movilidad, es puede ser lógico que tengas unos niveles de movilidad inverosímiles y es algo útil para tu cometido.

Ahora bien, si no lo eres (el 99,99% de los mortales), ¿para qué quieres esos niveles de movilidad?

Esta es la parte mala de la moda.

Porque la movilidad articular es una capacidad, así como la fuerza, la velocidad o la resistencia, por ejemplo.

Y a menudo se nos olvida que las capacidades están al servicio de las habilidades, en este caso, la habilidad de movernos, el movimiento.

Yo no tengo nada en contra de alguien que se especialice en la capacidad de la movilidad articular aunque no le vaya el sueldo en ello, por supuesto. De hecho, no tengo nada en contra de nadie.

Sin embargo, ahora que esto del movimiento se ha puesto tan de moda (la madre de las otras modas específicas) y que me dedico a enseñarlo «a mi manera», a menudo veo y me encuentro con cierta tendencia a obsesionarse con el trabajo de la movilidad hasta el punto de olvidar la razón, el propósito, el para qué de ese trabajo, nublando nuestra visión panorámica de la situación, provocando que la mesa del movimiento cojee, y más teniendo en cuenta el tiempo y dedicación necesarios para el entrenamiento de la movilidad, que podría estar utilizándose para otras cosas.

Sí, puede que tus niveles de movilidad sean extraordinarios, fuera de lo común, incluso espectaculares.

Pero ¿para qué los quieres? ¿Qué haces con ellos? ¿Te mueves?

¿Sí? Estupendo. Tu movilidad es útil.

¿No? Pues es inútil.

Ahí llegan dos «como siempres».

Como siempre, la respuesta no es absolutista ni numérica.

No hay unos niveles de movilidad óptimos para todo el mundo.

No hay unos grados exactos que todo el mundo deba tener de flexión de hombro o abducción de cadera.

Ni tan solo unos mínimos que tengas que tener para estar «sano» o «en forma» –lo importante es que seas consciente de cuáles y por qué se han establecido esos mínimos, y de si los quieres.

Y entonces, como siempre, la respuesta a la pregunta Cómo saber si tu movilidad es inútil es personal, depende de TU CONTEXTO.

¿Para qué quieres esa movilidad TÚ?

¿La usas TÚ?


Este blog no pretende demostrar nada a nadie, sino transmitir conciencia, propósito, responsabilidad, compromiso, autonomía, educación.

Que yo tenga unas intenciones concretas no quiere decir que tú debas tenerlas. Es algo que suele confundirse. A mí también me pasa cuando me fijo y comparo con otros, en lugar de centrarme en mí mismo.

Por favor. Cuando me veas haciendo cosas como esta, piensa que hay un para qué personal, propio, y no un mensaje de «Eo, yo puedo y tú no. Siéntete culpable. Deberías ser capaz de esto».

Según qué niveles de movilidad, como mediocre lo más probable es que no los necesites y, por tanto, sean inútiles para ti, al menos hasta que TU realidad de movimiento no los requiera, si es que DECIDES que llegue ese día.


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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Agacharse: la ley de Pareto de la movilidad natural de piernas y espalda baja (poca intervención, muchos beneficios)

La ley o el principio de Pareto (no paleto), también conocida como la regla del 80/20, sugiere que, generalmente y para la mayoría de fenómenos, alrededor del 80% de consecuencias proviene del 20% de las causas.

En cuestiones de movimiento y dadas nuestras circunstancias «tan favorables» (entorno sedentariogénico, plaga de asientos, «falta» de tiempo, etc.), tener un pelo de picardía y aplicar la ley de Pareto puede ayudarnos mucho para movernos más y mejor.

Con muy poca intervención, un 20%, podemos obtener muchos beneficios, un 80%. Ya lo hemos visto otras veces…

· Una gran proporción de la salud y bienestar de nuestros pies va a depender de una sola acción: descalzarnos.

· Hacer una hora de ejercicio tres días a la semana prácticamente no cambia las cosas desde un punto de vista global. El movimiento integrado, y no más «entrenamiento», ofrece más beneficios. Y no cuesta tanto –una vez has creado el hábito.

En la misma línea, algo que podría parecer reduccionista pero que al mismo tiempo termina siempre cayendo por su propio peso, unos cuantos que nos dedicamos a esto de divulgar movimiento hemos llegado a la misma conclusión (creo que ya han pasado unos seis años desde mi primer artículo dedicado a esta posición, de no sé cuántos).

En cuestiones de movilidad de piernas y espalda baja, la ley de Pareto tiene una representación directa y evidente: la sentadilla (y otras posiciones bajas de descanso activo derivadas de esta).

¡Y ojo! No solo se trata de acceder a esas posiciones, sino de moverse en torno a ellas, cerca del suelo, agachados.

Las posibilidades a partir de ahí son infinitas. Todo empieza por lo más simple, como experimentamos con las caminatas en sentadilla (primero hacia delante, después lateralmente y por último hacia atrás).

Restricciones anti-naturales y paradojas

Adzabe tribe in tanzania1En fin, si eres una persona mínimamente informada y con cierto sentido (parece que poco) común, sabrás dos cosas:

1. La mayoría de personas tienen serias restricciones de movilidad en sus piernas y espalda baja.

2. El enemigo público número 1 y principal aliado del sedentarismo es uno: la silla.

Paradójicamente, antes de decidir sentarnos 14 de las 16 horas que pasamos despiertos y sin tener gimnasios, fit-aplicaciones de móvil o ir a clases de yoga, gozábamos de cierta movilidad natural.

La coherencia evolutiva de agacharse

Es una cuestión que cada vez goza de más respaldo y consenso, más allá del sentido común que comentaba.

Prácticamente todos los males modernos que nos azotan en lo que a salud y bienestar se refieren tienen una relación, directa o indirecta, con una falta de coherencia evolutiva. A nuestro cuerpo, adaptado a cierto entorno y comportamientos, los cambios drásticos evolutivamente hablando no le sientan muy bien.

Y no solo porque esté mejor adaptado, sino porque necesita, espera ciertos estímulos que en realidad le nutren y desafían para afrontarlos, re-adaptarse constantemente, fortalecerse y, en definitiva, mantenerse vivo.

Partiendo de esta idea, si queremos respetar esa necesidad evolutiva que tiene nuestro cuerpo para que las cosas funcionen bien, tendremos que hacer un esfuerzo no por encontrar más tiempo para hacer ejercicio, sino en cambiar progresivamente nuestros hábitos para que toda nuestra jornada sea más activa, móvil.

Para ello, vale la pena echar la vista atrás e intentar imaginar cómo fue la vida diaria de nuestros antepasados –y algunas comunidades contemporáneas que aún no han alcanzado nuestros niveles de «desarrollo».

Gracias al estudio de esas sociedades sub-actuales y del conocimiento antropológico que tenemos acerca del comportamiento del ser humano, sabemos que la mayor parte del tiempo estos individuos ni corren ni cazan –lo equivalente a «hacer deporte»–, algo esporádico, sino que se mueven durante periodos prolongados a una intensidad baja, dedicando este tiempo básicamente a caminar y explorar, jugar y realizar simulacros de ciertas situaciones, y, sobre todo, recolectando material o comida y manipulando objetos, cortando, cocinando, etc., quietos… ¡pero sin sillas!

Y este es el punto clave del día.

¿Cómo lo hacen? ¿Cómo descansan, charlan, recolectan, manipulan, cocinan…?

Obviamente, agachados, pasando mucho tiempo cerca del suelo. Y mucho tiempo es mucho tiempo.

De hecho, desde un punto de vista evolutivo, aparte de nuestra capacidad de trepar y arrastrarnos, la mayor justificación de nuestras posibilidades de rango de movimiento a nivel de la cadera, por ejemplo, es nuestra capacidad de movernos cerca del suelo, es decir, de permanecer mucho tiempo comprimidos y agachados o semi-sentados de formas muy diversas, y transitar entre ellas.

Las posibilidades reales y naturales de movimiento de nuestra cadera, y la forma en que acompañan su movimiento rodillas, tobillos y sobre todo la parte baja de nuestra columna, raramente se exploran al caminar o al correr, por ejemplo, algo que, como decía, sí ocurre en otras actividades como escalar o gatear, y en ninguna con tanto impacto a nivel de rango y tiempo como permanecer agachados.

Por tanto, si queremos respetar cierta coherencia evolutiva, vamos a tener que pasar más tiempo en esas alturas… bajas.

El 20% de cambios para el 80% de resultados

Podemos estirar, flexibilizarnos, hacer un trabajo de movilidad específico con diversas perspectivas y metodologías dependiendo de las carencias y propósitos individuales de cada uno, claro que sí. Soy el primero en realizar estiramientos intencionadamente y a diario.

Pero lo importante, lo fundamental, lo impactante no es eso que, además, requiere de un esfuerzo y dedicación extras.

Hay un cambio, solo un cambio que nos puede ofrecer mucho más, proporcionalmente.

Agacharnos, sentarnos y movernos cerca del suelo.

A menudo. Más a menudo. Muy a menudo.

Y disfrutar de nuestra movilidad natural, humana, como quien no quiere la cosa, naturalmente.


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

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2 estrategias para no agobiarte y hacer sostenible tu entrenamiento y práctica de movimiento

Dos.

Una más práctica y otra más conceptual, aunque también tendrás que llevarla a la práctica porque, ya sabes, la inspiración sin transpiración y la información sin acción no sirven de nada.

Que si movilidad, que si fuerza, que si cardio.

Que si verticales, anillas, escalada, parkour, baile.

Que si entrenamiento (intencionado) o moverte más a menudo en el día a día (integrado).

Uff… Solo de leerlo es agobiante. Imagínate atacarlo todo a la vez.

De hecho, cuando te paras a pensarlo tu propio sentido común ya te dice que no, que dónde vas, que no vas a poder con todo. Tal vez solo bastaría con eso: parar de vez en cuando, respirar un poco, observar la situación.

Porque además es cierto. NO PUEDES CON TODO. Lo vimos hace unos días al hablar de las tonterías en plan «si quiero, puedo», bastante peligrosas especialmente cuando empiezas desde cero.

Pero hay algo instintivo, impulsivo, emocional o un poco de todo que te presiona, te empuja a intentarlo, el resultado en gran medida de estar expuesto a cierta información parcial y modelada (mass media, campañas publicitarias, redes) y tener como referencia a alguien que no eres tú mismo, ya sea:

· Un mediocre con tal vez un poquito más de «nivel» y un blog cutre (ese podría ser yo).

· Un jovenzuelo que no tiene más preocupaciones que aprobar los exámenes de final de curso (con todo el derecho del mundo).

· Un deportista de élite que se juega sus petrodólares con esto (y que tiene que exprimir su cuerpo para ser más competitivo, porque encima sabe que su carrera tiene fecha de caducidad).

· Un gurú chachipiruli que ya hacía triples mortales en el útero de su madre (su «proceso de movimiento» no se asemeja en absoluto al tuyo, ni en las adaptaciones fisiológicas del propio cuerpo ni en la gestión de aspectos más psicológicos como la motivación o el miedo).

¿Cómo acaba esta historia?

Bueno, en general no acaba, sino que suele enquistarse en forma de bucle.

Me hipermotivo, lo hago todo a la vez y/o aprieto más de la cuenta, no puedo (por insostenibilidad o lesión), me frustro, me desmotivo, paro. Me hipermotivo, lo hago todo a la vez y/o aprieto más de la cuenta, no puedo (por insostenibilidad o lesión), me frustro, me desmotivo, paro. Me hipermotivo, lo hago todo a la vez y/o aprieto más de la cuenta, no puedo (por insostenibilidad o lesión), me frustro, me desmotivo, paro. Me hipermotivo, lo hago todo a la vez y/o aprieto más de la cuenta, no puedo (por insostenibilidad o lesión), me frustro, me desmotivo, paro.

Bienvenido a la montaña rusa de la motivación extrínseca, el planteamiento insensato y la acción inconsciente. Todo lo contrario a lo que se pretende: moverse a diario con frecuencia.

¿Qué se puede hacer al respecto para que esto no suceda y hacer que la práctica de movimiento y el entrenamiento que puede implicar sea más sostenible?

Muchas cosas, claro.

Pero entre ellas, en mi opinión las dos más efectivas son las siguientes.

1. Una sola cosa a la vez (Planificación por proyectos)

Esta manera de enfocar las cosas la aprendí hace muchos años de Leo Babauta, el autor de Zen Habits que inspiró los cambios que relaté en aquel viejo diario, una vida sencilla.

No se trata de que te olvides de todo y te centres únicamente en una cosa. En cuestiones de movimiento, ¿dónde quedarían la diversidad, el generalismo, la complejidad, la exposición frecuente a nuevos retos o estímulos?

«Una sola cosa a la vez» consiste en que tu objetivo prioritario, tu centro de atención, la dirección que decidas tomar durante un tiempo sea principalmente una, algo que no es incompatible con hacer otras cositas mientras tanto de forma más informal.

Y esto va a depender, como siempre, de ti y solo de ti, de tus condiciones, de tus responsabilidades, de tus inquietudes, de tus antecedentes. DE TI –y no de lo que estén haciendo los demás a tu alrededor, tampoco tus referencias mediáticas.

Según quien seas puede representar, por ejemplo, priorizar:

· El hábito de moverte a menudo en tu día a día –el Proyecto Removimiento puede ayudarte con esto.

· La ganancia de ciertas capacidades de fuerza o movilidad que pudieras considerar como requisitos para algo más avanzado o complejo, sobre todo cuando vienes de la nada o estás algo encarcarado –la razón de ser del curso Movilidad Natural.

· Cuando ya cumples algunos requisitos, la exploración de una disciplina en concreto como el yoga, el Crossfit, el running o la petanca –¿qué más da?

· El progreso dentro de una disciplina que llevas practicando hace un tiempo –y que te hará replantear tus requisitos a nivel técnico y/o de capacidad. Por ejemplo, si te ha dado por la calistenia o la gimnasia y cuando ya has asentado tus dominadas y fondos, plantearte un muscle-up en anillas.

A esta forma de plantear las cosas la podemos llamar «Planificación por proyectos».

Y eliges un proyecto.

Y lo estableces como prioridad.

Y te centras en él.

Con todo lo que conlleva –puedes leer esta guía sobre cómo planificar tu movimiento por proyectos, teniendo en cuenta tu contexto personal.

2. Mediocridad, I love you

¿Quién eres tú? ¿QUIÉN ERES?

Eres un mediocre. Un/a ciudadano/a medio/a. Una persona normal.

Primera pregunta. ¿Qué tiene de malo? Si lo crees, ¿quién te lo ha metido en la cabeza y con que intención?

Segunda pregunta. Si eres mediocre, ¿por qué encarar las cosas como la élite, los cracks, los masters del Universo?

No solo desde un punto de vista práctico, algo que ya hemos cubierto con eso de «una sola cosa a la vez».

También conceptual, mental, psicológico o yoquésé.

¿De dónde sale tanta exigencia contigo mismo? ¿Por qué te presionas tanto? ¿Cómo llegas a plantearte metas y expectativas tan poco realistas, insensatas?

¿Dream big? Venga, hombre, que ya somos mayorcitos para desayunar cereales con forma de unicornio en tazas de Mr. Wonderful.

Sueña todo lo que quieras, por qué no. Y luego despierta, acepta y adáptate a tu realidad personal. Si no, lo más probable es que vayas a pasarlo muy mal.

Cuidado. «Mediocridad, I love you» es un ejercicio de conciencia, aceptación y acción con lo que haya, no de resignación.

Puedes esforzarte y buscar retos complicados y observar desde la distancia posibles horizontes high level, por supuesto.

Pero siempre con la conciencia, con el «darte cuenta» por delante.

Tú no vas a ganar millones con esto. No vas a hacerte famoso ni va a quererte mucha gente –porque probablemente ya te quiere mucha gente. No vas a aspirar jamás a ser campeón de nada –llegas tarde.

Y no pasa nada.

Aprecia lo que hay, disfrútalo y muévete esencialmente por el simple hecho de poder moverte, que es un regalo.

Para estar en buena forma, tener un cuerpo hábil e inteligente (y no solo aparente) y poder explorar cualquier tipo de actividad física o disciplina que te llame la atención, independientemente del nivel que quieras o te hayan hecho creer que debes alcanzar, no necesitas tanta presión ni expectativas pretenciosas.

Cuando te sientas agobiado porque…:

1. Te planteas muchas cosas, lo intentas y tarde o temprano tu realidad se impone y te das cuenta de que no puedes con todo.

2. Te planteas muchas cosas y por eso mismo ya ni lo intentas.

…respira, serénate y repite el mantra mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you, mediocridad, I love you.

Se te pasará la tontería en menos de dos minutos.


Rober Sánchez – M de MovimientoSoy Rober Sánchez, director del Laboratorio de Movimiento, nuestra plataforma de entrenamiento online. Desde 2003 enseño a las personas a entrenar para construir cuerpos móviles, fuertes y hábiles, y poder moverse de verdad.

Accede a los programas gratuitos de bienvenida y empieza a entrenar tu movilidad, tu fuerza y tu habilidad con cabeza. ¡Muévete!

Nuevo curso online: Movilidad Natural. El primer paso para la libertad de movimiento

Movilidad Natural, el nuevo curso del Laboratorio de Movimiento, ya está en el aire.

Si tienes claro que esto es lo que necesitas, porque ya llevas tiempo leyéndome cositas al respecto y lo estabas esperando, puedes ahorrarte la parrafada de más abajo e informarte sobre qué trata y sus objetivos, contenidos, metodología y precio haciendo clic aquí.

MNLOGO

¿Movilidad Natural? ¿Eso qué es?

Es el primer paso a dar si quieres empezar a moverte desde cero, con coherencia y sensatez.

No entraremos en cuestiones semánticas –»natural» se ha corrompido casi tanto como «funcional». Otro días las discutimos. Todo es tan matizable…

Pero al mismo tiempo todo el mundo sabe lo que quiere decir natural. Tú sabes lo que significa natural.

O al menos puedes intuirlo por descarte empezando por lo que no es natural.

En lo referente a la movilidad, por ejemplo, abrirte de piernas a lo Van Damme o tocarte el culo con la coronilla en plan contorsionista china del Circo del Sol no es muy natural que digamos.

O al menos no tan natural como «simplemente» poder agacharte de diferentes maneras con comodidad sin que te crujan los pies y las rodillas, ponerte (y mantenerte) erguido sin tener que hacer mucho esfuerzo o mover los brazos por encima de la cabeza sin que se quejen los hombros o se te carguen las cervicales.

Lo sé, no parece nada espectacular, épico.

Mira a tu alrededor. O a ti mismo. Compasivamente y a conciencia. Incluso puedes valorarte con estos tests.

Dadas las circunstancias sedentarias y sus consecuencias relacionadas con nuestra salud y capacidades físicas, que conoces de sobras, ¿seguro que no sería un espectáculo poder hacer todas esas cosas tan poco épicas con fluidez, espontáneamente, sin restricciones por mucho mucho mucho tiempo?

Y no solo poder hacerlas, sino comprenderlas, aprenderlas y habituarte a realizarlas integrándolas en tu día a día, para no tener que estar siempre pendiente de tu «entrenamiento».

Es decir, conocerte, responsabilizarte, educarte y, sobre todo, MOVERTE.

¡Eso sí es épico!

(Siguiente pregunta)

¿Necesitas restaurar tu movilidad natural?

Contextualicemos, como siempre.

Unos pocos condicionales, por aquello de filtrarte, para dejar las cosas claras, no vaya a ser que creas que «tienes que» o «debes» hacerlo.

· Si vienes de la nada o prácticamente de la nada y tu intención es empezar a moverte, como tantas otras veces, aunque ahora con un poquito más de cabeza, coherencia y sensatez, necesitas restaurar tu movilidad natural. ¿Empiezas de cero? Antes de hacer cualquier otra cosa, conocer cómo funciona tu cuerpo y dominar este conocimiento de manera práctica, experimental, en movimiento es fundamental. Lo expliqué extensamente hace unos días aquí.

· Si pretendes poder moverte con cierta libertad y disfrutar de cualquier cosa que hagas relacionada con el movimiento y la actividad física, ya sea ir al gimnasio, hacer yoga o Crossfit, o correr por el parque, necesitas contar con cierta movilidad natural.

· Si quieres gozar de cierto nivel de salud y bienestar, encontrarte bien, necesitas contar con unos mínimos de movilidad natural.

· Si te gustaría minimizar tus probabilidades de sufrir las lesiones, dolores, molestias más habituales relacionados con la epidemia de sedentarismo actual (la garantía del 100% es una quimera), necesitas recuperar tu movilidad natural.

· Si tienes la intención de, sea por el motivo que sea, poder acceder a esas posiciones tan chachipirulis que has visto por ahí, seguramente en internet, incluso a mí mismo postureando en Instagram, antes de nada tienes que (este es el único «tienes que») alcanzar, asentar y convertir en algo muy sólido tu movilidad natural. Si no, corres demasiado. Y te harás pupa.

Si encajas en estas condiciones o alguna semejante, Movilidad Natural te interesa. Échale un vistazo aquí.

Y si no, ya sea porque este enfoque no resuena contigo o porque tienes un nivel de movilidad que consideras adecuado para lo que haces y para disfrutar de tu vida, y puedes hacer todas esas cosas con fluidez, normalidad, espontáneamente, sin restricciones, enhorabuena. Movilidad Natural no es para ti. Si crees que le puede interesar a alguien que conozcas, te agradecería que compartieras este lanzamiento y se lo recomendaras. Yo prometo darlo todo para que se mueva un poquito mejor.

Sea como sea, puedes seguir al tanto de lo que pasa en el Laboratorio de Movimiento. Este es el primer curso de muchos otros relacionados con distintos aspectos del movimiento y la actividad física que poco a poco estarán disponibles.

Muchas gracias por tu atención.

Rober


PD informal:

Venga, al menos chafardea un poco. Sabes que soy bastante prudente y no escondo mi mediocridad. No me atrevería a decirte que este curso es el MEJOR CURSO DE MOVILIDAD que vas a encontrar por ahí si no lo creyera realmente.

En serio, me he dejado la piel en esto para que puedas aprender a moverte con cabeza, asientes bien las bases (que es lo más importante) y te habitúes a moverte con frecuencia.

Más de 160 lecciones, más de 80 ejercicios, más de 4 horas de vídeo para ayudarte a ser más consciente y moverte mejor y mucho, por ese orden.

Entra y dale un vistazo al temario y las vistas previas de algunas lecciones.

HAZ CLIC AQUÍ.

Ahora sí, ¡mil gracias!

Nos (mo)vemos en el Laboratorio,

Rober